Adecuación de capital supera el 15%

Adecuación de capital supera el 15%

La distribución de dividendos debe ir acompañada de una planificación financiera para no afectar la liquidez

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Las utilidades no distribuidas fortalecen la solvencia patrimonial de las entidades bancarias, su importancia para la Banca Privada Panameña (BPP), se observa que como Centro Bancario Internacional (CBI), en los últimos años el Índice de Adecuación de Capital (IAC), ha sido superior al 15%.

Así opinó el gerente general de Equilibrium (Panamá), Reynaldo Coto, al extraer las principales revelaciones del patrimonio de los accionistas de los bancos más relevantes del CBI, incluido los 18 de capital privado panameño.

El analista de riesgo, destacó que debido al dinamismo y crecimiento de las colocaciones e inversiones financieras de los bancos, las utilidades anuales han sido reinvertidas, reflejando así la buena capacidad de generación de ganancias y la confianza de los inversionistas en el Sistema Bancario (SB, bancos con licencia general).

Coto dijo que es importante también resaltar, que el peso de las utilidades no distribuidas en los patrimonios de los bancos se vuelve cada vez más importante, la capitalización de estas utilidades es el mecanismo que hace que esta reinversión sea permanente, lo cual trae grandes beneficios fortaleciendo así la solvencia de las entidades.

Añadió la importancia de considerar que una capitalización o distribución de dividendos lleva asociado el pago correspondiente de impuestos, que según la regulación panameña es de un 6% como impuesto complementario. Una distribución de dividendos debe ir acompañada de una planificación financiera detallada para efectos de no afectar la liquidez de la entidad y no limitar el crecimiento proyectado.

Los comentarios de Coto están sustentados en el detalle de las cuentas patrimoniales de los principales bancos de la plaza panameña
(Ver cuadro Adecuación de capital).

Respecto a las Reservas Dinámicas, el gerente general indicó que la selección mostrada, totaliza $616,5 millones y representa un 8,2% del patrimonio, por su parte, las utilidades no distribuidas suman $2.752 millones, un 36,7% del patrimonio de las entidades bancarias.

¿Qué sucede si los accionistas deciden tomar parte o la totalidad de las ganancias no distribuidas? Coto considera que se pueden enumerar dos factores para el movimiento de las utilidades no distribuidas.

Primero, el Acuerdo 04-2013, entró en vigencia a partir del 30 de septiembre de 2014, y en él se establecen las reservas dinámicas, desde esa fecha las entidades trimestralmente han venido gradualmente destinando una porción de sus utilidades no distribuidas hacia la constitución de su reserva dinámica.

En segundo lugar, capitalizar utilidades y/o distribución de dividendos es otro elemento que incide en el movimiento de las utilidades no distribuidas. Importante, considerar que una capitalización fortalece la entidad , ya que asegura su reinversión de manera permanente, mientras que una distribución de dividendos reduce la fortaleza patrimonial, pone en riesgo la solvencia de la entidad, limita su crecimiento y reduce la absorción de pérdidas.

A la vez, expresó que las reservas dinámicas como criterios prudenciales pretenden precisamente destinar una porción de las utilidades de los bancos y que sean estas un resguardo para eventuales riesgos en sus colocaciones e inversiones.

Para el consultor bancario, Ernesto Bazán, las provisiones dinámicas tienen como objetivo generar un colchón que pueda absorber potenciales pérdidas de los créditos que actualmente se encuentran bajo el status normal (vigentes), es decir, sin evidencia de deterioro.

Destacó que la ventaja de las provisiones dinámicas es que se crean en momentos de auge crediticio y se mantienen para ser usadas en los momentos de menor dinamismo o de deterioro. Está considerada una buena práctica, sin embargo, debe quedar claro que ello representa un costo para el accionista quien ve restringida su posibilidad de distribuir utilidades, agregó.

Podemos concluir que los banqueros han preferido ser conservadores y mantenerse holgados frente a los riesgos asumidos. No olvidemos que la regulación panameña solamente establece requerimiento patrimonial para los bancos por riesgo de crédito (aún no para riesgos de mercado y riesgos operacionales). En tal sentido, la banca panameña ha mantenido prácticas de gestión que van mucho más allá de los requerimientos normativos, señaló el consultor.

José Hilario Gómez
jgomez@capital.com.pa
Capital Financiero

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