Anfitriones de Airbnb tendrán que pagar impuestos

Anfitriones de Airbnb tendrán que pagar impuestos

Hoteleros consideran el alquiler temporal de viviendas como una competencia desleal y piden regularla

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El desarrollo de las empresas que conforman la denominada economía digital no solo representa un reto para aquellos negocios tradicionales para los que representan una competencia directa, sino también para las reguladores y las autoridades fiscales, ya que debido al uso de plataformas tecnológicas para ofertar y cobrar sus servicios, evaden el pago de tasas, o impuestos a que están obligados todas las personas naturales y jurídicas que ofrecen servicios y generan ingresos en Panamá.

Un ejemplo de esta situación es Airbnb, una plataforma digital de servicios compartidos a través del cual  las personas pueden convertir sus propiedades inmobiliarias en alojamientos turísticos, ya que las habilitan para poder alquilarlas total o parcialmente bajo un régimen flexible que permite ofrecer alojamiento hasta por una noche en cualquier día de la semana.

Se trata de una oferta que rompe los parámetros legales vigentes en Panamá, ya que la Ley 80 del 8 de noviembre de 2012, en su artículo 21, prohíbe el arrendamiento en edificios o residencias que no tengan permiso de alojamiento turístico por 45 días o menos.

No obstante, las objeciones legales contra Airbnb no se limitan al tema de los permisos requeridos para ofrecer el servicio de alojamiento turístico,  toda vez que al utilizar esta plataforma electrónica las personas particulares perciben ingresos que no son declarados al fisco y que, a juicio de la Dirección General de Impuestos (DGI) deben ser gravados como cualquier otro ingreso que se genere en territorio panameño.

En este sentido Publio Cortes, titular de la DGI, explicó a Capital Financiero que todo el que genera renta de fuente panameña está sujeto al Impuesto Sobre la Renta (ISR) y si presta un servicio dentro del territorio de Panamá, también será  objeto del Impuesto de Transferencia de Bienes Muebles y Servicios (Itbms).

Además, Cortes fue enfático en advertir que: La Ley será aplicada con firmeza por la DGI, independientemente de la forma en que se comuniquen y se realicen los pagos las partes involucradas en la transacción comercial.

Por su parte, Annette Cárdenas, gerente de Ventas del Panamá Marriott Hotel, sostiene que este tipo de servicios compartido pone en peligro la comodidad y seguridad de los vecinos, porque a ciencia cierta no se sabe quién es la persona que entra a estas viviendas, además de no pagar impuesto de hospedaje, que actualmente en Panamá es del 10%, un criterio que es compartido por el ex presidente de la Cámara Panameña de Turismo (Camtur), Jorge Loaiza, asesor de Hoteles Decameron.

En tanto,  para el administrador de la Autoridad de Turismo de Panamá (ATP), Gustavo Him,  la Ley es clara y establece que los particulares no pueden arrendar sus viviendas o propiedades como alojamientos turísticos si  no cuentan con los permisos requeridos y calificó esta práctica como una competencia desleal contra la industria hotelera, que además de realizar grandes inversiones y generar miles de empleos en el país, pagan puntualmente sus impuestos al Estado panameño, algo que no hacen los llamados anfitriones de Airbnb.

Finalmente, para Luis Laguerre, socio a cargo del Departamento de Impuestos de KPMG, la tributación es uno de los principales problemas que afrontan las empresas que operan en un ambiente digital y las autoridades tributarias de los países en que estas operan, debido a que es muy difícil determinar dónde está la fuente de la riqueza y, por tanto, dónde grabarla, ya que en muchos casos estas plataformas operan en una gran cantidad de países, pero no cuentan con un establecimiento físico en ninguno de ellos.

Hitler Cigarruista
hcigarruista@capital.com.pa
Capital Financier

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