Manual de salud ocupacional vuelve ser postergado

Manual de salud ocupacional vuelve ser postergado

Alma Solis

Capital

La reforma a la Caja de Seguro Social (CSS) del 2005 introdujo una norma que regularía la salud ocupacional en las diferentes empresas. Dicha norma entraría en vigencia una vez se contara con la reglamentación de la misma. Esa reglamentación ya existe, pero el sector privado ha pedido prórrogas y por eso la aplicación de las nuevas reglas se mantiene en

 

stand by.

Los sectores empresariales están pidiendo una serie de ajustes a la norma, de acuerdo con las prórrogas publicadas hasta el momento en la Gaceta Oficial.

Aimee Ávila, de la empresa Price Waterhousecooper, explicó que estas normas de salud ocupacional en Panamá debieron entrar en vigencia hace un par de años, pero se han estado posponiendo por varios motivos.

Uno de ellos es que, como mínimo, se exige a las empresas entregar un Plan de Prevención y Gestión de Riesgos Profesionales, el cual deberá contener los requisitos exigidos por la CSS para su aprobación.

La norma también exige a las empresas capacitar y adiestrar a los trabajadores sobre la prevención de riesgos, de acuerdo con las actividades que se desarrollen en el centro de trabajo, para que estos puedan estar pendientes de que estas normas se cumplan.

Y las empresas que cuenten con un número determinado de colaboradores deberán tener incluso un comité de riesgos.

Todas estas nuevas obligaciones, obviamente, implican costos adicionales importantes para las empresas,

No se trata solo de elaborar el manual, se trata de que la empresa deberá atender detalles en cuanto a lo que se detecte que puede causar algún tipo de enfermedad o incapacidad, precisó.

Las autoridades justifican la norma alegando que buscan bajar el número de incapacidades presentadas, las cuales podría estar causadas por temas que van desde aspectos relacionados a la mala ventilación, mala posición y otros riesgos más evidentes, que van relacionados con ciertas profesiones.

En febrero vence la última prórroga concedida. A partir de ese mes, si no se vuelve a prorrogar la aplicación de la norma, las empresas deben permitir la inspección y vigilancia a los funcionarios de la CSS a los centros de trabajo para cerciorarse del cumplimiento de estas reglas en materia de seguridad e higiene.

Además, deberán darle facilidades y proporcionarle la información y documentación que sean requeridas legalmente.

No se define una sanción en el reglamento para el incumplimiento de esas disposiciones, aclaró Ávila.

Firmas como Price Waterhousecooper ya están haciendo consultorías y ayudando a las empresas a elaborar el manual que deben presentar.

Griselda Valencia, representante de los trabajadores agrupados en el Consejo Nacional de Trabajadores Organizados (Conato), explicó que la vigencia de la norma aún está en discusión en la comisión de la junta directiva de la CSS y que se están haciendo una serie de ajustes a la misma para darle viabilidad.

La representante no se mostró muy optimista en cuanto a la posibilidad de que se llegue a terminar esos ajustes antes de febrero, porque apenas están revisando el artículo número 8 del reglamento.

DesconocimientoDalila de Selles, propietaria de un restaurante que emplea a 15 colaboradores, señaló que desconoce la norma, que ni siquiera sabe que existe una nueva regla en materia de salud ocupacional para las empresas.

Su desconocimiento es comprensible. La CSS aún no ha hecho una campaña de divulgación sobre estas nuevas obligaciones.

Capital 

intentó conocer el plan de divulgación de la CSS para instruir a los empresarios sobre el tema, pero no hubo respuesta hasta el cierre de esta edición.

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