Ahora hay que mirar hacia adelante

Ahora hay que mirar hacia adelante
Revitalizar la economía requiere generar confianza para atraer y potenciar la inversión privada tanto internacional como locall Archivo

El 5 de mayo la mayoría de los panameños habló alto y claro, eligiendo a Laurentino Cortizo como la persona que dirigirá los destinos del país en el período 2019-2024 y como es lógico, concluido el proceso electoral, hay que pasar la página y comenzar a trabajar para garantizar que la transición de gobierno se registre de manera efectiva e imperceptible, de forma que los proyectos que adelanta la administración Varela concluyan exitosamente y que las iniciativas anunciadas por el ahora presidente electo, comiencen a ejecutarse a partir de su toma de posesión, el 1 de julio próximo. 

El presidente electo Cortizo llega a la Presidencia de la República sin ocupar ningún cargo dentro de la estructura del Partido Revolucionario Democrático (PRD), contrario a la tradición política del partido y tras lograr la unidad de ese colectivo, lo que no había sucedido en las últimas elecciones.

Ciertamente este proceso electoral nos deja muchas lecciones, y también algunas preocupaciones, que deben ser objeto de un amplio debate dentro y fuera de los partidos políticos, así como en las organizaciones de la sociedad civil, para luego traducirse en un nuevo proyecto de reforma al Código Electoral.

Sin embargo, el presidente electo Cortizo debe enfocarse ahora en enfrentar el gran reto de sacar el país adelante, lo que pasa necesariamente por darle un mayor dinamismo a la economía y la generación de empleo.

Revitalizar la economía requiere generar confianza para atraer y potenciar la inversión privada tanto internacional como local, sobre todo cuando el país ha venido experimentando una desaceleración económica en los últimos años, reactivar el sector agropecuario, impulsar el turismo y consolidar a Panamá como un Hub logístico de categoría mundial.

Y todo parece indicar que el presidente electo tiene bien definida su agenda de trabajo, ya que en varias ocasiones ha explicado sus prioridades, entre las que destaca el iniciar el proceso para lograr una reforma constitucional por la vía de la Asamblea Nacional, tomando como base la propuesta de la Concertación Nacional, documento que será sometido a un proceso de consultas con diversos sectores de la sociedad para adecuarlo a las exigencias de cambio que viene exigiendo la población.

El presidente electo Cortizo, adelantó que otro de los pasos que espera dar tan pronto asuma la dirección del Órgano Ejecutivo, el 1 de julio próximo, será promover una reforma a la Ley de Contrataciones Públicas para adoptar las normas que impidan la discrecionalidad en los actos públicos y eviten que la redacción de los pliegos de cargos puedan favorecer a una u otra empresa.

Igualmente reiteró que en su Gobierno no habrá intocables, pero aclaró que no llamará a ningún miembro del Órgano Judicial ni a la Procuraduría General de la Nación para darle algún tipo de instrucciones sobre a qué personas someter a la justicia y a quién no.

Dijo Cortizo que otra de sus prioridades será elevar la productividad del sector agropecuario a través de la aplicación de tecnología y la apertura de nuevos mercados, poniendo como ejemplo la posibilidad de exportar carne de res a Estados Unidos (EE.UU.), un mercado al que otros países de la región ya exportan ese producto y al que Panamá no ha podido ingresar, pese a contar con un Tratado de Promoción Comercial (TPC).

También dejó abierta la posibilidad de revisar el TPC con EE.UU., entendiendo que debe hacerse con mucha cautela e inteligencia, bajo los parámetros que establece este acuerdo, no obstante, anunció su intención de solicitar una revisión profunda de los Tratados de Libre Comercio (TLC) pactados con Costa Rica y Nicaragua.

El presidente electo ha destacado también la necesidad de hacerle frente a la deuda que mantiene el Estado con sus proveedores, por considerar que esta inyección económica le permitirá a la empresa privada generar nuevas inversiones y crear más empleos, lo que se traducirá en mayor consumo y mayor crecimiento económico.

De esta manera, tal como esperábamos todos los panameños, con el fin de la campaña política y la elección del próximo residente del Palacio de las Garzas, se cierra un ciclo y se abre otro, trayendo nuevas esperanzas de crecimiento económico y desarrollo social.

Ahora lo que nos toca es mirar hacia adelante y trabajar duro, para que el país alcance nuevas metas, pero sin olvidar que una exigencia de la democracia es que todos nos convirtamos en fiscalizadores de la gestión pública, para garantizar el buen uso de los recursos del Estado, combatir la corrupción y garantizar el cumplimiento de la Ley.

Editorial

 

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