A paso lento avanza subasta de Coosemupar

A paso lento avanza  subasta de Coosemupar

El gobierno señaló que habría una solución a corto plazo

Manuel Luna G.
mluna@capital.com.pa
Capital

El proceso para subastar las tierras de la Cooperativa de Servicios Múltiples de Puerto Armuelles (Coosemupar) no ha resultado fácil y dos años después de su liquidación el proceso marcha lento y aún se trabaja en la elaboración del documento para establecer los requisitos de la subasta y para definir el monto real de la deuda.

Una fuente del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) explicó que el proceso marcha lento, debido a que hay muchas entidades involucradas.

Un día después de la liquidación de la malograda cooperativa funcionarios del gobierno aseguraban que la actividad bananera se reactivaría a corto plazo y hasta se había hablado de crear una entidad pública privada, pero dos años después aún no se ve la luz al final del túnel.

El pasado jueves el ministro de Desarrollo Agropecuario (Mida), Oscar Osorio y el Director del Banco Nacional de Panamá (BNP), Dario Berbey se reunieron para tratar este tema, auque no ha transcendido el resultado de la misma.

El vicemistro Gerardino Batista, dijo que lo que se busca es que la empresa que gane de la subasta utilice las tierras en cultivos agrícolas que requieran de mucha de manos de obra, preferentemente banano.

En febrero del 2010 el gobierno, a través del Instituto Autónomo Cooperativo (Ipacop), liquidó la cooperativa y canceló la personería jurídica bajo el argumento de anomalías administrativas y la ausencia de libros contables.

La deuda que mantiene la desaparecida cooperativa ronda los $30 millones, donde más del 60% se los adeuda al BNP, pero también mantiene cuentas por pagar con casas comerciales, la Caja de Seguro Social (CSS), el Instituto de Mercadeo Agropecuario (IMA) y el Instituto de Seguro Agropecuario (ISA).

La directora del Ipacoop, Ana Gisell Rosas de Vallarino, señaló que se trata de tema complejo, donde hay varias cuentas por cobrar en litigio judicial y arbitraje, para cumplir con a las obligaciones
Más de 2.800 trabajadores quedaron cesantes tras el cierre de la cooperativa, incrementando la difícil situación económica por la que ya atravesaba la región de Barú.

Más de $6 millones fueron desembolsados durante la pasada administración para el pago de planilla, con el fin de extender lo que era inevitable, la quiebra.

La Cooperativa, que administraba 3.000 hectáreas de banano, se encontraba intervenida desde el 2004, pero había dejado de producir desde el 2003.

Antes de la crisis se exportaban unos 80 contenedores a la semana, hoy, de esa época de bonanza no queda nada y muchos trabajadores han emigrado a otros puntos del país para tratar de mejorar su situación.

Desde el gobierno pasado se ha realizado esfuerzos para tratar de vender estas tierras para continuar con la producción bananera, pero todos los esfuerzos resultaron en vano, en algunos casos por acciones de los propios trabajadores que rechazaban las negociaciones.

El empresario bananero Anel Flores, quien en ocasiones anteriores había mostrado interés en adquirir estas tierras, dijo que lo único que sabe del tema es que habrá una subasta abierta, pero no podría tomar una decisión si interviene en la misma o no, hasta que no se conozcan las condiciones y la fecha de la misma.

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