Nuevo año agrícola inicia en medio de cautela

Nuevo año agrícola inicia en medio de cautela

Si bien, en algunas regiones del país han  caído  los primeros aguaceros,  las lluvias podrían no mantenerse

AGRICOLA

Cautela es la palabra que resuena en el campo y en las entidades estatales vinculadas al sector agropecuario, cuando está próximo a iniciar, este 1 de mayo, el próximo periodo agrícola, luego de concluir un ciclo complicado, debido a los efectos del Fenómeno de El Niño.

El director de Agricultura del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (Mida), Moisés Batista, le solicitó cautela a los productores y no iniciar la siembra con las primeras lluvias, ya que podrían  registrarse pérdidas como ocurrió en el 2014.

Y  es que si bien, en algunas regiones del país han empezado a caer los  primeros aguaceros, el clima podría variar y las lluvias podrían no mantenerse.

Para el próximo periodo agrícola el arroz y el maíz serían los rubros  más sensitivos, tal como ocurrió en el periodo agrícola que está por finalizar, toda vez  que el 85% del arroz se siembre en sacano y en el caso del maíz el 100%.

Y aunque aún no han terminado de contabilizarse la producción del periodo agrícola 2015-2016, los informes preliminares de la Dirección de Agricultura detallan que se perdieron 1.000 hectáreas de arroz, mientras que las pérdidas en maíz ascendieron a 4.500 hectáreas y en tomate industrial  la siembra se redujo a 96 hectáreas, el 50% de la cantidad habitual.

Para Batista hay que apuntar a la tecnología, principalmente en el caso de las hortalizas y el  tomate industrial  y en la medida de lo posible utilizar sistemas de riego en los rubros más intensivos como el caso del arroz.

El 80% del maíz que se produce en el país proviene de la provincia de Los Santos, pero Batista considera que hay  que ampliar la producción y llevarla a otras provincias.

Para el próximo periodo agrícola, Batista señaló que si se   cumplen los pronósticos meteorológico la situación debe ser mejor, porque se espera un mayor nivel de lluvias, principalmente en regiones como Azuero, Coclé y Chepo.

Este optimismo es compartido por el presidente de la Asociación de Productores de Maíz de Los Santos, Valentín Domínguez, quien señaló que la corriente que pasa por la vertiente del Pacífico está mucho más fría, por lo que se espera que las lluvias  empiecen a normalizarse pronto.

El proceso de siembra de maíz inicia entre el 15 y el 20 de agosto.

Durante la última zafra los maiceros cosecharon menos de un 1 millón de quintales, cuando el año anterior lograron cosechar  2 millones de quintales.

Domínguez dijo que la cosecha fue muy mala, pero aun así  mantienen la fe que este año las cosas serán diferentes.

El dirigente prefirió no hacer ningún tipo de proyecciones para la próxima siembra, ya que según señaló, hay que actuar con cautela, porque todo dependerá del volumen de lluvia que pueda llegar a caer.

Sin embargo, a Domínguez le preocupa que el Instituto de Seguro Agropecuario (ISA) vaya a incrementar las pólizas ante el aumento de los riesgos,  principalmente en la provincia de Los Santos.

Para los agroindustriales la situación parece ser diferente, ya que, además del  tema climático, se vieron afectados por la caída de los precios  en sus principales mercados.

Mario Domínguez, dirigente de la Gremial de Agroexportadores de Panamá (Gantrap), destacó que mientras en el trópico hubo mucho calor, en nuestro mercado, Europa,  hubo una ola de frío permanente y cuando hay frío las ventas de sandías y melones disminuye, lo que afecta el precio de ventas.

La situación llegó a tal punto que ninguna de la empresas involucradas en la producción de sandía podría volver a  sembrar si no hay un acuerdo con el Gobierno, advirtió.

Domínguez hace alusión a algún tipo de asistencia financiera directa.

Poner un kilo de sandía en Europa tiene un costo de 0,65 euros ($0,73), pero se vendió a 0,45 euros el kilo ($0,50).

En total se enviaron a Europa 20 millones de kilos de sandía, pero se  generaron pérdidas por el orden de los $4 millones.

Unas 12 empresas afiliadas a Gantrap se dedican a esta actividad,  mientras que alrededor de  120 productores independientes comercializan con estas empresas.

Domínguez detalló que la situación del melón fue muy parecida a la de la sandía, mientras que la piña tiene un problema de  arrastre.

Igualmente informó que el Gobierno le adeuda a los agroexportadores alrededor de $12 millones en incentivos fiscales.

Nosotros hemos hablando con las autoridades del Mida, pero ellos dicen que hacen todo lo posible ante la Dirección General de Ingresos (DGI), la DGI dice  que el Gobierno tiene suficiente recaudación para honrar los compromisos, pero a la hora de la verdad  por algún motivo no nos llega, detalló.

Para Domínguez la producción de cucurbitáceas se encuentra en estado crítico.

Manuel Luna G.
mluna@capital.com.pa
Capital Financiero

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