Cómo cumplir las promesas del 2017, sin fallar en el intento

Toma entre cuatro a seis semanas modificar un hábito o aprender uno nuevo

Con la llegada del 2017 vienen las tradicionales resoluciones  que se pretenden  cumplir  durante los próximos 12 meses: Dejar de fumar, ir al gimnasio y ahorrar, además de todos los proyectos  que  se tenían planificados realizar durante el 2016 pero que por una u otra razón no se cumplieron

Y es que cerca  del 90% de las promesas  de fin de año se quedan sin cumplir, según el psicólogo Richard Wiseman, que en su libro 59 Seconds propone algunos planes para ayudar a alcanzar los  objetivos planteados durante los próximos 365 días.

El experto asegura que es más fácil lograr los objetivos si se dividen  en pequeñas metas, creando  así un proceso paso a paso.

Esto es especialmente efectivo si las metas son concretas, medibles y con plazos establecidos, asegura Wiseman.

De acuerdo con un  estudio  realizado por  el propio Wiseman, en donde participaron  más de 5.000 personas,  plantearse grandes objetivos es, precisamente, una de las causas más comunes para rendirse.

Algunos expertos recomiendan, además,  contar con  un plan de contingencia, por si surgen las  dudas o si llegan las tentaciones, lo que permitirá corregir la falla de forma inmediata.

Otro factor que puede ayudar es contar los objetivos  a los amigos, puesto que por lo general cuesta más cambiar de idea si la promesa se hace pública. No solo porque es  más difícil  encontrar  excusas, sino porque los amigos y la familia son un apoyo cuando las cosas se ponen difíciles.

Por ejemplo, más del 70% de los participantes en un estudio realizado por  la Dominican University de California, Estados Unidos (EE.UU.), cumplieron sus objetivos después de escribirlos y enviárselos a un amigo.  De entre los que no se lo contaron a nadie, solo el 35% tuvo éxito.

Siempre puede ser de ayuda utilizar algunas herramientas digitales para recordar las promesas, como es el caso de Google Drive o Calendario, que pueden utilizarse desde la computadora, tablet o smartphone por lo que no hay excusa para no revisarlos.

Si se quiere ser aún más tradicional, existe un método llamado The Bullet Journal, que no es más que un diario de actividades extremadamente organizado que va categorizando las actividades del día, semanas y meses.

Lo negativo podría estar en dedicarle al menos una hora cada fin de semana y cada fin de mes para organizar y colocar los objetivos, ya que esto a la larga podría resultar aburrido y como consecuencia se arriesgan los objetivos.

Centrarse en los beneficios. Es buena idea detallar, también por escrito, cómo cambiará la situación una vez se logren los  objetivos. No se trata de imaginar a tu yo perfecto, sino de tener una lista objetiva de cómo mejorará tu vida, escribió Wiseman en su libro.

En cambio, quienes abandonen sus propósitos se centrarán en cómo el fracaso les llevará a seguir soportando los aspectos negativos de su estado actual, detalló.

Es importante establecer recompensas para cada meta, pero deben ser premios pequeños y, obviamente, que no entren en conflicto con el objetivo global.

Si se comete un desliz, hay que  darse el espacio para  seguir adelante en la dirección positiva sin que resulte una verdadera tortura. Cada minuto, hora o día es otra oportunidad para volver a intentarlo.

Toma entre cuatro y seis semanas modificar un hábito o aprender uno nuevo, así que si se comienza un cambio radical, se convertirá en rutina de mantenerse hasta mediados del mes de febrero, ya que de allí  en adelante todo resultará más sencillo.

Sassha Fuenmayor Yépez
sassha.fuenmayor@capital.com.pa
Capital Financiero

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