Ataques socavan imagen saudita como proveedor confiable de petróleo

Ataques socavan imagen saudita como proveedor confiable de petróleo
Se espera que los precios del petróleo aumenten, incluso aunque el reino pueda aprovechar el petróleo almacenado o aumentar la capacidad de producción adicionall Archivo

Los ataques a las instalaciones petroleras más importantes de Arabia Saudita han expuesto el punto débil del mercado energético mundial, eliminando más de 5% de la producción mundial de crudo y perjudicando la reputación del reino como el proveedor más confiable de último recurso.

Las preguntas inmediatas son cuánto tiempo le tomará a Arabia Saudita para volver a su capacidad total después de los ataques y si puede impulsar suficientemente su sistema de energía para recuperar la mayor parte del suministro perdido de 5.7 millones de barriles por día.

Las evaluaciones iniciales indican que podrían tardarse varias semanas para alcanzar su capacidad máxima de operación.

Se espera que los precios del petróleo, incluso aunque el reino pueda aprovechar el petróleo almacenado o aumentar la capacidad de producción adicional.

Pero el mayor problema para los comerciantes de petróleo y la economía en general es la posibilidad de que la imagen de invencibilidad de Arabia Saudita haya sido destruida por el ataque a la instalación de Abqaiq, que procesa casi 70% de la producción de crudo del mayor exportador de petróleo del mundo.

Aunque este ataque ha sido precedido por una serie de ataques adicionales a la infraestructura energética del reino, éste ha sido el más significativo en casi 30 años.

Rystad Energy, una consultora, dijo que los ataques habían “sacudido el mercado durante el fin de semana”, amenazando con alterar la percepción de los abundantes suministros de petróleo introducidos por el auge del esquisto de Estados Unidos (EE.UU.) hace cinco años, que redujo los precios del petróleo en todo el mundo. “La situación en el Medio Oriente se volvió más frágil”, concluyó Rystad.

EE.UU. culpó a Irán por los ataques y sugirió que tal vez no se hayan originado en Yemen, donde fueron reclamados al principio por las milicias hutíes respaldadas por Irán.

Según los informes, algunos funcionarios estadounidenses cuestionaron si fueron llevados a cabo por drones, como se ha afirmado, o por misiles lanzados desde un país vecino en las primeras horas del sábado por la mañana.

Irán ha negado su participación

Independientemente de su origen, los comerciantes de petróleo dicen que ahora deben asumir que los enemigos de Arabia Saudita en la región son capaces de realizar ataques significativos contra el reino, enfocándose en su infraestructura y campos petroleros.

Esto amenaza su reputación como productor y proveedor confiable de crudo, que lleva décadas cultivando.

Si bien es difícil predecir si habrá más ataques, o cómo Arabia Saudita o EE.UU. pueden responder al incidente,  los analistas ya argumentan que las amenazas a la producción de la región han alcanzado su nivel más alto desde la primera guerra del Golfo en 1990-1991.

Amy Myers Jaffe, asociada principal del Consejo de Relaciones Exteriores y experta en energía, dijo que Irán parecía estar enviando un mensaje claro de que tenía la capacidad de enfocar sus ataques directamente en la infraestructura crítica y mejor protegida en el Medio Oriente.

S&P Global Platts Analytics, brazo consultor de la agencia de informes de precios de energía, dijo que esperaba que los precios del petróleo subirían a entre $75 y $80 por barril en los próximos días, un aumento de más de una cuarta parte. El crudo Brent cerró a poco más de $60 el viernes 13 de septiembre.

La Agencia Internacional de Energía y el Departamento de Energía de EE.UU. han dicho que están monitoreando la situación y que podrían usar las reservas del gobierno en caso de emergencia.

Hay mucho en juego para el reino ahora que está acelerando los planes para la oferta pública inicial de Saudi Aramco, una movida clave en su ambicioso programa de reforma económica.

La seguridad de los suministros de petróleo saudí será fundamental para establecer la forma en que los inversores valorarán la empresa.

“El peligro siempre estuvo ahí”, dijo la señora Myers Jaffe. “Pero lo que acabamos de ver no es un oleoducto bombardeado o un barco petrolero que se puede reparar o reemplazar fácilmente. Ésta es la yugular de la industria petrolera”.

David Sheppard y Anjli Raval
Financial Times

 

 

 

 

Más informaciones

Comente la noticia

Ver todas las noticias