La Copa de la redención

La Copa de la redención

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Cumplir cien años es excusa más que justificada para alterar un ciclo. Con el partido entre la selección anfitriona, Estados Unidos, y Colombia comenzará este viernes en Santa Clara la Copa América Centenario, una edición especial del torneo de selecciones más antiguo del mundo.
Tal vez los únicos con pleno derecho a estar inconformes con el evento extemporáneo son los chilenos, últimos campeones, a quienes su reinado se les redujo de cuatro a apenas un año. Y ni aun así. El entusiasmo se palpa no solo en Suramérica, con el país austral incluido, sino también en Centro y Norteamérica, que también tendrán representantes: México, Costa Rica, Haití, Panamá, Jamaica y, por supuesto, el dueño de casa.

Lo que no se puede pasar por alto es que un certamen que inicialmente solo pretendía celebrar un aniversario, por motivos ajenos a él deberá cumplir con otras tareas. Una es la de servir de bálsamo para millones de personas en países del hemisferio que viven días difíciles, con duras confrontaciones políticas internas que han abierto profundas heridas a su sentimiento nacional. Que se trate del nuevo opio del pueblo puede discutirse, pero por lo pronto sí podemos hablar de un bienvenido analgésico.

Y es que para estas sociedades, los partidos que sus representantes disputen son espacio más que bienvenido en el que, casi como un milagro, surge una excusa para hacer causa común. Eso sí, no se le puede pedir al fútbol, un juego, quizás un fenómeno social, pero no más, lo que este no puede aportar. No se le puede pedir que haga la tarea de los políticos.

De igual forma, esta Copa América terminó siendo un punto de giro en el guion del escándalo que dejó a buena parte de la dirigencia suramericana del fútbol tras las rejas. Bien puede asumirse como una oportunidad para hacer borrón y cuenta nueva en cuanto a lo que ocurre más allá de las canchas. Gestión que es hora de que comience a regirse por los más exigentes cánones del buen gobierno corporativo.

Por lo pronto, el fútbol volverá a ser tema por lo que pasa en la cancha, ya no en los estrados. Motivo suficiente para alimentar la ilusión que nace de ver el gran momento del también renovado equipo de José Néstor Pékerman.

Editorial del diario El Tiempo de Bogotá, Colombia, del viernes 3 de junio de 2016.

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