Acceso y uso del agua potable y su impacto en la competitividad

Acceso y uso del agua potable y su impacto en la competitividad

Hydroelectric power station

El agua es un recurso natural clave para el desarrollo del país; tanto para las actividades económicas -como el Canal de Panamá y la generación eléctrica, entre otras-, como para la calidad de vida de la población, incluyendo la educación. Sin embargo, la inadecuada gestión de residuos sólidos y líquidos pueden afectar su calidad y condiciona tanto los usos posibles como la supervivencia de los ecosistemas.

El adecuado acceso y uso de los recursos hídricos beneficia a la población y a las empresas productivas contribuyendo al bienestar social, al desarrollo humano y a la productividad del país. Aunque Panamá cuenta con abundantes recursos naturales, en especial de recursos hídricos, requiere de políticas que permita el mayor aprovechamiento de los mismos de forma tal que beneficie a las zonas urbanas que están en franco crecimiento sin olvidar las zonas rurales.

Situación de Panamá

Panamá cuenta con una población de 3,9 millones de habitantes y se caracteriza por un rápido crecimiento urbano. Según datos de la Organización de Naciones Unidas (ONU) al 2012, el 71% de la población se encuentra en zonas urbanas y el 40% se concentra en la capital.

Según datos del Censo 2010, el 91,7% de la población disponía de acceso a agua potable a través de conexión domiciliaria (acueductos públicos del Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacional Idaan-, acueducto de la comunidad o particular); en tanto que el 6,7% tenía acceso sin conexión domiciliaria (pozos), y el 1,6% estaba sujeto a otros suministros, como la lluvia o el carro cisterna. Participan de la gestión de los recursos hídricos el Idaan, el Ministerio de Salud (Minsa), el Ministerio de Ambiente (Miambiente), la Autoridad Nacional de los Servicios Públicos (Asep) y el Consejo Nacional para el Desarrollo Sostenible (Conades) del Ministerio de la Presidencia; quienes en su conjunto tienen un impacto directo en las políticas del sector.

La importancia del recurso se evidencia en el incremento de su producción. En el 2013 se producían en Panamá alrededor de 144.740 millones de galones de agua y se compraron otros 48.715 millones de galones; lo cual resultó en un incremento de un 30,5% entre 2009 y 2013 (6,1% interanual).

La desigualdad en cuanto al uso y consumo del importante recurso -donde la población no cuenta con agua en condiciones óptimas- se encuentra principalmente en las zonas rurales con el 48,6%, y en las comarcas indígenas con el 45,9%. No obstante, esta situación se observa también en las zonas urbanas, aunque en menor escala, donde el 5,5% no goza del recurso. A pesar del aumento en la cobertura, sólo los grandes núcleos urbanos y su entorno cuentan con alcantarillado, y sólo un tercio de las viviendas cuentan con servicios conectados al alcantarillado, y la mera existencia de la red no implica la dotación de infraestructuras de depuración.

Ejemplo de ello es la bahía de Panamá, que aún sufre los efectos de los vertidos sin depurar, que hacen que sus aguas no sean aptas para el baño, situación que debería mejorar a mediano plazo con los planes de saneamiento integral en ejecución. Aunado a lo anterior, la escasez del agua provocada por los efectos climatológicos deja en evidencia la falta de planificación en la gestión del recurso y agrava la situación existente en zonas sin acceso a agua potable, afectando también la actividad económica del país.

Conclusiones

De acuerdo con el Índice de Competitividad en Viajes y Turismo, Panamá alcanza el puesto 78 de 141 economías en el indicador de acceso a agua potable, por debajo de Chile, que ocupa la posición 43. El resultado brinda una imagen no favorecedora del país, pues al no ser competitivos en el recurso potabilizado podría afectar la atracción de turistas, y de las inversiones extranjeras, así como la salud y bienestar de sus habitantes. Es por ello que los retos institucionales son importantes.

Los principales desafíos del Idaan, que opera en las áreas urbanas, son las descentralización y eficiencia; del Minsa, responsable de los acueductos rurales, la calidad de los servicios y sostenibilidad en el sector rural; junto a ello, es necesario fortalecer la coordinación Institucional entre los múltiples actores que operan en el sector, así como revisar la adecuación tarifaria a fin de garantizar la sostenibilidad de los sistemas. De acuerdo con el Plan Estratégico de Gobierno 2015-2019, las acciones a impulsar en este ámbito responden a los siguientes criterios:

Fortalecer el modelo organizativo de sector, realizando los ajustes necesarios al marco legal e institucional.

· Articular coordinación entre distintos actores sectoriales.

Impulsar mecanismos de financiación adecuados con tarifas razonables y subsidios transparentes y focalizados.

· Cerrar las brechas de inequidad tanto en el acceso como en la calidad del servicio.

Además se identifican Inversiones y proyectos estratégicos para mejorar la calidad y cobertura en agua potable, entre ellos se pueden mencionar:

Áreas urbanas: Obras de optimización y ampliación de sistemas existentes.

Colón: Ampliación de la planta potabilizadora de Sabanitas.

Panamá: Ampliación Chilibre; Juan Díaz; Panamá Este y Panamá Oeste: mejoramiento de redes.

Sistema de abastecimiento zona turística de playas.

Sistemas de abastecimiento optimizados en Chiriquí y Bocas del Toro.

Ejecución de obras ya diseñadas en Plan Director de Provincias Centrales.

Áreas rurales: Obras de ampliación y mejora de sistemas.

Plan Quinquenal Conades $160 millones.

Plan Quinquenal Minsa $42 millones.

En el documento Políticas e institucionalidad en materia de agua potable y saneamiento en América Latina y el Caribe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), se reafirma la necesidad de mantener claridad en los roles de las instituciones vinculadas al sector, con el fin de evitar duplicidad de funciones. En adición, se requiere dotarlas de la autonomía operativa e independencia política. Otro importante desafío señalado en dicho documento, se relaciona con la necesidad de superar el significativo rezago tarifario, que limita la sustentabilidad, calidad y expansión de los servicios, y que, además tiene como resultado un altísimo nivel de consumo de agua por habitante.

Los retos y desafíos de este sector son muchos, pero necesarios para mejorar la competitividad en el uso de los recursos hídricos lo cual ejerce una acción directa en el crecimiento de una nación.   

Centro Nacional de Competitividad (CNC)
Especial para Capital Financiero

Más informaciones

Comente la noticia

Ver todas las noticias

Patrocinado por BANCO GENERAL