¿Crees que piensas financieramente?

¿Crees que piensas financieramente?

Me gustaría conocer tu respuesta intuitiva y espontánea. Y ojalá la quieras compartir participando en el diálogo que pueda generarse en el sitio. Pero me atrevo a decir que la mayoría de las personas no piensan.  Y no lo hacen por varios motivos o barreras bastante importantes.

En estos artículos vamos a tratar de hacer a nuestros lectores y lectoras pensar financieramente. Como quedará claro, mi lenguaje es de un académico no de un periodista. Voy a tratar de compartir con Uds. lo que he enseñado a muchos jóvenes universitarios y a pequeños empresarios en el transcurso de mi vida académica. Y espero que les sea útil.

Pensar financieramente es esencial para la toma de decisiones. No solo en lo personal, que es lo que a este autor más le importa. Pero también como profesional o colaborador donde trabajas”.

Lo primero que hay que hacer es ir removiendo las barreras internas. Iremos paso a paso reconstruyendo las bases, los cimientos. Si no, sería muy difícil construir encima de ellos.

Pensar financieramente es esencial para la toma de decisiones. No solo en lo personal, que es lo que a este autor más le importa. Pero también como profesional o colaborador donde trabajas. Como miembro de tu comunidad (local o regional). E inclusive para que podamos entender mejor nuestro rol de ciudadanos. Porque el tratamiento del dinero del Estado (o tu comunidad) no es tan diferente del tratamiento que le damos a nivel personal. Es igualmente difícil. Siempre hay limitaciones y por eso hay que saber escoger entre alternativas que no resuelven todo lo que deseamos resolver, ni podemos complacer a todos los que quisiéramos. Solo podemos hacer lo mejor que se puede. Y pensando financieramente, creo que podremos mejorar vidas. Las nuestras y las de los que están en nuestro entorno.

Comenzamos entonces.

La primera parte será sobre barreras.  Para muchos de nosotros es muy incómodo hablar de dinero. De cuánto tenemos o de cuánto no tenemos. Por no saber mucho, porque nadie nos ha enseñado. Me dicen los estudiosos del tema, que el mayor aprendizaje financiero ocurre de un diálogo entre abuelos y nietos. Saltando generaciones las tensiones disminuyen. Para otros, por no gustar de las matemáticas, que quiérase o no es el idioma de las finanzas. Alumnos universitarios míos me han confesado que detestan las matemáticas. Les costó mucho aprobar sus materias durante el colegio y en la universidad. Los maestros los hacían sentir inútiles me dicen. Eran maestros duros, poco pacientes. Y ni se hable que hoy no hacemos números en la cabeza. Usamos las calculadoras para todo. Para hacer cálculos porcentuales. Hasta para sumar y multiplicar. Y como no usamos la cabeza, los resultados que producen las pantallas no sabemos si tienen sentido o no. Es bastante preocupante. Pero es así mismo. Por lo tanto, al comienzo de esta jornada debemos mejorar nuestro lenguaje. Adquirir un glosario de términos apropiados.

En la segunda parte, explicaremos que el origen da la palabra finanzas viene de la raíz FIN o FINALIZAR lo que quiere decir que nuestro pensamiento financiero deberá estar siempre conectado a un proceso de alcanzar nuestras metas, o sea llegar a nuestro FIN (o varios FINES). Este proceso de establecer fines o metas es un poco complicado. No hay una plantilla que sirva para todos. Cada uno debe tener la suya. En este espacio iremos explicando cómo debemos pensar en establecerlas.

En la tercera parte, explicaremos que las metas tendrán dos componentes importantes. Una el valor. Expresado en Balboas ( o en la moneda del lector). Y otra la fecha en la que queramos alcanzarlas. Esto es fundamental, porque las herramientas financieras que les vamos a describir usan esos dos componentes fundamentales. Cuánto nos cuesta y en cuanto tiempo queremos llegar.

En la última parte, agregaremos otro componente a la lista de herramientas. Y ese componente es sobre nuestra personalidad con respecto a riesgo que estará implícito en las estrategias que queramos seguir. Cada una de esas estrategias deberían ser claras en relación con el riesgo que necesitamos asumir, que podemos asumir y que debemos asumir para que no haya sorpresas desagradables que podían haber sido evitadas.

Si sólo…hubiéramos pensado financieramente.

Y a partir de allí podremos hacer ejercicios con plantillas que sirvan para que cada uno de ustedes, los lectores, construyan a algunas estrategias básicas para poder alcanzar las metas o fines deseados.

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