Productores de leche, entre retos y sequía

Productores de leche, entre retos y sequía

Las empresas procesadoras invierten millones de dólares para tratar de reducir el impacto de EL Niño

Dairy farm, milking cows

El Fenómeno de El Niño ha sido inclemente con el sector agropecuario, y la producción de leche no ha escapado a esta situación, pero  a diferencia de otros rubros, su proceso de recuperación tomará más tiempo, porque la renovación de los hatos no se da de un año para otro, como ocurre con los cultivos agrícolas.

Y los más afectados han sido los productores pequeños, que no utilizan ningún tipo de tecnología, quienes se han visto obligado a mandar al sacrificio a buena parte de su ganado lechero, para evitar que mueran a causa de la sequía.

La Asociación Nacional de Ganaderos (Anagan) estima que unas 5.000 reses lecheras han sido sacrificadas, como consecuencia de la sequía.

Antonio Licea, director técnico de Centroamérica de Nestlé, señaló que el sector lácteo ha sido golpeado por  el clima, no sólo en Panamá, sino a  nivel global.

En ese sentido, señaló que Nestlé ha estado preparándose desde hace tres años, trabajando en las estrategias que mejor ayuden a solventar esta situación, toda vez que no se trata sólo de falta de lluvia, que limita el acceso al forraje, sino que impactará directamente en una baja de la natalidad, que en consecuencia provocará una mayor caída en el volumen de producción.

El alto ejecutivo de Nestlé señaló que se ha registrado una baja de 20% en la producción del polo lechero en Azuero y Darién y un 10% en la provincia de Chiriquí, como consecuencia del fenómeno climático.

En cifras concretas  se estaría hablando de una merma en la producción de unos 15 millones de litros, entre los ganaderos que suplen a esta transnacional. Nestlé compra anualmente a los ganaderos panameños unos 50 millones de litro.

Y esta merma la están tratando de cubrir con la utilización de un mejorar forraje,  la introducción de ganado más eficiente y mejorando los sistema de recolección de leche.

La empresa ha invertido unos $4 millones en mejorar los procesos de producción de forraje y otros $3 millones en la plataforma industrial, según se informó.

Licea detalló que también han invertido $1,5 millones en llevar a las áreas de ordeño sistemas de enfriamiento e instalaciones eléctricas, con la finalidad que los ganaderos se conviertan en micro, pequeños y medianos empresarios.

Licea indicó que en total entre el 2012 y el 2016 han invertido unos $18 millones.

Y ante la posibilidad de un nuevo aumento en el precio de los productos lácteos, Licea señaló que si la situación se agrava y hay una crisis mayor de agua en los meses de mayo y junio seguramente tendremos que volver a sentarnos con el Gobierno para saber en dónde estamos.

Pero advirtió que si no se logra contener la caída de la producción habrá un aumento de precio debido a la demanda, que podría ser motivado por los márgenes que manejan las queserías y los fabricantes de dulces.

La demanda local se mantiene, aunque la competitividad va en aumento, debido al ingreso de productos lácteos extranjeros, sobre todo leche líquida.

Los precios de la leche en el mercado internacional son  influenciado, principalmente, por los grandes productores como el caso de Nueva Zelanda, Irlanda y Austria.

Licea destacó que el apoyo que viene brindando el ministro de Desarrollo Agropecuario (Mida), Jorge Arango, y el esfuerzo de la industria han evitado que los precios, hasta la fecha,  se hayan incrementado.

Sin embargo, advirtió que necesitamos hacer más de lo que hemos hecho hasta ahora para lograr compensar la producción, porque la sequía cada año será más intensa.

En opinión, de Licea antes de pensar en una mecanización de la producción, se deben  dar tres pasos: Contar con  ganado que pueda adaptarse a la nueva situación climática;  mejorar la calidad de la alimentación y acercar la mínima industrialización a las áreas de producción, que implica sistemas de enfriamiento que permitan una mayor producción  y ahorros en fletes.

La mayoría de los ganaderos panameños ordeñan una vez al día, porque no tienen donde almacenar la leche, mientras que en los grandes países ganaderos se ordeña hasta ocho veces al día.

La transnacional Nestlé cuenta con unos 1.400 suplidores locales, cifra que fluctúa de acuerdo a la época, y compite en este segmento con las marcas Estrella Azul, Bonlac, la Chiricana, Dos Pinos y las queserías, entre otros.

Por su parte, en Estrella Azul se informó que han invertido unos $7 millones en el incremento de la capacidad del centro de acopio de Boquerón, provincia de Chiriquí y en mejorar la gestión de la calidad ambiental.

Sin embargo, no quisieron dar mayores detalles sobre la situación actual de sus suplidores y las perspectivas del mercado en materia de precio y producción.

Los productores de leche grado C están recibiendo un subsidio del Gobierno, que permite ajustar el precio a $0,50 el litro, un programa que inició en octubre pasado y que se extenderá hasta diciembre del 2016, como forma de compensar los gastos en que han  incurridos por  la sequía. En  total la producción de leche grado C asciende a unos 80 millones de litros anuales, por lo que el subsidio podría alcanzar los $8,5 millones.

El presidente de la Cadena Agroalimentaria de la Leche, David Guerra, señaló que, pese al Fenómeno de El Niño la producción se ha mantenido estable y aunque en algunas regiones ha sido más inclemente no se ha dejado de producir.

Guerra descartó que se vaya registrar algún tipo de desabastecimiento en el mercado local o un alza de precios en los productos lácteos, ya que siempre se ha estado buscando fórmulas para mantener la producción, añadió.

En Panamá el consumo per capita de leche se estima entre 95 y 100 litros al año, mientras que en los vecinos Colombia y Costa Rica asciende a 140 y 200 litros, respectivamente.

Al presidente de la  Asociación Nacional de Procesadores de Leche (Anaprole), Frank Tedman, le preocupa  que no se estén realizando las inversiones necesarias para mejorar la eficiencia, la rentabilidad y la competitividad de este sector.

En su opinión se requiere de una estrategia nacional, para lo que se necesita la participación de la industria, el Estado y los ganaderos.

Esta estrategia pasa por adecuar la genética, mejorar el cultivo de pasto y modernizar los modelos de producción.

Tedman advirtió que cuando próximamente se abra el mercado a Costa Rica y posteriormente a Estados Unidos (EE.UU.) los productores que no reúnan las condiciones la van a pasar mal.

Igualmente señaló que no se le está sacando provecho a las cuotas que otorgan los tratados de libre comercio, sobre todo para la exportación de helado, yogurt y leche evaporada.

Pero, pese a esta luces de advertencia, considera que hay mucho potencial de crecimiento, aunque se tienen que implementar estrategias nacionales, porque en un abrir y cerrar de ojo empezará abrirse el mercado.

Para el expresidente de la Asociación de Productores de Ganado Lechero de Panamá (Aprogalpa), Luis Felipe Álvarez, la situación es difícil, porque, además de la inclemencia del clima  y del alto costos de los insumos, se aprobó el pasado mes de diciembre un nuevo salario mínimo, lo que eleva los costos de producción.

El precio de la leche en el mercado internacional no está en su mejor momento, lo que le impide a los productores locales solicitar ajustes de precio, debido a que perderían competitividad.

El ganadero señaló que el tema de los insumos, es un viejo problema sin resolver, ya que tienen que pagar un alto costo, sin que nadie le ponga control a las empresas dedicadas a esta actividad.

En opinión de Álvarez es necesario darle un giro radical al sistema de producción e invertir en tecnología para garantizar la seguridad alimentaria, ya que si los productores abandonan el campo, Panamá quedaría en manos de los grandes productores de alimentos a nivel internacional.

Álvarez destacó que todos los productores, grandes y chicos,  están siendo afectados por el Fenómeno de El Niño, pero el Gobierno sólo le otorgó subsidio a los productores de grado C.

Como resultado de este subsidio, los productores de leche grado C reciben $0,50 por litro, mientras que los productores grado A, reciben como precio base $0,54, más incentivos, de acuerdo a la calidad, que puede llegar hasta $0,65 el litro, mientras que los productores grado B reciben $0,46.

Álvarez destacó esta situación está desalentando a los productores de grado B y grado A de seguir invirtiendo en tecnología, ya que los de grado C, que no requieren de grandes inversiones, mantener altos estándares de higiene o incurrir en gastos de electricidad y reciben prácticamente lo mismo y algunos casos hasta más.

No estoy de acuerdo con ese subsidio porque desincentiva  la producción más eficiente, más limpia y de mejor calidad, detalló Álvarez.

 En Panamá existen unos 7.000 ganaderos dedicados a la actividad lechera, de ellos más de 6.000 producen leche grado C, los  que están ubicados principalmente en las provincias centrales. 

Manuel Luna G.
mluna@capital.com.pa
Capital Financiero

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