Agricultura de precisión gana terreno en Panamá

Agricultura de precisión gana terreno en Panamá

Las empresas que la aplican están dispuestas a compartir su experiencia con otros  productores

Agricultura web

La aparición de fenómenos climáticos extremos y la necesidad de mejorar la productividad y rentabilidad de los cultivos está llevando a muchas empresas no solo a sembrar sus productos en espacios controlados como los invernaderos, sino también a recurrir a tecnologías de punta para controlar el ambiente y el suministro de nutriente que requieren las plantas para desarrollarse satisfactoriamente con el fin de elevar su productividad, mejorar la calidad de los productos y, lo más importante, extender los períodos de producción a todo el año.

Cifras oficiales indican que en Panamá la agricultura en invernadero ha crecido significativamente en los últimos años, al punto que de 60 hectáreas sembradas bajo ese sistema en 2014 se pasó a 110 hectáreas en 2015.

Sin embargo, muchos productores y/o empresas están dando el salto y  han comenzado a ir más allá, invirtiendo en el control computarizado de los cultivos, lo que permite, principalmente, administrar los nutrientes que las plantas requieren para desarrollarse satisfactoriamente y generar un producto de alta calidad.

Un ejemplo del avance de esta tendencia en nuestro país es la experiencia que adelanta la Hacienda Santa Mónica, ubicada en la entrada de Antón, provincia de Coclé, que  ha establecido un sistema de cultivo de precisión en el que se producen tomates de mesa y ají  pimentón en un ambiente protegido y con un sistema de control computarizado que le suministra a la planta sus requerimientos nutricionales.

Juan Manuel Henríquez, gerente general de Hacienda Santa Mónica, explicó que en la actualidad esa unidad productiva cuenta con un invernadero tipo Almería de 20.000 metros cuadrados de extensión en el que se cultivan las plantas en bolsas plásticas que contienen fibra de coco proveniente de la India, que sirve como base para las plantas, bolsas a las que se suministran los nutrientes necesarios para el desarrollo de las plantas mediante un sistema de ferti-irrigación controlado por computadora.

Por su parte, Alexis Calderón, ingeniero agrónomo panameño que labora en el proyecto, destacó que en este espacio se desarrollan actualmente una planta por cada metro cuadrado, sin embargo, para efectos de estudio y análisis se han sembrado 12.000 plantas de tomate y 3.000 de ají pimentón, de las que se esperan cosechar unos 20 kilos (44 libras)  por cada planta al año, multiplicando varias veces la producción en comparación con las cultivadas tradicionalmente.

El sistema cuenta, además con sensores que permiten medir la temperatura y la humedad del invernadero, elementos que se regulan mediante un sistema de ventanas que se abren o cierran de acuerdo con los requerimientos del momento.

Agricultura vertical

No muy lejos de allí, en la entrada de Río Hato, también en la provincia de Coclé, la empresa Urban Farms, lleva más de un año desarrollando la que ha sido reconocida como la primera granja de agricultura vertical de Panamá y América Latina, un concepto que apunta a tratar de aprovechar mejor el espacio, densificando la producción mediante el uso del espacio vertical, al establecer varios pisos de bandejas de cultivo en un área completamente controlada.

El área de cultivo cuenta con luces LED que simulan las radiaciones solares y facilitan la fotosíntesis, lo que permite que las plantas se desarrollen en un ambiente completamente controlado, en el que las bandejas hidropónicas reciben los nutrientes que las plantas necesitan para desarrollarse y en donde tanto la temperatura como la humedad son monitoreados por sensores computarizados.

Estos sensores determinan qué tipo de nutrientes y en qué cantidades deben ser suministrados y encienden o apagan los acondicionadores y deshumidificadores de aire para mantener la temperatura y la humedad correcta.

Manuel Fernández, director de la empresa Urban Farms, destacó que el desarrollo de la agricultura vertical genera una mayor rentabilidad para el productor, al multiplicar varias veces la producción que se puede desarrollar en un espacio determinado, pero, además  porque permite producir los 12 meses del año, con total independencia de las variaciones del clima y la condición de la tierra.

Y por si fuera poco, permite cosechar productos de mejor calidad y considerados 100% orgánicos, lo que permite colocarlos a mejor precio tanto en el mercado local como en los mercados internacionales.

Para el ministro de Desarrollo Agropecuario (Mida), Jorge Arango, la agricultura de precisión, como se conoce a este tipo de tecnologías, sin duda alguna es el futuro del sector agrícola  panameño y por ello, durante su gestión, se han tomado las medidas para promover su aplicación y desarrollo en Panamá.

Indicó que precisamente para promover el uso de éstas y otras tecnologías aplicadas a mejorar la producción agropecuaria la actual Administración incluyó los programas de innovación en el programa de préstamos preferenciales, a 0% de interés, como parte de sus esfuerzos para fomentar la producción de alimentos y elevar la rentabilidad de la actividad agrícola en el país.

Hitler Cigarruista
hcigarruista@capital.com.pa
Capital Financiero

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