El llamado del sector privado

Panama web

La semana pasada se registraron varios eventos en los que una vez más el sector privado hizo un llamado al Ejecutivo para que tome algunas medidas que puedan ayudar a darle impulso a algunos sectores de la economía del país que no están atravesando por un buen momento y para que los nichos que están creciendo a buen ritmo lo sigan haciendo.

El Consejo Nacional de Promotores de Viviendas (Convivienda) aprovechó la presentación de sus resultados del 2015 y sus perspectivas para el 2016 para criticar el alto nivel de discrecionalidad con que se manejan los trámites del sector construcción y la creciente tendencia de los funcionarios de exigir a las empresas el cumplimiento de requisitos que no están consignados en las Leyes y decretos municipales que regulan la actividad, situación que retrasa, encarece y entorpece los esfuerzos del sector privado para desarrollar proyectos habitacionales en diversos puntos del país y así colaborar con el Estado en resolver el grave déficit habitacional que enfrenta el país.

En tanto, la Cámara de Comercio, Industria y Agricultura (Cciap) aprovechó la inauguración de Expocomer 2016 para solicitar a la Autoridad de Turismo de Panamá (ATP) que agilice la licitación para la contratación de la promoción turística internacional del país, valorada en $31 millones, por considerar que este podría ser uno de los elementos que ayuden a superar la crisis que afecta al sector hotelero del país, impactado por un bajo nivel de ocupación.

Lo primero que hay que decir es que ciertamente no estamos en la misma situación que se registró a finales del 2014 e inicios del 2015, ya que el Ejecutivo ha puesto en marcha una gran cantidad de proyectos de inversión pública, que sin duda ayudarán a darle un nuevo impulso al crecimiento económico del país.

De hecho, durante la propia inauguración de Expocomer el presidente de la República, Juan Carlos Varela, expresó que para este 2016 se estableció un presupuesto de $20.000 millones que ya ha comenzado a ejecutarse  y enumeró una serie de proyectos que se han puesto en marcha en su gestión, como la Renovación Urbana de Colón; el Programa de Sanidad Básica; Techos de Esperanza, para darle viviendas a los panameños más necesitados y la construcción de la Línea 2 del Metro, entre otros.

Mientras que en la inauguración de la Feria de San José de David, en la provincia de Chiriquí, dio a conocer una lista de proyectos que están en ejecución para apoyar al sector agropecuario, como  la construcción de dos sistemas de riego; uno en Río Sereno y otro en Altos de Bambito, por un monto de $48 millones, el financiamiento de nuevos sistemas de agricultura protegida por $10 millones, el desembolsó más de $15 millones en apoyo a la producción de arroz y la compra de cosecha nacional y la ejecución del programa de Transformación Agropecuaria o Ley 25, para los cuales se han entregado $2,1 millones.

Entonces, cuál es la clave para entender los llamados del sector privado. Sencillo, la falta de canales de comunicación expeditos entre el empresariado y el Ejecutivo.

Es comprensible el interés del presidente Varela de diferenciarse de la administración Martinelli y mantener los negocios alejados del Palacio de las Garzas, sin embargo, la realidad indica que con un entorno regional cada vez más complicado, debido a la desaceleración de la economía mundial, la caída del precio de los commodities y el fortalecimiento del dólar estadounidense, el sector privado y el Ejecutivo no solo deben tener canales estables y fluidos de comunicación, sino una colaboración permanente, no para hacer negocios, sino para definir la ruta que debe seguir el país para potenciar su crecimiento y apoyar a los sectores de la economía que enfrentan dificultades.

Ya el país ha dado muestra de cuanto se puede lograr cuando ambos sectores trabajan juntos, como la salida de Panamá de la lista gris del Grupo de Acción Financiera Internacional (Gafi) y los avances para un acuerdo de reducción de tasas e impuestos, para respaldar a las empresas que operan en la Zona Libre de Colón (ZLC) en sus esfuerzos para superar la crisis que las aqueja desde hace ya varios años.

Entonces, la conclusión es que el llamado del sector privado no debe generar malestar en el Ejecutivo, sino más bien llevarlo a abrir espacios de comunicación y diálogo para que juntos puedan definir que debe seguir el país para continuar creciendo de manera sostenible a corto, mediano y largo plazo, pero sobre todo para que la crisis de algunos sectores no se convierta en cierre de empresas y despidos masivos de trabajadores, porque uno sabe cómo comienzan ese tipo de situaciones, pero no como pueden terminar.

Más informaciones

Comente la noticia

Ver todas las noticias

Patrocinado por BANCO GENERAL