Cuba y Colombia se consolidan como competencia para Panamá

Cuba y Colombia se consolidan como competencia para Panamá

Empresarios locales también miran a la isla como un destino interesante para  invertir

Varadero

Muchos economistas y empresarios se han quejado en foros públicos y privados por la falta de planificación económica con que se administra el país. Y es que mientras en otras naciones se habla de planes a 15, 20 o 30 años, y en algunos hasta de 50 o 100 años, en Panamá todavía nos movemos según se presente el viento, tal como lo hacían los barcos de vela en el período de colonización española.

Y un ejemplo de cómo la falta de planificación nos puede pasar factura es lo que está ocurriendo con Cuba y Colombia, que podrían convertirse en importantes competidores para Panamá en materia de atracción de Inversión Extranjera Directa (IED), el primero gracias a la normalización de relaciones diplomáticas y comerciales con Estados Unidos (EE.UU.) y el segundo debido al cada vez más cercano cese al fuego definitivo a través de un proceso de paz que actualmente se adelanta tanto con las Fuerzas Armadas  Revolucionarias de Colombia (Farc), como con  el Ejército de Liberación Nacional (ELN), poniendo fin a más de 50 años de conflicto armado.

Poco se habla del impacto que podría tener para Panamá una Cuba con una relación diplomática económica normal con EE.UU., pero basta saber que, pese a las restricciones impuestas desde la década de 1960 a los viajes de ciudadanos estadounidenses a la isla, el turismo se ha convertido en uno de los pilares de su economía y en 2016 el país espera la vista de 3,5 millones de turistas.

Y es que la llegada de estadounidenses a la isla aumentó en casi un 75% en 2015 respecto al año anterior, con más de 147.000 visitantes de ese país atraídos por conocer la isla prohibida y amparados la flexibilización de las restricciones a los viajes a Cuba aprobado por el presidente de EE.UU., Barack Obama, a principios del pasado año.

Dentro del proceso de normalización de relaciones entre ambos países, no es descartable  que en 2016 el Congreso de EE.UU. levante la prohibición a sus ciudadanos de viajar como turistas a Cuba, lo que, según analistas, podría implicar una avalancha de 3 millones de viajeros solo de ese país en el primer año.

El restablecimiento de vuelos regulares entre ambos países, suspendido durante décadas, ha sido uno de los primeros acuerdos del deshielo y numerosas aerolíneas estadounidenses, como American Airlines, Delta Airlines, United Airlines o JetBlue Airways, ya han expresado su interés en establecer conexión directa con la isla cuando el acuerdo entre en  rigor, que según los cálculos del Departamento de Estado se traducirá en 110 nuevos vuelos a la isla, 20 diarios a La Habana y 10 al resto del país.

En medio de este boom de turistas, que crecieron un 17,8 % en 2015 con Canadá, Alemania, Reino Unido y Francia como principales países emisores, Cuba empezó el año en plena temporada de cruceros -de diciembre a abril- en la que atracarán en la isla al menos 14 buques con un total de 90 escalas.

Eso se traducirá en la llegada en esos cruceros de unos 600.000 visitantes, según los cálculos del profesor de la Facultad de de Wharton Turismo de la Universidad de La Habana, José Luis Perelló.

Sin embargo, las oportunidades de crecimiento y atracción de inversiones no se limitan al turismo y así lo explicó el ministro de Comercio Exterior e Inversión Extranjera de Cuba, Rodrigo Malmierca, hace algunos meses a las cúpulas empresariales de Panamá y el continente.

En una entrevista exclusiva con Capital Financiero, Malmierca explicó que Cuba necesita  atraer entre $2.000 millones y $2.500 millones anuales en inversión extranjera para  estimular el crecimiento de su economía interna.

La lista de oportunidades presentada por Malmierca contempló 246 proyectos valorados en más de $8.000 millones, en 11 sectores económicos. Entre ellos destacan los proyectos de generación de electricidad mediante el uso de energías renovables, la producción agrícola,  la agroindustria, la minería, la construcción y el turismo.

Malmierca destacó igualmente la existencia de nuevas oportunidades de inversión en la Zona Especial de Desarrollo Mariel (Zedm), una población de 40.000 habitantes ubicada a 45 kilómetros al occidente de la ciudad de La Habana, donde Cuba ha construido un nuevo puerto de contenedores de aguas profundas mediante una inversión de aproximadamente  $900 millones.

La norma que dio vida a la Zedm entró en vigencia el primero de noviembre de 2014 y establece garantías a los inversionistas extranjeros, como la libre transferencia al exterior de  sus dividendos y utilidades, un régimen tributario especial con incentivos fiscales (exime a las compañías asentadas allí del impuesto a la fuerza de trabajo, a las utilidades por 10 años y a la venta durante los primeros 12 meses de operaciones) y un régimen laboral distinto al que se aplica en el resto de la isla.

Colombia, un reto aún mayor

En el caso de Colombia la situación puede ser aún más complicada. Se trata de un mercado de 45 millones de consumidores con gran desarrollo en sectores como minería, agricultura, ganadería, servicios portuarios, industria manufacturera y servicios financieros, por lo que una eventual firma de un acuerdo de paz entre el Gobierno que encabeza el presidente  Juan Manuel Santos con el Estado Mayor de las Farc, eliminará el principal obstáculo para la atracción de la IED.

Y es que de acuerdo con el más reciente estudio sobre el desempeño de la IED de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) en 2014 la región recibió  capitales externos por un valor de $158.803 millones, de los cuales Panamá atrajo $4.719 millones mientras que Colombia prácticamente cuadruplicó esa cantidad al atraer $16.054  millones, ubicándose como el cuarto destino más importante, tan solo detrás de Brasil, México y Chile,

Pero es que, además, Colombia se ha convertido en el cuarto país de origen de atracción de la IED que recibe Centroamérica, donde los flujos de capital provenientes del país suda-mericano aumentaron más de 50% anual durante el período 2006-2013, con Panamá como principal destino, según un estudio de la Cepal.

El documento La inversión colombiana en Centroamérica, elaborado por la Sede Subregional de la Cepal en México, indica que en ese mismo período Colombia fue el origen del 7,21% del total de la IED en esa subregión, por detrás de EE.UU. (28,56%), Canadá (7,47%) y México (7,23%). En esos años, las tasas de crecimiento promedio anual de la IED fue de 9% para el caso de EE.UU., -5% para Canadá, 26% para México y 54% para Colombia.

Según datos del Banco de la República de Colombia citados en el estudio, entre 2000 y 2014 la inversión de ese país en Centroamérica sumó $9.231 millones. De ellos, un 70%  tuvo como destino Panamá, mientras que el resto se dirigió a Guatemala (10,9%), El Salvador (7,8%), Honduras (5,8%) y Costa Rica (4,9%). El documento específica que no existen estadísticas disponibles para el caso de Nicaragua.

Por otra parte, los tres principales sectores de destino de la IED en ese mismo período fueron los servicios financieros (27,5% del total), la industria manufacturera (24,4%), el petróleo y la explotación de minas y canteras (22,4%).

En el estudio se citan casos  concretos de internacionalización de empresas dedicadas a estas áreas, así como a la industria alimentaria, el comercio o los servicios.

Hitler Cigarruista
hcigarruista@capital.com.pa
Capital Financiero

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