Agenda energética une a Centroamérica

Demanda anual de electricidad de Panamá crece 7%

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La creciente demanda de energía que registra Panamá, catapultada por obras de infraestructuras como la Primera Línea del Metro, la ampliación del Canal, nuevas torres y centros comerciales representa oportunidades para inversionistas locales e internacionales.

El 12 de mayo de 2015 la demanda máxima de potencia de energía eléctrica en Panamá ascendió a 1.607 megavatios (MW, por sus siglas en inglés), mientras que la capacidad instalada del país es de 2.746,21 MW.

El récord anterior de consumo de electricidad fue registrado el 6 de abril, cuando alcanzó los 1.533 MW.

La composición de generación energética de Panamá, según la Secretaría Nacional de Energía (SNE), es 52% hidro, 30% bunker, 8% carbón, 5% eólica, 4% autogeneración, 1% intercambio y 0,01% solar.

Estas cifras fueron dadas a conocer por el secretario de la SNE, Víctor Carlos Urrutia, al exponer el tema: Sostenibilidad del sector eléctrico y competitividad en la XIV encuentro de energía de Centroamérica, realizado en la capital panameña los días 11 y 12 de junio del presente año, organizado por Platts McGraw Hill Financial.

En las conferencias participaron más de 400 representantes de la industria de energía que operan o tienen interés en la región, entre ellos, generadores hidroeléctricos, eólicos, térmicos, solares, carbón y gas con el objetivo de examinar las áreas claves de los procesos de oferta, el mercado regional y los combustibles.

Urrutia dijo que la demanda de electricidad en Panamá crece entre 6% y 7% anual, lo que representa 100 MW. Entre tanto, el 60% de la capacidad de generación hidro se concentra en pocos embalses.

El secretario de energía indicó que los racionamientos programados en el verano de 2014 se dieron con precios en el mercado ocasional de $300 por megavatios-hora (MWh, por sus siglas en inglés).

Agregó que durante la época lluviosa (invierno), el precio lo marca los motores porque no es posible traer toda la generación hidro por las restricciones de transmisión.

Pero Urrutia confía que las próximas plantas de generación de electricidad que entrarán en operación, como el proyecto eólico de 220 MW, contribuirán a reducir el riesgo de racionamiento durante el verano (enero-abril de 2016).

Además, para mitigar las amenazas de racionamiento en el corto plazo, la SNE promovió las licitaciones para la instalación en el verano de plantas térmicas. A futuro, se requiere completar la demanda no contratada, por ello se abren las licitaciones de energía y potencia, manifestó Urrutia.

El secretario expresó que la estrategia panameña es dar estabilidad al sistema realizando combinaciones de tecnologías tradicionales con renovables. Dándole una connotación positiva a que si en los próximos años el riesgo de racionamientos en verano se mantiene, representa  una oportunidad para las plantas térmicas existentes y nuevas.

Urrutia manifestó que el potencial para las plantas térmicas se multiplica, si el inversionista contempla su rápida conversión al gas natural. Paso que dependerá de los precios del combustible que se puedan conseguir en los mercados cercanos a Panamá y que los mismos nos permitan formar una oferta competitiva en el mercado panameño, concluyó el secretario de la SNE.

El futuro que queremos

La estrategia energética del país para el quinquenio 2015-2020 se encuentra en el Plan Energético Nacional de largo plazo, bajo la coordinación de la SNE y que tiene como lema: Panamá, el futuro que queremos.

El plan busca propiciar la transformación del sistema actual energético, con miras hacia un sistema sustentable, dando privilegio al desarrollo de los recursos renovables y promulgar el uso racional de la energía, sostiene la SNE.

El Centro Nacional de Competitividad   (CNC) en su reporte, Desafíos del sector eléctrico en Panamá, indica que mientras mayor es el nivel de holgura, mayor será la seguridad para cubrir la demanda de energía de los consumidores. De 1998 a 2009, el margen osciló entre 6% y 24% de la potencia firme y la diferencia en 2010 llegó a 0%, Pero entre 2011 y 2013 se logró una holgura promedio de 22%.

El CNC considera que es fundamental promover el ingreso de más empresas generadoras, considerando que para el año 2025 el nivel de consumo será el doble (entre 2.875 y 2.949 MW), en comparación a lo demandado en 2013 de 1.443 MW, según lo proyectado en el Plan indicativo de generación 2014-2018 de la Empresa de Transmisión Eléctrica (Etesa).

Por su parte, el presidente de AES Panamá, Miguel Bolinaga, el principal generador hidro, indicó en la conferencia organizada por Platts que su capacidad actual en el país es de 777 MW, compuesto por 260 MW de Bayano, 223 MW de Changuinola I, 120 MW de Estí, 72 Estrella del Mar I (térmica), 55 MW Los Valles y 47 MW de La Estrella.

El principal reto de los proyectos hidroeléctricos que se construyen en Panamá es como revertir la oposición de los ambientalistas y de los moradores, principalmente indígenas.

Bolinaga señaló que la participación del Estado como facilitador de las concesiones y licencias debe estar activamente presente desde el inicio de cualquier proyecto de desarrollo de energía, durante su operación y futuras expansiones.

Agregó que la permisología es un tema que requiere grandes esfuerzos y puede mejorarse para beneficio de la entrada a tiempo de los proyectos.

Destacó que el Estado debe garantizar la seguridad jurídica en todo momento. No se puede pretender que las empresas sustituyan el rol del Estado para con las comunidades (En áreas tales como: Educación, agua potable, electricidad y seguridad física).

El presidente de AES Panamá reconoció que los aspectos sociales es un tema primordial de los inversionistas para cualquier proyecto de desarrollo que pretenda emprender.

Concluye que la inclusión social, sobre todo la de las comunidades vecinas, es clave para los proyectos y gobiernos, los cuales deben asegurar el progreso, la paz social y la buena vecindad de largo plazo.

Diversificación de fuentes

Panamá, como otros países de América Latina, procura diversificar las fuentes de generación de electricidad, tales como carbón, eólico, solar y gas licuado natural.

Por ejemplo, la Ley 44 del 5 de abril de 2011 contiene la norma e incentivos para los proyectos de centrales eólicas. Según el CNC, si un mayor número de empresas generadoras ingresan al mercado, los costos de producción y las tarifas también disminuirán progresivamente, preferiblemente de fuentes energéticas renovables que no produzcan externalidades negativas.

Ya son varias las empresas del país que han adoptado como parte de su gestión empresarial, la autogeneración a través de paneles solares, entre ellas: Do it Center y Banco General.

El CNC indica que de acuerdo con las estimaciones, el país tiene un potencial de generar cerca de 2.000 MW producto de las corrientes del aire y con plantas solares se han identificado otros 307 MW, con proyectos como Sarigua con una capacidad de potencia de 2,4 MW.

El mayor potencial de generación que existe en Panamá son las centrales hidroeléctricas. Etesa, identifica 180 proyectos hidrológicos cuyos estudios indican un potencial de 3.040 MW, generados por centrales de dimensiones micro, mini y mediana, concluye el reporte del CNC.

Interconexión regional

Otro tema que estuvo presente en el foro energético, fue la interconexión centroamericana a través de línea de transmisión de 1.800 kilómetros de extensión, con una inversión cercana a los $500 millones y para que lograr mayores avances, se instó a los gobiernos a pensar en la soberanía regional y no en la de cada uno de los países.

El proyecto Siepac (Sistema de Transmisión Eléctrica Regional) que reforzará la red de electricidad desde Guatemala hasta Panamá, es impulsada por la Comisión Regional de Interconexión Eléctrica (Crie), busca apoyar la formación y consolidación progresiva de un Mercado Eléctrico Regional (MER).

De acuerdo con el  Banco Interamericano de Desarrollo (BID) que apoya financieramente la iniciativa la infraestructura de interconexión eléctrica de Centroamérica está prácticamente concluida y más del 90% del sistema ya está operativo.

A la vez, señala que la región aún requiere instalar al menos 7.000 MW para fines de la década e inversiones de entre $12.000 millones y $18.000 millones.

En estos momentos, Guatemala es uno de los países que registra una sobre oferta de generación eléctrica y que podría apoyar la creciente demanda de países como Panamá. Comple-mentarían la red, la interconexión Panamá-Colombia y la de Guatemala-México. 

José Hilario Gómez
jgomez@capital.com.pa
Capital Financiero

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