Deuda pública podría ser amenaza para Panamá

Deuda pública podría ser amenaza para Panamá

El incremento de la deuda pública a niveles récord en los últimos 15 años ha encendido una luz de alarma que indica que el país podría estarse adentrando en un círculo vicioso donde se adquiere deuda para pagar deuda, por lo cual este endeudamiento no se reflejaría en un aumento en los servicios que reciben los ciudadanos y en su calidad de vida.

En los primeros 30 meses de gestión del gobierno de Juan Carlos Varela, la deuda pública cerró en $21.601 millones, reflejando un incremento de $3.962 millones, frente a los $17.639 millones que recibió cuando inició su mandato.

Esto significa que en los 30 meses de gobierno de Varela, la deuda pública se ha incrementado en $1.950 millones más que en el mismo período de Martinelli.

El endeudamiento del actual gobierno en 30 meses es tan importante que supera a las deudas conjuntas que registraron Mireya Moscoso y Martín Torrijos en sus períodos completos.

Al cierre de su mandato Moscoso aumentó la deuda pública en $1.489 millones, mientras que Torrijos lo hizo en $1.618 millones en cinco años de gobierno.

Si se suman estos dos montos hacen un total de $3.107 millones, frente a los $3.962 millones que ya lleva esta administración. Si Varela mantiene el ritmo de endeudamiento podría cerrar su mandato con una deuda pública de más de $7.000 millones, la más alta de la historia de la República.

De acuerdo con el informe de la Dirección de Financiamiento Público del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), al evaluar el cierre del año 2016 en comparación con el año 2015, el movimiento en el saldo de la deuda pública obedece en su mayoría a los desembolsos de empréstitos suscritos con organismos multilaterales enmarcados en el desarrollo de políticas en el sector transporte, social y logístico.

Igualmente se debe a las emisiones colocadas en los mercados internacionales (Bono Global 2028) como en los mercados locales; así como también a las amortizaciones, destacándose las operaciones de manejo de pasivo realizadas con la Nota del Tesoro 2018, préstamos suscritos con el Banco Nacional de Panamá (BNP) y las rendiciones de las Letras del Tesoro.

Según el informe del Balance Fiscal del Sector público No Financiero (Spnf) del MEF, al cierre de septiembre del año pasado el pago de intereses totalizó $898 millones, un 5,8% por encima del 2015, cuando este renglón sumó $849 millones.

Actualmente la relación entre a deuda interna y externa es de 78% la externa y 22% la interna, colocándose en $16.901 millones y $4.699 millones, respectivamente.

Crecimiento económico

Este endeudamiento se apuntala en gran parte con las proyecciones de crecimiento de la economía. Los pronósticos externos como internos coinciden en que en el 2017 Panamá contará con uno de los mejores crecimientos de la región, con un porcentaje entre 5,4% y 5,8%. Lo peligroso para las proyecciones del Gobierno es que por diversas causas no se logre llegar a estas tasas de crecimiento.

De acuerdo con el economista Adolfo Quintero, a pesar de las buenas proyecciones de crecimiento no se puede negar que la economía ya atraviesa por una desaceleración, debido a que la misma  crece a niveles menores que en años anteriores.

En el 2011 la economía panameña creció 11,8%, en 2012 un  9,2%, en 2013 un  6,6% y en 2014 fue de 6,1%.

“Lo que me preocupa de estos niveles de endeudamiento es que los mismos se deben respaldar con el crecimiento económico, sin embargo, en estos momentos hay una serie de situaciones, como el caso de los Panama Papers, el Caso Odebretch y hasta el triunfo de Donald Trump y sus nuevas políticas económicas, que pueden dar al traste con las proyecciones de crecimiento de 5,4%  y 5,8%, lo que significa que las recaudaciones que espera el gobierno también podrían ser menores”,  advirtió Quintero.

Una contracción de la economía significaría una disminución de los ingresos tributarios y obligaría a una reducción de los gastos, por lo tanto, no se lograrían alcanzar las expectativas que se tienen para el 2017.

Esta situación ya se ha dado en naciones como Colombia, Brasil, Ecuador y México, que tuvieron expectativas altas de crecimiento económico, pero al no darse las mismas sus economías cayeron en una recesión. En países como Brasil se tomó la decisión de recortar los gastos sociales, afectando a la población con menos recursos.

Sin embargo, el Gobierno se mantiene optimista sobre las recaudaciones. El director de  Análisis Económico y Social del MEF, Raúl Moreira, señaló que las medidas tomadas por la Dirección General de Ingresos (DGI),  como el mejoramiento de la plataforma tecnológica a través del e-tax 2.0, establecimiento de un call center, la creación de los agentes de retención y el incremento de auditores y personal han permitido que al igual que el año pasado, las recaudaciones tributarias sigan reflejando un crecimiento importante.

Destacó que en cuanto a la deuda pública, el MEF continuará dando evidencias del manejo transparente y responsable de las finanzas públicas manteniendo el endeudamiento público dentro de los márgenes establecidos en la Ley de Responsabilidad Fiscal.

Endeudamiento

En este momento prácticamente el Gobierno se está endeudando a una tasa de un 9% anual, mientras que los ingresos crecen a una tasa 8,6%, lo que significa que la dinámica del incremento de la deuda, aunque leve,  es mayor que la de los ingresos, aún sin que factores externos empiecen afectar los pronósticos económicos.

Hasta septiembre del año pasado había un déficit de $911 millones en el balance total del Spnf, registrándose ingresos totales por  $8.237 millones y  gastos totales por $9.146 millones. En términos relativos este déficit representa el 1,7% del Producto Interno Bruto (PIB).

Por su parte, el balance primario (ingresos totales menos gastos totales, excluyendo los intereses) mantenía un saldo negativo de $13 millones. El Gobierno no tiene muchas alternativas ante esta situación y básicamente cuando tiene un déficit lo cubre con deuda pública.

Para Quintero, no hay que ser alarmistas, pero advirtió que las autoridades tienen que manejar el endeudamiento con mucho cuidado, porque en un momento dado no se podría lograr el crecimiento que se tenía planificado, por lo que habría que recurrir a más deuda para cubrir el hueco que deje una baja en las recaudaciones.

“No es lo mismo adquirir deuda para pagar deuda que adquirir deuda para hacer proyectos públicos, porque se puede caer en un círculo vicioso de endeudamiento que es adquirir deuda para pagar deuda”, precisó el economista.

Para el presidente de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresas (Apede), Juan Gabriel González, el tema de la deuda total del país debe verse en términos absolutos y en términos relativos. 

El crecimiento de la economía panameña sustenta un aumento en su endeudamiento total, aunque debe verse con cautela lo que este endeudamiento representa del total del PIB, es decir, en términos relativos. 

Además, aseguró que es importante llamar la atención a que el crecimiento del endeudamiento sea producto de bienes de capital para el Estado, que generen un aumento en los servicios que reciben los ciudadanos y en su calidad de vida en lugar de solamente gastos de funcionamiento.

González advirtió que Panamá es una economía que basa su crecimiento no solo en las actividades que ocurren en el país, sino también en el entorno, en particular, lo relacionado con el comercio mundial. 

Para evitar que factores como los Panama Papers y Odebretch impacten negativamente el crecimiento económico del país, Quintero recomienda que el Ministerio Público haga su trabajo caiga quien caiga y que las inversiones públicas programadas en las diferentes entidades públicas se culminen, para que se cumplan los objetivos sociales que tiene el Gobierno como política de Estado.

Por su parte,  el presidente de Apede destacó que si se puede ver un lado positivo es que los injustamente llamados Panama Papers, así como los demás casos de alto perfil que han estado en los medios en los últimos meses han causado que el país, a través del Gobierno Nacional, acelere las decisiones sobre el compromiso con la transparencia financiera en muchos ámbitos.

A pesar que la opinión pública estima que los casos de  Panama Papers y Odebretch han afectado la imagen internacional del país y que los economistas evalúan que incluso  podría afectar el crecimiento económico de Panamá, el MEF estima que hasta el momento no se ha sentido ningún efecto peligroso, por lo menos en lo referente a los Panama Papers.

Sobre este tema, Raúl Moreira destacó que una vez ocurrido el incidente Papeles de Panamá las miradas estuvieron puestas en los posibles efectos sobre el status de Panamá como centro financiero internacional y los datos mostraron que no hubo repercusiones.

“En el primer trimestre de 2016 el PIB de la Intermediación Financiera creció 4,6% con respecto a 2015 y después del incidente de las sociedades offshore, el crecimiento  en el tercer trimestre fue de 7,2% comparado con igual periodo de 2015”, recalcó el funcionario.

Por tanto, aseguró, Panamá sigue manteniendo un sistema financiero sólido, con activos que a noviembre de 2016 con respecto a 2015 crecieron $1.846 millones o 1,9%, igual comportamiento mostraron los depósitos creciendo $1.474,9 millones o 2,1% más.

Adicionalmente la inversión extranjera directa continúa como se puede ver con un crecimiento del 17,8% al tercer  trimestre del 2016, precisó.

Sobre el caso  Odebretch, Moreira destacó que aún es muy pronto para determinar algún tipo de afectación, ya que hasta el momento las obras que adelanta esta empresa continúan desarrollándose de manera normal y a corto plazo el financiamiento de estos proyectos no aparenta estar comprometido. 

Ricardo González Jiménez
Especial para Capital Financiero

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