$2.000 millones se han invertido en Cobre Panamá

La inversión total para desarrollar la mina superará los $6.400 millones

P1010779 web

Los avances ya son evidentes. La escollera necesaria para la construcción del puerto ya se puede observar, las bases de las dos plantas de generación eléctrica han comenzado a tomar forma,  los campamentos que albergarán a los trabajadores  están edificados y  ha comenzado a prepararse el tajo Botija, el primero que será explotado a partir del año 2018 cuando la mina Cobre Panamá entre en operación.

En realidad unos 3.500 trabajadores laboran paralelamente en todos los componentes del proyecto, que hasta el momento ha requerido una inversión de $2.000 millones, aunque se espera que en el 2016 el número de obreros se duplique y  empiecen a concluir las edificaciones que hoy se adelantan, dando un nuevo paso en la diversificación de las estructuras económicas del país al incorporar una nueva fuente de generación riqueza, la producción y exportación de cobre y otros metales.

Durante una visita a las obras que adelanta Minera Panamá, empresa que hace dos años pasó a convertirse en una subsidiaria de la canadiense First Quantum Minerals, Capital Financiero pudo comprobar que aún cuando se trabaja en varios frentes al mismo tiempo, la empresa tiene como primer objetivo la construcción de dos plantas de generación térmica de energía de 150 megavatios (MW), las cuales utilizarán carbón como combustible.

John Eastwood, gerente de construcción del puerto y de la planta de energía, explicó que el primer componente de este gigantesco complejo minero que podrá entrar en operación a finales del año 2016, será el puerto, cuya función es permitir que el concentrado extraído en la mina sea cargado en los barcos que lo llevarán a las plantas procesamiento para la extracción de los metales.

En cuanto a las plantas de generación, Eastwood destacó que ya todos los componentes para su construcción se encuentran en los sitios que han de ocupar y en donde ya se están edificando, por lo que se espera que las mismas estén terminadas en el segundo trimestre de 2017, de forma que pueda suministrar la energía que requerirá la operación de todo el complejo de la mina Cobre Panamá.

Agregó que el excedente se incorporará al sistema eléctrico nacional mediante una línea de transmisión que llevará la energía a la estación de distribución ubicada en la Aguadulce, provincia de Coclé.

Las obras que se adelantan en el complejo del proyecto Cobre Panamá, incluyen  la construcción de los campamentos que  albergarán a los trabajadores que laborarán en la fase de extracción de cobre, el tajo Botija, que es el primero de los tres con que contará la mina y la planta de procesamiento compuesto por las correas transportadores, los molinos y los tanque de flotación, que es donde el mienaral prime será separado del material inerte mediante el uso de burbujas no contaminantes.

Ben Parker, encargado de esta parte del proyecto, destacó que contrario a lo que caracteriza a muchas minas de cobre, en Cobre Panamá la trituración primaria se realizará en el mismo tajo de forma que el material podrá transportarse al tanque de flotación mediante cintas o correas transportadoras, lo que evitará el uso de grandes camiones, reduciendo no solo los costos de operación de la mina, sino también la huella ambiental del proceso. Igualmente se aplicará un sistema de reutilización de agua.

Otra tarea que ha registrado avances es el proceso de identificación y traslado de las comunidades ubicadas dentro de las áreas que se verán afectadas, así como el acompañamiento y orientación de las mimas para que sus miembros puedan aprovechar las oportunidades de negocio que ofrece el proyecto.

Por ejemplo, se adelanta un programa de becas para la formación del recurso humano y paralelamente se desarrolla un amplio programa de extensión agropecuaria, orientado a fomentar el cultivo de productos de primera necesidad, tanto para el consumo inmediato como para la comercialización, una iniciativa que puede rendir importantes beneficios para las comunidades aledañas a la mina Cobre Panamá, pues en la actualidad Minera Panamá invierte  unos $500.000 al mes en la compra de alimentos a diversos proveedores a nivel nacional, cifra que se duplicará cuando las obras alcancen su máximo nivel el próximo.

Alberto Casas, director de Ambiente y Asuntos Comunitarios de Minera Panamá, explicó que si bien la concesión otorgada a First  Quantum Minerals tiene una vida inicial de 34 años, lo importante para la empresa es lograr que el desarrollo de este proyecto ayude a mejorar la calidad de vida de las comunidades que se encuentran tanto dentro del área de la concesión como en su área de influencia.

Indicó que aún cuando este proyecto demanda, para su construcción y operación, de gran cantidad de mano de obra, no todas las personas que se encuentran en el área de influencia de la mina podrán laborar en ella,  ya que muchas labores requieren mano de obra altamente especializada, por lo que la forma de beneficiar a las comunidades es apoyando diversas iniciativas que les permitan aprovechar esa demanda cautiva para el desarrollo de diversos emprendimientos, es decir, mediante el desarrollo de pequeñas empresas y el incremento de la producción agropecuaria.

Para el dirigente conservacionista, Olmedo Carrasquilla, no hay duda que en papel el proyecto de la mina Cobre Panamá parece que tendrá un impacto positivo para la economía el país, sin embargo, es importante tener presente que se trata de una mina que contará con tres tajos a cielo abierto con un tamaño descomunal y que esta se desarrolla en un zona selvática que el país debería conservar, pero que será devastada por una empresa extranjera.

Destacó, además que el país no ha tenido buenas experiencias con este tipo de proyectos y puso como ejemplo a la mina  Petaquilla, que  se encuentra virtualmente abandonada por la empresa Petaquilla Minerals, que luego de obtener grandes ganancias por la extracción y exportación de oro ha incumplido con su deber de mitigar los daños ambientales e incluso ha dejado a su suerte a cientos de trabajadores con quienes mantiene una gran deuda en materia de salarios y prestaciones laborales, deuda a la que nadie le hará frente.

No obstante, Cobre Panamá0 no es el único proyecto minero que registra avances importantes en el país y prueba de ello es que Minera Cerro Quema, S.A. (Mcqsa) realizó un Foro Público en el Gimnasio de Tonosí, provincia de Los Santos, con el propósito de informar a la comunidad sobre los detalles del Estudio de Impacto Ambiental Categoría III del proyecto de minería para la extracción de óxidos de oro, ubicado entre los distritos de Tonosí y Macaracas.

Octavio Choy, gerente general de Mcqsa, explicó que el proyecto fue  diseñado de manera tal que se minimizarán, en gran medida, los impactos físicos, biológicos, socioeconómicos e histórico-culturales, para lo cual se ha elaborado un plan de mitigación que incluye el diseño e implementación de programas de control de calidad del aire,  control de calidad del agua, control de calidad de olores y de ruido,   protección de suelo,  control de residuos, control de  materiales peligrosos,  mitigación para el ambiente biológico, así como un programa socioeconómico e histórico cultural.

El objetivo del proyecto es el desarrollo responsable de una mina para la extracción de óxidos de oro, contando con los más altos estándares técnicos y operativos de la industria minera, protegiendo el medio ambiente y compartiendo el compromiso de desarrollo social, tanto en las áreas cercanas al proyecto, como en las comunidades. Se estima que el proyecto completo tendrá una duración de nueve años y el monto estimado de inversión será $140,6 millones. 

Hitler Cigarruista
hcigarruista@capital.com.pa
Capital Financiero

Más informaciones

Comente la noticia