BM sugiere incrementar la inversión y las exportaciones para potenciar crecimiento

BM sugiere incrementar la inversión  y las exportaciones para potenciar crecimiento

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Para retomar el buen desempeño económico de la región de América Latina, se requiere de dos giros puntuales. El primero sería pasar del consumo hacia la inversión y el segundo restaurar el crecimiento del comercio.

Pero, para ello es indispensable que los países de la región se reúnan para consensuar ideas sobre lo que deben hacer para reactivar el comercio  y aplicar estrategias, con el fin de consumir menos e invertir más, lo que impulsaría el comercio de la región, siempre y cuando se produzcan bienes y servicios con calidad suficiente para que puedan ser comercializados a nivel internacional.

Estas fueron las conclusiones a las que llegó el economista en jefe para América Latina y el Caribe del Banco Mundial (BM), Augusto de la Torre, durante una conferencia vía Internet en la que dio a conocer el informe Perspectivas económicas 2017, en el que se asegura que la desaceleración regional parece estar llegando a su fin, por lo que se espera que la tasa de crecimiento promedio se vuelva positiva en 2017.

El informe explica que ante la realidad de precios bajos de las materias primas, la región ya no puede depender de su demanda interna para impulsar el crecimiento como lo hizo durante los años de bonanza, dijo de la Torre añadiendo que en ese escenario volcarse a la conquistas de los consumidores externos será crucial a la hora de impulsar la actividad económica.

Sin embargo, justo cuando la región parece estar lista para fortalecer su presencia en los mercados internacionales, el mundo podría encaminarse en la dirección contraria, dado que el nivel de comercio mundial se está aplanando o incluso disminuyendo, afectado por una contracción en el volumen de las importaciones chinas y de Asia oriental en general.

Oportunidades de exportación

La buena noticia es que cierta evidencia preliminar apunta a que los países de la región están aumentando el volumen de sus exportaciones, incluidos productos nuevos de mayor calidad que encuentran nichos de oportunidad en los mercados de Estados Unidos (EE.UU.) y Europa.

Asimismo, los tipos de cambio más competitivos alcanzados luego de los ajustes que tuvieron lugar estos últimos dos años, abren un espacio para incrementar el comercio regional, al reemplazar importaciones de fuera de la región con bienes y servicios producidos de manera eficiente dentro de la misma. El informe también revela que aquellos países con tipos de cambio flexibles están diversificando los rubros y destinos de sus exportaciones.

La pregunta ahora es si la transformación estructural necesaria para llevar a cabo este cambio en la producción es consistente con el proceso de ajuste macroeconómico que todavía está en marcha en muchos países, tendiente a adaptarse a la nueva realidad post bonanza, explicó de la Torre, agregando que  para sostener el crecimiento, el proceso de ajuste debería evitar sacrificar indebidamente la inversión, tan crucial para impulsar el crecimiento futuro.

Los ajustes macroeconómicos pendientes tienden a concentrarse en América del Sur, hogar de muchas economías exportadoras de materias primas, que son las que más sufrieron por la caída en sus precios, puntualizó. A su vez indicó que por ahora, al menos tres países, Perú, Chile y Paraguay han finalizado su proceso de ajustes y pueden enfocar sus energías más libremente en crecer con equidad social. Sin embargo, frenar el gasto fiscal ha resultado un duro desafío para muchos países.

Por lo que aseveró que lograr un equilibrio macroeconómico con bases sólidas generará espacio a mediano plazo para invertir en más y mejor educación e infraestructura, necesarias para respaldar el gran giro hacia la producción de bienes y servicios transables, ya que sin ese cambio, será difícil que la región alcance los niveles de crecimiento necesarios.

Proyecciones de crecimiento

Por ejemplo, el informe reflejó que según las previsiones de crecimiento este año República Dominicana, Panamá y Nicaragua liderarán el ranking de crecimiento en América Latina con 5,7%; 5,6% y 4,3%.

Y para el próximo año se prevé que estos mismos países lideren el ranking nuevamente, pero con Panamá como líder de la región con 5,6%, seguido de República Dominicana con 4,7% y Nicaragua con 4,5%. (Ver gráfica: Previsiones de crecimiento para el año 2016 y 2017 del Banco Mundial).

Cabe resaltar que se espera que la región se contraiga un 1,1% en 2016 para luego recuperarse y crecer 1,8% en 2017, de acuerdo con los pronósticos de Consensus Forecast.

La recuperación se atribuye en gran medida a una reactivación en América del Sur, en donde se prevé que el crecimiento alcance 1,5% en 2017.

Entre tanto, se espera que en México, América Central y el Caribe, tomados como subregión una menos dependiente de las exportaciones de materias primas y más estrechamente ligada a la recuperación económica en EE.UU. el crecimiento se mantenga positivo este año y el próximo, alcanzando un 2,4% y 2,7%, respectivamente, agregó el experto.

Para luego concluir con la hipótesis de que la estrategia que aplica Argentina es un ejemplo excelente para mejorar las exportaciones, por el progreso significativo que han tenido en tecnología e innovación, lo que les permite producir productos y servicios a nivel global.

Un ejemplo particular en lo que ha innovado Argentina es en la producción de soya para exportar, pese a la caída de los precios, lo que le seguirá dando un gran giro a su actividad económica transable.

Karelia Asprilla
 karelia.asprilla@capital.com.pa
 Capital Financiero

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