¡Achtung! ¿Dónde está el Gafi?

¡Achtung! ¿Dónde está el Gafi?

El lunes 17 de agosto de este año, bajo la pluma del periodista Von Albert Funk, el diario Der Tagesspiegel de Alemania titula un artículo “UIF – controvertida agencia de lavado de dinero del gobierno federal: entre árbol y corteza”. Este artículo informa, con gran franqueza, el fracaso absoluto que ha sido la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) en Alemania en prevenir los delitos del lavado de dinero. Me pregunto dónde está el Grupo de Acción Financiera Internacional (Gafi) para criticar a los que mucho consideran los grandes impolutos, los alemanes.

Dice el mencionado artículo que, según la propia UIF, el número de casos sospechosos de blanqueo de capitales y financiación del terrorismo en Alemania en 2019 aumentó 50% respecto a 2018.  ¿Perdón, cuánto? 50%. Guao.

¿Y los bancos alemanes acaso no han oído de los esfuerzos de cumplimiento y las modalidades de debida diligencia a que la Unión Europea (UE) y el Gafi someten al resto del mundo? ¿Será que como “el que paga la orquesta manda en la fiesta”, los alemanes están seguros que nadie se atreverá a ponerlos en listas discriminatorias? Según el artículo en mención, 98% de los reportes sospechosos de lavado de dinero o financiamiento del terrorismo registrados en 2019 procedieron del sector financiero, principalmente de bancos y proveedores de servicios financieros. Es un verdadero insulto, que mientras a Panamá lo asolean en los diarios y lo incluyen en cuanta lista existe, las autoridades alemanas tengan la desfachatez de confirmar semejante negligencia.

El informe anual de la UIF del año 2018 ya había expuesto la tendencia del sector inmobiliario alemán a registrar transacciones, por decir lo menos dudosas y la fata de capacidad investigativa. Cada año que pasa se registran mayores indicios de que los criminales están utilizando el sector de bienes raíces para blanquear dinero mediante la compra de propiedades inmobiliarias. ¿Pero es que estos han descubierto el agua tibia?

Y la cereza del pastel son las declaraciones inaceptables, a dicho diario, de Christof Schulte, jefe de la UIF, quien sin ningún tipo de vergüenza espetó que “parte del problema reside en que la cultura de persecución de casos de lavado de dinero no está muy desarrollada en Alemania.”

Hay que tener caradura para excusarse de esta forma.

Si el gobierno de Panamá no se da cuenta que nos están usando de chivos expiatorios y de que hasta que nos “paremos bonito” seguiremos siendo el hazmerreír del mundo, afectando nuestro centro financiero, a nuestra plataforma de servicios legales y a la inversión extranjera que dejará de venir a Panamá, entonces que asignen fondos a un ente mixto -empresa privada y gobierno- para que salga en defensa de nuestro país.

Para finalizar en una nota optimista, la respuesta conjunta del sector privado y del Gobierno a las sandeces del influencer, Nusseir Yassin del vlogg Nas Daily sobre el rol de la bandera panameña en el desastre del buque en la República de Mauricio es encomiable. Se dejó claro que nuestro registro marítimo es de clase mundial y por eso es la favorita de los armadores y jugadores importantes de la industria marítima. Ojalá defendiéramos nuestra plataforma de servicios con tanto ahínco ante los ataques de la UE, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (Ocde) y el Gafi.

Misonius Rufus
Abogado y analista internacional

Más informaciones

Comente la noticia

Ver todas las noticias
PHP Code Snippets Powered By : XYZScripts.com