¡A creer más en la innovación!, el llamado se hizo en Cade 2017

¡A creer más en la innovación!, el llamado se hizo en Cade 2017
CADE 2017 culminó el viernes 28 de abril.| Capital Financiero

Panamá invierte un 0.18% de su Producto Interno Bruto (PIB) en investigación, desarrollo e innovación, que se resume en el concepto de I+D, y básicamente se ocupa del contexto de la tecnología y la ciencia y cómo se relacionan estos aspectos con la sociedad en un determinado lugar.

El porcentaje es bajo, según los especialistas sobre el tema, por lo que hacen un llamado a los empresarios panameños para que “crean más” en la innovación.

Este tema fue abordado en la Conferencia Anual de Ejecutivos de Empresa (CADE 2017), que este año se realizó bajo el lema: El futuro llegó: Panamá 4.0, rompiendo barreras.

En el evento se analizó el desarrollo de nuevas tecnologías y tendencias de la era digital y cómo las empresas deben ponerse a tono con estas prácticas y herramientas para poder lograr mayor competitividad.

Víctor Sánchez, de la Secretaría Nacional de Ciencia y Tecnología y quien abrió la conferencia sobre el ecosistema innovador con el tema: Conocimiento y Creatividad: La base de un Panamá más competitivo, aseguró que desde esta entidad se están apoyando las iniciativas de personas que desean innovar y hacer la diferencia.

Para Sánchez, el conocimiento tiene valor y las empresas competitivas deben trabajar bajo el esquema sistemático de adquisición, adaptación y generación de nuevo conocimiento.

Agregó que pareciera que en América Latina los empresarios piensan que la innovación no es para ellos y que solo se deben vender productos, sin tomar en cuenta que hay que mejorar los procesos, sistemas y logística y luego vender, tal como ha hecho Singapur, por ejemplo.

A su criterio aún no se tiene bien claro en la región cómo monetizar el conocimiento y sacarle mayor provecho.

“Mirar más allá”

En tanto, Jorge Hernán Mesa, de la universidad Eafit de Colombia, dijo que los empresarios debe acercarse y mirar más allá, explorando el futuro, nuevas tecnologías, tendencias y problemas de los consumidores.

Citó el ejemplo de la ciudad de Medellín en su país, donde las universidades se unieron con los empresarios y han cambiado la visión, uniendo experiencia y logrando excelentes resultados.

El especialista recomendó a los empresarios escuchar a los jóvenes y dejar que ellos transmitan su conocimiento, pero también acompañarlos en su proceso de capacitación.

Galileo Solís, director de competitividad del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), recalcó que la inversión en innovación es muy baja en América Latina y el Caribe con un 1.7% del PIB global y de ese porcentaje, Brasil invierte el 60%, mientras que el resto de los países el 40%.

Habilidades en la era de la economía digital

Otro tema importante que se abordó durante estas conferencias es cómo incorporar las habilidades de los profesionales jóvenes en la nueva era digital y económica.

Juan Carlos Navarro, del BID, explicó que se le llama economía digital al hecho de que las transacciones comerciales ahora se hacen a través de “softwares”.

Esto lo llevó a reflexionar y recordar que las industrias más cotizadas y las que más dinero generan son las que tienen que ver con el desarrollo de la tecnología.

De acuerdo con Navarro, el “software” se transforma en información y es lo que las personas están empezando a ver.

En ese sentido dijo que esta transformación va ligada con la educación de las nuevas generaciones y, por tanto, las normas educativas tomarán otros caminos, lo que supondrá un reto para las entidades educativas, que deberán revisar sus métodos y tecnologías de aprendizaje.

Jessika Malek de la firma de servicios profesionales Deloitte, fue más allá y dio un claro mensaje a los empresarios que participaron en CADE 2017 para que ayuden a cerrar las brechas del conocimiento.

A juicio de Malek, la evolución de la tecnología no va de acorde con la productividad de las empresas y las organizaciones deben preguntarse hacia dónde van.

Aseguró que la tecnología ha evolucionado y está más arriba que la productividad de las empresas, por lo que exhortó a los empresarios a mirar las nuevas tendencias.

Los nuevos profesionales

La especialista en el área de Recursos Humanos reveló que el 60% de los trabajadores en Panamá forman parte de la llamada generación de los millennials.

En ese sentido dijo que la estructura piramidal no está funcionando y eso obliga a las organizaciones a romper sus mecanismos tradicionales.

Se trata, según Malek, de trabajar con personas con diferentes habilidades, quienes buscan aprender dentro de las organizaciones, pero que también necesitan cierta flexibilidad para poder trabajar cómodos, logrando productividad para ambas partes.

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