Energías verdes comienzan a impactar nuestra huella ambiental

Energías verdes comienzan a impactar nuestra huella ambiental

Está ligado al término responsabilidad

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Energía es la capacidad de poder realizar un trabajo, esta puede obtenerse de muchas fuentes y se manifiesta de muchas formas, pero una vez que se transforma en electricidad tanto las empresas como los ciudadanos deben hacer el mejor uso posible de ellas, a fin de evitar malgastarla y reducir el impacto que ésta tiene sobre nuestro planeta.

Para Rita Spadafora, directora ejecutiva de la Asociación para la Conservación de la Naturaleza (Ancon), en Panamá cada vez más empresas tienen esto muy claro, por lo que están adoptando medidas no solo para reducir su consumo energético, sino, también para reducir la huella ambiental de sus negocios y hacerlo cada vez más sostenible ambiental y económicamente.

Durante su participación en el Foro Verde 2016: Empresas, medio ambiente y sostenibilidad, realizado por Capital Financiero,  Spadafora explicó que la energía verde está ligada al término responsabilidad, pero que realmente cuando se habla de energía verde, nos referimos a un respeto adicional para controlar los retos socioambientales y reconoció que el país ha hecho grandes avances en esta materia gracias a la incorporación de la energía solar y la eólica a su matriz energética.

No obstante, recordó que la energía no es solamente energía eléctrica, o el sector eléctrico, sino que, también estamos hablando del sector transporte y si bien el país va en una tendencia positiva, hacia una matriz energética renovable o limpia, en el sector transporte casi que podemos hablar de una energía marrón porque hemos hecho muy pocos avances en mejorar en el sector en términos de que sea una fuente de emisiones más baja, dijo Spadafora.

Recomendó que cuando pensemos en la huella ecológica no pensemos únicamente en que tenemos que hacer más  eficiente el consumo eléctrico de las fábricas o de las oficinas, porque entonces dejaríamos de valorar otras consideraciones, ya que lo importante es ver el ciclo completo de la cadena de valor. En este caso, hacer un análisis del ciclo de vida, para ver la energía que se requiere desde la producción de los insumos hasta la planta misma, la oficina o la distribución de ese producto o servicio, incluyendo también la disposición final de los desechos.

También mencionó que las empresas deben hacer un esfuerzo para internamente, en su ciclo completo, reducir su huella ambiental, aunque admitió que en muchos casos se llega a un momento en que no se puede completar este proceso, por lo que lo importante es buscar cómo compensar esa huella ecológica apoyando proyectos que tiene una huella ecológica en su fin, que son por lo general proyectos de conservación.

Por su parte, Arcadio Rivera, Supervisor Ambiental y Social de UEP Penonomé II, S.A. del Parque Eólico Laudato Si,  indicó que la participación de esta empresa en la generación de energía limpia es muy interesante, porque le ha permitido al país contar con una alternativa limpia y económica, precisamente cuando más la necesita, que es en la estación seca, cuando la generación hidráulica se ve mermada significativamente.

Casualmente en el verano no hubo apagones, ni situaciones de control energético, si en estos momentos el verano es más viable para la producción energética eólica porque hay unos vientos bastante aceptables, tenemos una producción más estable de diciembre a mayo, que es cuando se presentan vientos bastantes regulares, dijo Rivera.

Aseguró que esa energía que están aportando a sistema eléctrico nacional día por día va libre de dióxido de carbono (CO2) y eso para UEP Penonomé II, S.A. es el mayor valor agregado que están aportando al país.

Nuestros aerogeneradores son capaces de producir 2,5 gigavatios hora (GWh, por sus siglas en inglés) de energía, son 86 turbinas, lo cual daría un máximo de 215 megavatios hora (MWh, por sus siglas en inglés) para lo que es la producción energética. Ahora que eso va a depender de que la condición de viento sea la más óptima para poder lograr esos 215 MWh, aseguró.

Mientras tanto, el director de Asuntos Corporativo de AES Panamá, Leopoldo Pérez, explicó al impacto que tendrá el Gas Natural Licuado (GNL) como materia prima tanto para generación de energía como para otros usos en Panamá, por lo que indicó que con la llegada del proyecto AES Colón, van a tener un impacto positivo en la matriz energética de Panamá que irá más allá de generar 381 megavatios (MW, por sus siglas en inglés).

Aclaró que el GNL es el combustible que está en el subsuelo, que realmente no es ningún derivado del petróleo, es un combustible fósil, se produce en el subsuelo por años y años,  pero al extraerlo y  convertirlo en líquido se puede transportar a bajas temperaturas, estimadas en menos 160 grados centígrados.

Se dice que es una energía limpia ,porque realmente es el combustible que permite esa firmeza en el suministro de energía eléctrica con el menor impacto ambiental. Por lo menos nosotros comparamos el GNL, con el carbón y combustibles derivados de petróleo, teniendo una reducción aproximadamente de 80% de los contaminantes contenidos en las emisiones y entre 50% y 60% de emisiones de CO2, afirmó Pérez.

Comentó que a nivel global AES tiene una orientación a minimizar o descarbonizar de alguna manera las plantas de generación de energía a fin de reducir sus emisiones y su huella ambiental en los cuatros continente donde tienen operaciones.

Finalmente, la arquitecta Carla López, del Concilio para la Construcción Verde de Panamá, advirtió que de nada sirve que las empresas generadoras de energía reduzcan sus emisiones de gases de efecto invernadero y utilicen nuevas fuentes renovables para producir electricidad si las empresas y los ciudadanos no toman conciencia que hay que poner fin al despilfarro de energía y adoptar nuevos códigos de construcción que no solo ayuden a reducir el consumo de electricidad, sino que permitan además hacer un uso más racional del agua y un manejo acertado de los desechos sólidos.

López explicó que gran parte del consumo de energía en Panamá está vinculado a la tendencia a refrigerar el ambiente, cuando existen experiencias de sistemas constructivos que utilizando otras soluciones ayudan a reducir el calor sin utilizar sistemas de refrigeración o minimizando su uso.

Leoncio Vidal Berrío M.
lberrio@capital.com.pa
Capital Financiero

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