Latinoamérica ¿A todo gas?

Latinoamérica ¿A todo gas?

fotolia_116583341_subscription_monthly_xxl-web

Hay signos esperanzadores en los mercados emergentes. En contraste con los mercados desarrollados, el crecimiento económico está acelerando y el comportamiento de las diferentes clases de activos ha sido notablemente fuerte en general: El MSCI Emerging Market Equity Index y el JP Morgan Emerging Bond Index han subido más de un 15% este año, batiendo a la mayoría de los demás activos. Mirando a las diferentes regiones, el comportamiento de Latinoamérica ha sido especialmente bueno en renta variable con subidas de más del 30% este año.

¿Cuáles son las razones de este reciente optimismo?

Los lectores puede que encuentren difícil compartir la euforia de los inversores de mercados emergentes, dados los recientes titulares políticos: Brasil sigue sufriendo una de las peores recesiones económicas de su historia paralizada por escándalos de corrupción, Venezuela está al borde del impago, los colombianos expresaron su descontento con el gobierno actual rechazando el tratado de paz con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc), y la popularidad del presidente de México se ha visto nuevamente golpeada tras la humillante visita de Trump. Así pues, ¿cuáles son las razones de este reciente optimismo?

En primer lugar, la Reserva Federal (FED, por sus siglas en inglés) se ha movido más lentamente de lo esperado a la hora de subir los tipos de interés. Los mercados emergentes ofrecen rentabilidades atractivas a los inversores hambrientos de rentabilidad que carecen de alternativas a causa de la burbuja de los bonos en las economías desarrolladas.

En segundo lugar, China ha conseguido posponer una recesión económica introduciendo nuevos estímulos fiscales a principios de año, apoyando al sentimiento hacia los mercados emergentes. En tercer lugar, los déficits comerciales en muchos países han mejorado significativamente, eliminando las presiones en sus monedas. Finalmente, la subida en algunos mercados se ha visto alimentada por las esperanzas de cambios políticos a mejor.

El mejor ejemplo es Brasil, donde la destitución de Dilma Rousseff elevó las esperanzas de que el nuevo gobierno implementara las reformas necesarias para reavivar la economía y traer las presiones inflacionarias estructurales bajo control (lo cual está lejos de ser una tarea fácil).

Latinoamérica desea unirse de nuevo al mundo

Las buenas noticias son que, a pesar de algunos titulares negativos, algunos gobiernos latinoamericanos están abriendo sus economías e intentan implementar reformas favorables a los mercados. Esto se ilustra muy bien con los recientes cambios políticos en Argentina, Brasil y Perú.

De todas formas, sólo el tiempo dirá si tienen éxito en empujar el crecimiento económico en los próximos años. Bien podría ser que demasiadas buenas noticias estén ya descontadas después de las recientes subidas. Es interesante como, mientras Latinoamérica desea unirse de nuevo al mundo, parece que el mundo se mueva en dirección opuesta. Hay una nueva ola de tendencias proteccionistas en el primer mundo, muy bien ilustradas por los británicos que votaron a favor del Brexit o la sorprendente nominación de Donald Trump como candidato a la presidencia. Hay preocupación por si una victoria de Trump podría llevar a un sentimiento anti-estadounidense y empujar de nuevo a Latinoamérica a la izquierda.

Pascal Rohner, CFA
Director de Inversiones Panamá Private Investment Management, S.A. (Pimsa)

Más informaciones

Comente la noticia

Ver todas las noticias

Patrocinado por BANCO GENERAL