Apple, Google y Facebook denuncian veto de viaje de Donald Trump

Apple, Google y Facebook denuncian veto de viaje de Donald Trump

Las principales empresas de tecnología denunciaron la orden ejecutiva de inmigración de Donald Trump después de recibir presión de sus empleados.

Los líderes de varias compañías incluyendo Apple, Google y Facebook enviaron correos electrónicos a su personal atacando la movida para bloquear la entrada de refugiados provenientes de siete países (Irak, Siria, Irán, Libia, Somalia, Sudán y Yemen) de mayoría musulmana en Estados Unidos (EE.UU.).

Tim Cook, el director ejecutivo de Apple, afirmó que su compañía le había comunicado a la Casa Blanca que rechazaba la política. El señor Cook dijo “Apple no existiría sin inmigración”. El padre biológico de Steve Jobs, el cofundador de Apple, era un inmigrante de Siria.

Las compañías de tecnología dicen que las políticas de inmigración del señor Trump ya están socavando su habilidad para reclutar y retener personal de ingeniería del extranjero. Amit Kumar, director ejecutivo de la compañía de software, Trimian, le dijo al Financial Times que muchas empresas “startup” estaban incrementando el tamaño de sus sucursales fuera de EE.UU. como resultado de estas políticas.

La industria de la tecnología no emplea a un gran número de personas de los siete países nombrados en la orden ejecutiva del señor Trump. Google dijo que menos de 200 de sus 60.000 empleados han sido afectados. Pero la industria se está preparando para una batalla más amplia sobre la inmigración de trabajadores altamente cualificados: El señor Trump ha criticado la visa H-1B, que permite que muchas grandes empresas de tecnología empleen a miles de ingenieros de software de países como India.

Ya que la industria de la tecnología ha encabezado las campañas del sector corporativo de EE.UU. sobre cuestiones como los derechos de la comunidad de lesbianas, gay, bisexuales y transexuales (Lgbt, por sus siglas en inglés) —por ejemplo, ayudando a combatir la amenaza de leyes restrictivas en Indiana— muchos empleados esperan que sus líderes se involucren en batallas públicas sobre lo que ellos creen que es correcto.

Algunos directores ejecutivos respondieron vehementemente en contra del veto en los medios sociales. Reed Hastings, el director de Netflix, dijo que era “antiamericano”. Jack Dorsey, el líder de Twitter, dijo que era “real y preocupante” mientras que Stewart Butterfield, el director ejecutivo de Slack, escribió que casi todas las acciones del presidente Trump eran “gratuitamente…malvadas”.

Hasta líderes que acordaron ser asesores del señor Trump lo criticaron. Travis Kalanick, el director ejecutivo de Uber, insistió en que él hablaría sobre el tema en una reunión del grupo de asesoría empresarial del presidente.

Elon Musk, director ejecutivo de Tesla y SpaceX, dijo que muchos de los afectados por el veto eran “firmes partidarios de EE.UU. Han hecho bien las cosas y no merecen ser rechazados”, declaró en un tuit.

Otros, como Google, hicieron planes para ayudar a los empleados de los siete países afectados que tal vez estén varados en el extranjero. Uber afirmó que proporcionaría asistencia financiera a sus conductores que estuvieran atascados fuera de EE.UU. Airbnb dijo que les proporcionaría vivienda gratuita a los refugiados mientras que Brian Chesky, el director ejecutivo de la empresa, tuiteó que aquellos viajeros cuya entrada a EE.UU. esté prohibida deben contactarlo personalmente con solicitudes urgentes.

La posición de Silicon Valley contrasta con la de la comunidad empresarial general de EE.UU., que hasta el momento no ha comentado sobre la orden ejecutiva del señor Trump.

Cuando las compañías de tecnología permanecieron calladas después de la elección del señor Trump —muchos ejecutivos se reunieron con él y su equipo de transición— algunos empleados temieron que les darían prioridad a las políticas que beneficiarían sus negocios en lugar de defender los valores liberales de Silicon Valley.

Sam Altman, quien encabeza Y Combinator, la influyente incubadora de empresas startup, escribió que éste era el momento para que la industria confrontara al señor Trump. Les pidió a los empleados que empujaran a sus compañías a ir más allá de las palabras y afirmó que su compañía estaba planeando una reunión para discutir las acciones que tomaría al respecto.

Anil Dash, director ejecutivo de Fog Creek, pidió que los empleados en el sector de tecnología les dijeran a sus jefes que el presidente debe rescindir su “política inmoral e inconstitucional de inmigración”.

Los empleados de Uber se enfrentaron a manifestantes con carteles acusando a la compañía de “colaboracionismo” afuera de la compañía el día de la inauguración del presidente Trump, y criticando al señor Kalanick por ser parte de su grupo de asesoría empresarial. Twitter fue acusado de ser una plataforma para el fascismo debido al uso prolífico de tuits del presidente Trump. Los empleados de la empresa tuvieron que pasar a través de activistas que estaban proyectando el mensaje “¿Twitter aceptaría a Hitler?” en la pared del edificio.

Aaron Levie, director ejecutivo de Box, dijo que sus empleados le habían mencionado sus preocupaciones sobre las acciones del presidente Trump. El señor Levie dijo que estaba convencido que otras compañías estadounidenses seguirían el ejemplo de los directores ejecutivos de la industria de la tecnología. “Lo que está sucediendo en Silicon Valley se extenderá a través del mundo empresarial estadounidense”, afirmó.

Jeff Lawson, el director ejecutivo de Twilio, una empresa de comunicaciones en la nube cotizada en la Bolsa de Nueva York, animó a los demás líderes a “considerar el costo del silencio”. Él escribió: “A menudo, como un líder de tecnología y director ejecutivo, me aconsejan que me mantenga al margen del ámbito político. Pero esto va más allá de la política; yo creo que se trata del bien y el mal. En mi opinión, permanecer en silencio no es una señal de liderazgo”.

Pero Tommy Vietor, un ex portavoz del presidente Barack Obama y fundador de Crooked Media, cuestionó si los directores ejecutivos realmente tenían intenciones de atacar al señor Trump. El señor Vietor escribió en un mensaje de Twitter, “Silicon Valley no va a quedar bien si se dedica a emitir cuatro años de declaraciones diseñadas para apaciguar a una fuerza laboral liberal sin molestar a la administración Trump”.

Hannah Kuchler
Financial Times

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