Artritis, una enfermedad silenciosa y progresiva

Afecta a alrededor de 70 millones de personas

Anatomy of male brain pain with all joints pain in blue

El 12 de octubre la Organización Mundial de la Salud (OMS) conmemora el Día Mundial de la Artritis Reumatoide, y en esta oportunidad lo hace con un llamado para generar una mayor comprensión sobre esta enfermedad que, en su fase avanzada, puede ser tan incapacitante como cualquier enfermedad crónica.

La artritis reumatoide es una enfermedad, que en sus inicios, por sus manifestaciones clínicas inespecíficas, es difícil de diagnosticar por lo que se recomienda la evaluación por parte  de un  médico reumatólogo.   

El reumatólogo Antonio Cachafeiro indica que la  persona afectada  presenta dolor persistente en  sus articulaciones, acompañado de rigidez o entumecimiento por más de 30 minutos,   de predominio en las mañanas, por un periodo de más de seis semanas sin ninguna  causa aparente, como virus o traumas.

Se registra principalmente  en  manos y pies, aunque puede afectar a cualquier articulación del cuerpo. 

Habitualmente el medico al evaluar encontrará inflamación de las articulaciones. Algunas pruebas de sangre pueden apoyar el diagnóstico, aunque en algunos casos  las pruebas salen negativas.

La enfermedad, que es sistemática, inflamatoria y crónica,  afecta a  alrededor de 70 millones de personas en su etapa productiva a nivel mundial.

Se caracteriza por la inflamación de la membrana sinovial, que es la capa fina de tejido que cubre la parte interna de la estructura que envuelve a  las articulaciones, lo que produce dolor y limitación del movimiento, comprometiendo las actividades de la vida diaria de las personas  que la padecen.

Si bien puede iniciarse con síntomas leves, tiende a agravarse rápidamente, de no ser tratada a tiempo, causando daños que disminuyen la calidad de vida de las personas.

Suele afectar mayormente a las mujeres de edad mediana, entre 30 y 50 años, aunque puede aparecer a cualquier edad,  incluso en niños, asegura el especialista.

Es considerada autoinmune, y se desencadena debido a que las células del sistema inmunológico no funcionan correctamente y atacan a las articulaciones sanas. La causa exacta es desconocida, pero a través de diversos estudios se han podido identificar factores fisiológicos, genéticos y ambientales relacionados con la enfermedad.

El inicio de la enfermedad es variable. Puede aparecer de forma brusca o bien con manifestaciones inespecíficas como malestar general, cansancio y dolor, especialmente en las articulaciones de las manos y también de los pies, explicó el Dr. José Antonio Herrera, gerente médico de Inmunología de Janssen.

Con el tiempo se van comprometiendo otras articulaciones, incluyendo las grandes, como las rodillas y los tobillos. En general las articulaciones de las manos y las muñecas son las primeras en afectarse, seguido por rodillas, tobillos y codos, dijo Herrera.

El dolor es el síntoma principal de la enfermedad, el que  tiene el potencial de volverse tan incapacitante y de alto impacto en la calidad de vida de los pacientes, como el cáncer y otras enfermedades crónicas.

Esta es una de las razones claves para identificarla y buscar tratamiento temprano.

En el mundo

La enfermedad es mucho más frecuente en mujeres que en los hombres en una relación de 3 a 1 y su prevalencia en la población latinoamericana es cercana al 0,5%.

Sus síntomas son específicos y se manifiestan con inflamación de las articulaciones, reducción del movimiento, dolor en las articulaciones afectadas como muñecas, codos, rodillas, tobillos, hombros y las articulaciones de los dedos, rigidez corporal matutina que dura más de una hora e incluso los afectados podrían presentar resequedad en boca y ojos.

A partir de los primeros síntomas, en dos de cada tres casos, transcurren al menos tres meses antes del diagnóstico correcto. Esto retrasa el inicio del tratamiento y las posibilidades de remisión de la enfermedad.

Produce una discapacidad laboral y retiro temprano. Las estadísticas indican que transcurridos 10 años, entre el 26% y el 60% de los enfermos se ven obligados a abandonar su trabajo.

La vida económica de los pacientes también se ve afectada,  puesto que se manifiesta una reducción de ingresos personales y familiares.

El aumento de gastos en cuidados de la salud se incrementa  y  tienden a gastar tres veces más en cuidados médicos, dos veces más en hospitalizaciones y cuatro veces más en consultas médicas que una persona sana.

Sassha Fuenmayor Yépez
Sassha.fuenmyor@capital.com.pa
Capital Financiero

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