Asesores del payroll

Asesores del payroll

Jaime Porcell

Investigador de mercados

 

No sé qué suero de la verdad colaron en los pork n´ beans de esta embajada, que hasta donde yo sé, no acopia amigos, pero sí aliados de conveniencia. Porque si bien resulta difícil disculpar las indiscreciones de bisoños de Cambio Democrático, las de torrijistas PRDs rayan en traición. Será que estos políticos y sus asesores del payroll, no se enteran que un imperio en declive ahora apenas oye bochinches y elimina visas. Hace medio siglo, ponía  y quitaba presidentes.

El poder puede corromper o no. Donde marca infalible es, transforma. Tanta envidia entregada como lisonja, tensión ante la impotencia, incomprensión, tentación, tanta soledad, ni por Guillermo Endara pasó gratis. 

Desde julio 2009, el ministro Papadimitriu aparecía más bien esporádico y parco frente a cámaras. Su condición de mano derecha e inclusión en el primer círculo íntimo, obligaba a leer su expresión como extensión del jefe.

Según una filtración wikileak atribuida al reporte Bill Naranjo: Noting the need to open up Martinellis circle of advisors, Papademetriu said, Most of these guys around him work for him and are on his payroll.

Naranjo, en su rol de CIA diplomático, intentó un tributo al entrenamiento superficial en psicología latina, disculpen el sarcasmo, y dedujo toda una necesidad.

Según el mismo wikileak, aquel ministro  filtra impulsar  ante Martinelli a Roberto Henríquez,  el único preocupado por la institucionalidad del partido, como secretario general.

La soberbia imperial no colige, por ejemplo, que Papadimitriu empina su propuesta por encima de pugnas intestinas. En diciembre 2008, precisamente por aquella preocupación institucional que hoy reconocen, Henríquez terminó señalado por propios camaradas de pretender quedarse con el partido.

Como empresario incaista, el presidente maneja cómodo la economía.

En 2003 tocó aprender persuasión política de algún consultor. Si bien es el panameño quien mejor información dispone, incurrió en el mismo error de hace 500 años que Carlos V, por no decir Mireya y Torrijos.

Al emperador, construían en sus caminos  fachadas de castillos. Cortesanos de siempre, ¡Oh Carlos V! qué reinado tan próspero. Moscoso tuvo su cortesana que nunca admitió encuestas de verdad. Su ungido, José Miguel y el armulfismo, escoraron apenas terceros.

En 1999, y con 21 puntos sobre Moscoso, una simple frase garantizaba el triunfo de Martín: No soy el continuismo. Torrijos perdió la elección aquel febrero cuando asesores permitieron al candidato treintañero encajar, en Punta Barco, la recriminación del desgastado presidente Pérez Balladares de negar ser continuista.

Los asesores payroll no saben, destilan envidia al cetro. Compensan la desazón por no poseer el báculo con una identificación incondicional hacia quien lo blande. El inconsciente distorsiona la realidad, y hasta en la ingobernabilidad cruenta de una Changuinola, aperciben indios borrachos y drogadictos, nunca un pueblo soliviantado contra la injusticia de la Ley chorizo.

Aquel Cuarto de situación original, asesores criollos, uruguayos y españoles, cuando proclamaba un presidente Torrijos de pantalones largos, expresaba era síntomas de neurosis compensatoria. Demonizó el rechazo callejero de la reforma al Seguro Social como conspiración del izquierdista Frenadeso. Aquellos junio y julio  2005, pantalones largos recetó tolete y perdigón.

Fue tan creíble aquel atentado comunista contra la democracia, que lo honré con una discusión  ácida con mi colega encuestador Humberto González y una manada de asesores españoles. En Changuinola, la Sala de crisis de ahora repite a Frenadeso como el demonio. Resultó risible en su intento de incluir al PRD en el elenco.  Si el montaje aquel pareció drama, su reposición, ¡ay Marx!, comedia.

Torrijos y Martinelli pacificaron igual de fácil. Derogaron y abrieron la Ley a una discusión democrática. Ambos, Cuarto y Sala, repusieron la conspiración. La credibilidad del báculo terminó afectada.

Cuando el propio presidente Martinelli habla de ruma de manzanillos, bien merece el calificativo aquel que derramó sangre en Changuinola o no pudo atajar la huelga docente.

Cuarto y Sala de envidió, el alias no sea invención mía –   payroll advisors cobran por coreografiar los caminos presidenciales y dramatizar conspiraciones. Yo, mucho rol de criticón, y poco pay as usual.

Más informaciones

Comente la noticia