Año nuevo tareas viejas

Año nuevo tareas viejas

Hitler Cigarruista

hcigarruista@capital.com.pa

Editor

Cada vez que culmina un año y estamos por iniciar el siguiente nos planteamos una serie de metas impresindibles tanto a nivel personal como profesional.

Lo curioso es que al revisar la lista de metas incumplidas hay algunas que casi siempre se repiten, como bajar de peso o terminar de leer un libro que compramos y comenzamos a leer una y otra vez.

Por eso la lista de metas para el año nuevo siempre se ve empañada por tareas viejas que no hemos realizado y que de alguna manera se constituyen en un freno para nuestro desarrollo personal y profesional.

Lo curioso es que a lo largo de mi carrera profesional he observado que lo mismo ocurre en la administración pública.

Un ejemplo claro de esta situación es lo que ocurre con el sector agropecuario y la canasta básica familiar, ya que aún cuando todos los presidentes han manifestado su apoyo irrestricto a los productores y su decisión de establecer mecanismos para reducir el costo sde los alimentos al consumidor, cada vez que llegamos a fin de año la realidad es que el costo de la canasta básica familiar se ha elevado y que la producción local de alimento es insuficiente para satisfacer la demanda.

Otro tema en el que se hacen pocos avances es el financiamiento a las micro, perqueñas y medianas empresas (Mipymes). Y es que se estima que más del 90% de las compañías nacionales son micro y pequeñas empresas y el 42% son informales, lo que dificiculta sus posibilidades de acceso a financiamiento. De hecho, la demanda de crédito para este sector de la economía ronda los $250 millones.

Más recientemente la falta de mano de obra disponible para contrar se ha convertido en otro tema sin resolver, a pesar de los urgentes llamados de la empresa privada para que el Ejecutivo le preste mayor atención. Y es que cuando el desempleo total se ubicó en 4,5%, se hace más dificil para las empresas encontrar personas disponibles para ocupar las vacantes existentes, algo que se agrava si lo que se requiere es mano de obra calificada.

He querido reflexionar sobre estos temas porque creo que tal como ocurre a nivel personal hay un momento en el que al revisar las tareas que queremos imponernos para cumplir en el nuevo año, quienes se encuentran conduciendo las riendas del Estado también deben revisar los temas pendientes y recurrentes para encontrarles una solución definitiva y sacarlos de una vez por todas de su lista de tareas y buenos deseo.

Y es que si no se así, aunque el país avance y los gobernantes logren muchos de sus objetivos, siempre sentiremos que nos falta algo para sentirnos satisfechos y plenos, colocandonos en riesgo de que cualquier dificultad heche por tierra lo avanzado y haga que acá vuelva a arder Troya.

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