Asep cancela proyectos de generación que están en el limbo

Asep cancela proyectos de generación que están en el limbo

Por primera vez en muchos años Panamá se encuentra en una  condición óptima en su sector energético, donde la generación sobrepasa cómodamente a la demanda de energía.

Sin embargo, este panorama podría cambiar en los próximos cinco años si las autoridades que regulan este sector no toman los correctivos necesarios sobre una serie de concesiones para la generación de energía que suman más de 850 megavatios (MW, por sus siglas en inglés), cuyos proyectos prácticamente no podrán llevarse a cabo.

El más importante de estos proyectos es la hidroeléctrico Chan II que fue adjudicado en el 2014 a la empresa Odebrecht Latin Finance, subsidiaria de la empresa constructora Norberto Odebrecht, con un contrato para generar 231 MW, pero recientemente esa empresa expresó su disposición a negociar esa adjudicación ante la decisión del Órgano Ejecutivo de volver a licitarla como resultado del escándalo sobre pago de sobornos a funcionaros.

La luz de alarma sobre estos proyectos ya ha llegado a la Autoridad Nacional de los Servicios Públicos (Asep), que a la fecha entre concesiones y licencias ha cancelado cerca de 35 proyectos de generación, tanto de plantas térmicas como hidráulicas.

Roberto Meana,  director general de la Asep, explicó que a la fecha la entidad considera en riesgo la construcción de plantas a las cuales se les ha adjudicado mediante procesos de licitación unos 850 MW en proyectos de generación.

Entre estos se encuentran 700 MW de plantas térmicas y 150 de proyectos hidroeléctricos, que deberían estar en producción de energía a partir del 2020. Meana recalcó que en ese sentido la Asep va a proceder a la cancelación de aquellas concesiones y licencias otorgadas a empresas que no han dado signos de poder construir sus proyectos.

“El plan que estamos ejecutando en este momento es cancelar aquellos proyectos que no han dado signos de inicio de construcción y proceder a la terminación de los contratos de suministro de potencia y energía que tengan, lo cual nos permitirá determinar la cantidad real de potencia y energía que requiere el país”, destacó Meana.

Agregó que luego de esta determinación, deberán establecer los procesos de licitación que permitan en un ambiente competitivo satisfacer las necesidades del país, vislumbramos dos tipos de licitaciones: Para plantas existentes y para plantas nuevas.

Para este último tipo de licitación consideran recomendar a la Secretaría Nacional de Energía (SNE) la realización de un proceso de precalificación y la consignación de fianzas bancarias que se puedan ejecutar a la vista en el caso de que el ganador de la licitación no proceda a la construcción del proyecto bajo el cual presento su oferta.

El presidente de la generadora AES Panamá, Miguel Bolinaga, explicó que en este momento esos 850 MW de generación se encuentran en el limbo, porque no se sabe si las empresas encargadas de construir los proyectos finalmente los concretarán.

Destacó que esto debe encender una luz de alarma en el país, porque algunos de estos proyectos, inclusive, ya debieron entrar en operación, pero en este momento nadie sabe que va a pasar con los mismos.

Bolinaga explicó que actualmente la oferta de energía cubre las necesidades del país, sin embargo, en el futuro cercano, esto podría cambiar si no entran a tiempo las plantas que ya tienen contratos con las distribuidoras. 

Destacó que hay que considerar que las plantas de generación requieren entre 3 y 4 años en promedio para su puesta en marcha, y hoy, de los proyectos que ya cuentan con contratos con las distribuidoras, solo los 381 MW de su proyecto de generación con Gas Natural Licuado (GNL), AES Colón, está en construcción.

“Si estos proyectos no se van a construir, ya se deben estar lanzando las licitaciones para reemplazarlos con nuevos oferentes que ofrezcan buenos precios, porque si no se llevan a cabo se tendrá una escasez de energía después del 2020, por lo que se debe tomar una decisión rápidamente”, recalcó el ejecutivo de AES.

El crecimiento de la demanda de energía en Panamá es de aproximadamente 6% por año, lo que significa que todos los años deben entrar unos 120 MW de potencia, solo para sostener el consumo y el no contar con esa potencia adicional todos los años irá creando un déficit y por tanto se tendrá energía más cara.

Ricardo González Jiménez
Especial para Capital Financiero

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