Atonía económica o recesión

Atonía económica o recesión

Miguel Ramos

Economista

Causa mucha extrañeza que en los Estados Unidos (EE.UU.) muchos economistas estén especulando en torno a la posibilidad de una recesión en el transcurso de 2012, al señalar porcentajes de que dicho fenómenos ocurra.

En este momento histórico la economía de los EE.UU. experimenta un desenvolvimiento muy débil y solo es necesario acudir a los datos de la historia económica para tener una referencia de cuál puede ser la tendencia que se desarrollará en los próximos 12 meses.

Las crisis financieras son episodios muy comunes en la historia del capitalismo. Hay crisis más profundas que otras y los datos nos permiten señalar que entre cada 40 a 70 años se produce una crisis de gran magnitud y con efectos duraderos.

La crisis financiera de 1873 generó un periodo de inestabilidad económica que se extendió hasta 1896. Y la de 1929 tuvo efectos que se prolongaron hasta 1949.

La diferencia de la crisis del 2008 con las dos anteriores es que en aquel entonces los estados carecían de los instrumentos de política fiscal y monetaria que le permiten ejecutar estrategias contra cíclicas que evitan los efectos más perniciosos de este fenómeno.

La crisis de 1929 se prolongó por 43 meses. Para 1933 el 25% de la población económicamente activa estaba sin empleo. Se produjo una caída del 33% de la producción industrial y el Producto Nacional cayó en un 50%. Más de 4.000 bancos quebraron.

La quiebra de los bancos estadounidenses tuvo efectos políticos negativos sobre Alemania. Los bancos estadounidenses eran prestamistas netos de los bancos alemanes y al producirse la crisis bancaria en los EE.UU. los bancos alemanes quedaron sin fuentes de fondeo, generando un contundente shock económico sobre la economía alemana. La depresión económica en Alemania dio paso al auge del nazismo  facilitando el ascenso de Adolfo Hitler en 1933.

Con las medidas contra cíclicas adoptadas por los gobiernos se ha evitado que se repita el escenario catastrófico de 1929, pero lo efectos de la crisis siguen su evolución natural y todo parece indicar que nos encontramos en la fase atípica que no se había generado con anterioridad: lo que caracterizamos como atonía económica de larga duración.

El termino atonía se deriva de la biología. Cuando un cuerpo viviente se encuentra en perfecto estado de salud su metabolismo esta en equilibrio se encuentra en un estado de isotonía. Cuando por alguna razón está débil por un periodo prolongado esta en un estado de atonía. La categoría Atonía Económica es utilizada por muchos economistas en México, España y de otros países europeos.

La atonía se refleja en la débil recuperación que registra la economía estadounidense y que se debe al alto nivel de endeudamiento público y privado y que sumó a enero del 2011 la friolera de $76 billones que rebasa el producto mundial que para esa misma fecha era de $65 billones. Cuando el Estado, las empresas privadas y los particulares se encuentran en este nivel de endeudamiento se dice que la economía esta apalancada.

El elevado apalancamiento de la economía estadounidense es uno de los factores que ha determinado que los paquetes de estímulo ejecutados por el gobierno no hayan generado una rápida recuperación económica. El público prefiere pagar sus deudas y disminuir el consumo agregado a bienes esenciales. Esto provoca que la evolución del consumo que representa cerca del 68% del Producto Interno Bruto (PIB) registre una evolución errática

Otro factor que genera este fenómeno son las presiones deflacionarias latentes. En el ciclo económico una crisis financiera da origen a una recesión deflacionaria (depresión). Para evitar la deflación el Banco de Reserva Federal ejecutó una política monetaria expansiva que ha llevado los intereses a cero. Ben Bernanke, presidente de la Reserva Federal desde el año 2006, consideró que una de las razones que provocó la deflación en Japón durante la década de 1990, fue que el Banco Central de ese país no actuó a tiempo para evitarlo.

Si bien la intensiva intervención del estado por vía de la política fiscal y monetaria ha logrado evitar la deflación, esta sigue en estado latente y nunca se espero que su resultado fuera una situación de atonía económica generalizada. La deflación del mercado inmobiliario aun continúa. A esto hay que agregar que la crisis financiera provocó una pérdida del patrimonio neto de las familias de 30% equivalentes a más $6 billones solo en el rubro del mercado hipotecario y al reducirse el patrimonio neto de las familias genera una baja del consumo.

Todo lo anterior significa que la atonía económica continuará más allá de las próximas elecciones de 2012. Si los demócratas ganan las elecciones ejecutaran importantes reducciones del gasto público. De ganar los republicanos ejecutaran drásticos recortes del gasto público incluso a riesgo de inducir una profunda recesión. Es necesario anotar que los republicanos en temas económicos son más ortodoxos. Pero en esta ocasión con la irrupción del Tea Party existe la posibilidad de que los postulados de la Escuela Económica Austriaca que plantea la vuelta al patrón oro, a una rígida disciplina fiscal y una reforma del Banco de Reserva Federal para reducir el enorme poder que tiene en la actualidad sobre el manejo de la economía.

En el caso de Europa los hechos están demostrando que los gobiernos están adoptando todas las medidas necesarias para evitar que se repita una situación similar a la que se dio en 2008. En el caso de Grecia si este país no pudiera continuar con el ajuste  económico que es lo más probable hay dos salidas: la reestructuración de la deuda griega o su salida de la zona euro. Cualquiera de las dos posibilidades se ejecutaría de manera ordenada.

Nuestro diagnóstico es que en virtud de que las políticas fiscales y monetarias de estimulo económico se seguirán manteniendo, en el año 2012 es poco probable que se produzca una recesión.  La atonía económica continuará.

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