Hay que prestar atención al mercado laboral

Mujeres trabajando

Conforme a las estimaciones del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), la economía panameña cerrará el 2015 con un crecimiento del 6%, lo que representa seis veces  más  de lo que crecerán en promedio los países de América Latina y consolidará el liderazgo de nuestro país en materia de crecimiento en la región. Además, este crecimiento se verá acompañado por la tasa de inflación más baja de la región, ya que no superará el 0,2%, siendo, de hecho, la más baja en una década.

Estas proyecciones coinciden con las estimadas por el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), por lo tanto es una economía que crece sostenible y moderadamente, con indicadores económicos y sociales que así lo demuestran, y permiten proyectar un crecimiento económico del 6,2% para el 2016.

Ciertamente las cifras no son similares a las de los años previos al 2014 cuando el país crecía a ritmos de 8%, 9% y 10%, pero es un crecimiento que se encuentra más en línea con la capacidad instalada del país, el problema es que crecer de una manera más moderada ha tenido un impacto negativo en el mercado laboral.

Y a pesar que la fuerza de trabajo se incrementó en 0,2% entre agosto de 2014 y agosto de 2015, pasando de 64,0% a 64,2% y que la población ocupada aumentó en ese mismo período en un total de 38.490 personas, la tasa de desempleo total, registró un aumento con relación a agosto del 2014, pasando este indicador de 4,8% a 5,1%. Mientras que a lo interno del país, el área urbana mostró una tasa de 5,8%, en contraste con el área rural, cuya tasa es de 3,2%.

Al abordar este tema en una entrevista con Capital Financiero, el titular del MEF, Dulcidio De La Guardia, prefirió valorar el desempeño del mercado laboral a través de la tasa de desempleo abierto, que en el período en mención se incrementó 0,3 puntos porcentuales, pasando de 3,5% a 3,8%, lo que a su juicio nos coloca aún en una situación de pleno empleo, que según los economistas se registra cuando la tasa de desocupación se ubica por debajo del 5%, lo que indica que el desempleo existente es friccional, es decir, que quienes están desocupados son aquellos que se mueven de una puesto de trabajo a otro.   

Sin embargo, conforme a las estimaciones del MEF, para el 2016 se espera la generación de 20.000 nuevos empleos gracias a la plena ejecución de proyectos importantes proyectos de infraestructura que fueron licitados en el segundo semestre de 2015 como la Línea 2 del Metro, la Renovación urbana de la ciudad de Colón, la ampliación de la carretera Arraiján-Panamá, el cuarto puente sobre el Canal de Panamá, la construcción de las dos plantas de generación de energía mediante el uso de gas natural en Colón y del proyecto Changuinola II en Bocas del Toro  y otras obras de importancia que se desarrollarán  tanto en la ciudad como en el interior del país.

El problema es que la generación de empleo no es el único tema importante en materia de mercado laboral, así lo demuestra un estudio reciente de la Fundación del Trabajo, elaborado por su asesor principal, Miguel Del Cid, según el cual el mayor crecimiento de la ocupación en 2015 se observa en el trabajo por cuenta propia y trabajadores familiares que aumentó en 6,3% respecto al año anterior. Esto supone un cierto deterioro en la calidad del empleo, considerando que en estas categorías se concentra el grueso del empleo precario, de más bajos ingresos y sin protección social.

De acuerdo con ese documento la carencia de una política salarial representa otro gran desafío para la economía y la sociedad panameña, debido a la doble dimensión del salario, como elemento importante del costo de producción de las empresas y, a su vez, como principal fuente de satisfacción de necesidades del trabajador y su familia.

Y no hay que olvidar el déficit en la formación de recursos humanos se extiende a la formación profesional, donde igualmente se reconoce la falta de correspondencia entre la capacitación que se ofrece y lo que demanda el sector productivo en términos de competencias laborales.

Son temas que no se superan con el acuerdo alcanzado en la Comisión Nacional de Salario Mínimo para el incremento de los salarios base que entraron a regir en el país el pasado 1 de enero y a los que hay que prestarle atención, no solo para garantizar la sostenibilidad del crecimiento económico que registra el país, sino también para afrontar el verdadero gran reto de Panamá, que sigue siendo traducir el crecimiento económico en una significativa  disminución de la pobreza, mediante una mejor y más eficiente distribución de la riqueza.    

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