58% de las industrias no logra cubrir sus vacantes de manera satisfactoria

58% de las industrias no logra cubrir sus vacantes de manera satisfactoria
Un estudio de Mitradel indica que la industria requerirá, entre 2015 y 2020, de 26,819 empleos técnicos| Archivo

Panamá tiene una tarea pendiente con las habilidades de su fuerza laboral, en particular de formación técnica, situación que preocupa al Sindicato de Industriales de Panamá (SIP) debido a que el 58% de las empresas del sector no logran cubrir sus vacantes de manera satisfactoria debido a la falta de capital humano debidamente capacitado.

La última medición (2018) del Índice de Competitividad Global (ICG), elaborado por el Foro Económico Mundial (FEM), determinó que en el pilar habilidades, Panamá ocupa la posición 85 en la clasificación de 140 países.

Ninoska Tam, analista del Centro Nacional de Competitividad (CNC), cita en estudio de la institución, que el pilar habilidades atiende dos consideraciones: capacidades de la fuerza laboral y la calidad de la educación.

La evaluación hace evidente, señala Tam, que, en relación con otras regiones, el país mantiene brechas importantes que impactan su competitividad.

El ICG lo lideran, en el pilar habilidades y en el ámbito global, Finlandia y Suiza. En el caso de Latinoamérica, Chile (posición 42) y Costa Rica (posición 44).

La analista del CNC recuerda que “las habilidades son vitales para el desarrollo económico y social de los países pues las poblaciones altamente educadas son más productivas ya que poseen una mayor capacidad colectiva para realizar tareas, transferir y crear conocimientos”.

En función del estudio, resalta que “la percepción de los ejecutivos de empresas” no favoreció los resultados de Panamá sobre varios pilares, entre ellos, este indicador que hace la diferencia en la competitividad del país.

Los indicadores grado de capacitación del personal, facilidad para encontrar empleados calificados y pensamiento crítico en la enseñanza, reflejaron puntuaciones poco competitivas”, subraya Tam.

El Sindicato de Industriales de Panamá (SIP), afirma que “el 58% de las empresas panameñas no logran cubrir las vacantes que necesitan de manera satisfactoria” y reflexionan que es una “tarea pendiente y necesaria para el desarrollo del país”.

Al hacer referencia a un reciente estudio de mercado laboral, elaborado por el Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral (Mitradel), argumentan que la industria panameña “se ubica entre los sectores con mayor necesidad de personal técnico. En el periodo 2015 y 2020, requeriría cerca de 26,819 empleos técnicos”.

Eloy Zanetti, gerente de la empresa Correagua, documentó que desde su experiencia faltan perfiles orientados hacia el área industrial.

La mayoría de los ingenieros del ramo electrónico, eléctrico y mecánico se orientan al diseño residencial o comercial, o mantenimiento de edificaciones (mall y centros comerciales)”, puntualizó Zanetti.

Esta situación genera otra realidad: A pesar de contar con 10 años de experiencia, no la tienen en el campo industrial.

En el caso de los ingenieros mecánicos o industriales, entre el 60% y el 65% se inclina al área automotriz.

Por áreas y conocimientos específicos, Zanetti definió un perfil de dificultades:

Ingeniero Electrónico: Dificultad de conseguir personal calificado con experiencia industrial técnica en sus distintas ramas:  informática/telecomunicaciones/automatización y control. “Muchos se orientan a ventas o diseño, mas no a implementación o servicio técnico”.

Observa que la principal carencia es en el área de automatización.

Ingeniero Mecánico: Dificultad de conseguir personal calificado para áreas de refrigeración y mantenimiento industrial, por ejemplo, alineación de motores, selección de reemplazo de motores o bombas, sistemas de aire comprimido o manejo de vapor.

Ingeniero Industrial: El gerente de Correagua observa una “alta población de perfiles de personal panameño en esta carrera orientada a gestiones de procesos o administrativos, pero con carencia en áreas técnicas especializadas”.

La estadística que manejamos, citó, es que, al abrir un cargo técnico de ingeniería, por cada 10 candidatos 8 son extranjeros y solo 2 panameños. “La mayoría de los perfiles de los extranjeros (españoles, nicaragüenses, costarricenses y venezolanos) tienen experiencia en el sector industrial de sus respectivos países”.

La experiencia de los panameños, argumentó, es fuera de su área de estudio o de lo requerido por la industria, y en algunos casos con cursos de diplomados en área logística, lo cual desvirtúa la naturaleza inicial del estudio.

Sonia Tuñón, gerente de Administración y Recursos Humanos de Envases Universales Pall, afirmó que son una industria especializada y la mayor escasez y dificultades de retención la localizan en el área de electrónica, también con necesidades de personal en sistemas mecánicos e hidráulicos.

Pero ante los grandes problemas, soluciones creativas.

En su caso, como empresa multinacional con sedes hermanas, han optado por capacitar y entrenar su personal en México y Guatemala, con modelos de formación propios que ayudan a atender las limitaciones.

Por otra parte, reflexionó, si bien existe mano de obra calificada, hemos demostrado que sí se puede resolver cuando inviertes en capacitación y das la confianza a las personas.

“Para nosotros la prioridad es la gente, pero no basta con decirlo. Son necesarias acciones que en el caso de la industria resultan vitales como un ambiente agradable, limpio y seguro”, razonó.

Creemos que sí es posible lograr la máxima capacidad de eficiencia de la gente, pero es necesario cambiar la mentalidad. Se dice fácil, pero si como líder no estás dispuesto a transformar el ambiente de los colaboradores, de manera difícil mejorará la productividad”, subrayó.

Explicó que la industria panameña, en materia salarial, tiene tres competidores: el Canal, los puertos y entre las mismas transnacionales.

En este caso, prosiguió, para lograr éxito en la retención laboral, es necesario mover los salarios de manera anual para saber cómo estás en relación con los demás.

En resumen, seguridad industrial, liderazgo en un buen clima organizacional y actualización salarial, son respuestas que a juicio de Tuñón debe incorporar la industria para retener al empleado escaso.

Avances

Ninoska Tam, analista del Centro Nacional de Competitividad (CNC), destaca, por otra parte, avances que ayudarán a la competitividad del país, “pero que requieren ser fortalecidos para obtener los resultados deseados”.

Al respecto hace referencia a la Ley 25 de 23 de mayo de 2017 que aumentó el incentivo que se entrega mediante el Certificado de Fomento Industrial “y reconoce un porcentaje de las inversiones realizadas en actividades de capacitación y entrenamiento del recurso humano en el área de producción de empresas agroindustriales e industrias de manufactura”.

Considera que este estímulo “promueve la inversión en capacitación del personal por parte del sector empresarial”.

Resaltó los esfuerzos por mejorar “el vínculo entre oferta y demanda”, al integrar iniciativas del Instituto Nacional de Formación Profesional y Capacitación para el Desarrollo Humano (Inadeh), Mitradel y el sector privado.

Con respecto al pensamiento crítico, el CNC valora el proyecto Aprende al Máximo que desarrolla el Ministerio de Educación en aras de “mejorar la calidad de la educación mediante un aprendizaje integral”.

Importante destacar la iniciativa del Instituto Técnico Superior Especializado (Itse) que ofrecerá 18 programas de Educación Técnica Superior luego de su apertura que se espera ocurra en marzo de 2019.

La SIP considera que la tarea de lograr un nuevo sistema de formación técnica para el trabajo, requiere “un liderazgo firme entre el Estado, la academia y el sector privado”, articulación poderosa en beneficio de la competitividad y la productividad del país.

Violeta Villar Liste
violeta.villar@capital.com.pa
Capital Financiero

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