Cuando lo ilegal es legal

Cuando lo ilegal es legal

buses piratas

En Panamá pareciera que no hay ley que valga o normas que seguir con la excusa de que se hace para suplir una necesidad, pero aun así no es reglamentada. Una de estas prácticas que se realizan como si fuera algo normal es la invasión de terrenos baldíos, que en la mayoría de los casos o tienen dueños o es propiedad del Estado.

Solo basta con divisar dónde está el terreno, organizar un grupo de personas, y en un abrir y cerrar de ojos se construyen viviendas improvisadas en estos terrenos, a las que después de tanta presión que ejercen los invasores, el Gobierno termina suministrándoles carreteras, electricidad y hasta agua potable, antes las exigencias de estos nuevos moradores del lugar. La excusa en esta acción es que a la falta de soluciones de vivienda, deciden invadir terrenos baldíos.

Otro de los casos es la proliferación de busitos piratas, negocio que se ha hecho muy rentable para un grupo minúsculo de propietarios, que se aprovechan del mal servicio que brinda el transporte público.

A pesar que estos busitos no  cuentan con un certificado de operación, se han organizado de tal manera que uno los encuentras por todos lados tanto en la ciudad capital como en el distrito de San Miguelito, que hasta piqueras han constituido.

No puedo dejar de mencionar también el nuevo servicio de transporte que se brinda en la ciudad de Panamá y es el Uber. Situación que en estos momentos tiene en una disputa a los que brindan este tipo de servicio con los taxistas que están establecidos legalmente.

Hay quienes defienden la posición del servicio de Uber, mientras que los taxistas reclaman que deben ser sacados de circulación, alegando que es una competencia desleal. Los que defienden a Uber dicen que es un servicio más seguro y confiable, aparte que si van para donde soliciten la carrera.

Yo en lo personal no defiendo a ninguno de los dos, pero pienso que lo de Uber es una competencia desleal, porque, funcionan sin tener un certificado de operación, no es necesario tener licencia profesional, no pagan por dos placas y la tarifa es más cara. Requisitos que si la tienen los taxistas que cuentan con el aval de brindar el servicio de transporte selectivo.

Como esos tres ejemplos habrán muchos más en Panamá, y si no se le pone un alto a esto, con el tiempo se seguirán sumando más acciones ilegales que se verán como si fuesen legales, convirtiendo al país en una nación sin ley ni orden.

Leoncio Vidal Berrío M.
lberrio@capital.com.pa
Capital Financiero

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