Aumento a jubilados desata polémica sobre sus fuentes de financiamiento

Aumento a jubilados desata polémica sobre sus fuentes de financiamiento
Se establece un impuesto de 7% a las remesas panameñas a beneficiarios en el extranjero.| Archivo

La decisión de la Asamblea Nacional de aprobar en tercer debate, el proyecto de Ley 621 que incrementa las pensiones y jubilaciones entre los $35.00 y $60.00 mensuales, teniendo como fuentes un incremento del 7% a las remesas de dinero que se envían fuera del país y el 5% de las ganancias netas anuales de las máquinas tragamonedas y de los centros de apuestas en casinos y salas de juego ha generado una fuerte polémica con el sector empresarial que ha solicitado el veto presidencial a esta norma por considerar sus posibles impactos negativos sobre el sector financiero y el empleo.

Argumentando que los salarios que reciben miles de jubilados y pensionados no alcanzan para cubrir sus necesidades mínimas, la Asamblea Nacional aprobó un incremento de los emolumentos que cubre a los jubilados y pensionados que obtienen pensiones inferiores a los $1,500 mensuales, que entraría en vigencia el 1 de enero del año 2019, de ser refrendado por el Ejecutivo.

La norma aprobada por la Asamblea de diputados establece un incremento de $60 a los jubilados que reciben una pensión de $500 o menos, de $45 a quienes devengan entre $501 y $1,000 mensuales y de $35 a quienes devengan una pensión entre $1,001 y $1,500 mensuales.

Además, establece como fuentes de financiamiento para garantizar los fondos que hagan viable estos aumentos un impuesto del 7% del monto de las remesas enviadas al exterior y el 5% de las ganancias netas anuales de las máquinas tragamonedas y de los centros de apuestas en casinos y salas de juego.

También se establece que de lo recaudado en el Impuesto Selectivo al Consumo (ISC) que se aplica a las cervezas se adicionará un 20% al programa de Invalidez, Vejez y Muerte ( IVM) de la Caja de Seguro Social (CSS), un 5% al Instituto Panameño de Deportes (Pandeportes), otro 5% al Instituto de Salud Mental para el Centro de Estudio y Tratamiento de adicciones y el 20% a los aumentos establecidos en esta Ley.

Empresarios piden veto

Sin embargo, la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá (Cciap) salió al paso de lo actuado por la Asamblea de Diputados y solicitó al presidente, Juan Carlos Varela, vetar el proyecto de Ley 621, que busca aumentar las pensiones de invalidez y vejez.

La Asamblea Nacional aprobó el tercer debate el aumento a las pensiones y jubilaciones entre los $35.00 y $60.00 mensuales. | Cortesía

Mediante un comunicado que lleva la firma de su presidente, Gabriel Barletta, la Cciap aclaró que no se opone a un aumento de las pensiones y jubilaciones, pero dejó claro que le preocupa sobremanera el artículo 4 de este proyecto de Ley, que establece un impuesto del 7% a las remesas panameñas a beneficiarios en el extranjero, como: Remesas familiares, pagos de préstamos a bancos, pagos a suplidores, depósitos a plazo fijo, dividendos enviados a sus sedes centrales, entre otros, atentando así contra la seguridad jurídica de quienes realizan estas operaciones.

“No nos oponemos al aumento de pensiones a los jubilados, pero debemos estudiar a profundidad de dónde provendrán estos fondos, no se pueden aplicar a la ligera impuestos que tienen impacto sobre la inversión directa extranjera, sin medir las consecuencias que esto puede tener, enfatizó Barletta.

El gremio empresarial se mostró “preocupado por el impacto laboral que pudiera suponer esta medida en lo que respecta a las plazas de trabajo en el sector comercio, banca y casas de remesas”.

Además, para la Cciap esta medida pone en riesgo el sistema financiero nacional, dado que puede producir una movilización inmediata de capitales, encareciendo los préstamos a los consumidores y el costo de la vida en general.

“Ante este panorama, apoyaríamos totalmente un veto por parte del Órgano Ejecutivo”, indicó Barletta.

Diputados reaccionan

En tanto, el diputado Leandro Ávila, uno de los propulsores del proyecto de Ley 621, solicitó a los empresarios que lean bien la norma, ya que la misma solo establece un impuesto de 7% a las casas de envío de dinero al extranjero, conocidos como remesas, ya que se estima que por esa vía salen del país unos $800 millones anuales a países como Colombia, Nicaragua, Venezuela y República Dominicana.

Agregó que la Ley no contempla gravar con ese 7% a ninguna de las otras modalidades de envío de dineros al extranjero como son los pagos de préstamos a bancos, pagos a suplidores, depósitos a plazo fijo y dividendos enviados por las empresas a sus sedes centrales.

Ávila también aclaró que en el caso de la cerveza la Asamblea Nacional no ha realizado ningún aumento del ISC, sino una redistribución del porcentaje de esos recursos que se destinan al programa de IVM de la CSS y a otras entidades públicas.

Finalmente, Ávila admitió que los que sí se podrían ver “un poco afectados” por la nueva norma son los casinos y salas de juego, a los que se les aplicaría una tasa de 5%.

Hitler Cigarruista
hcigarruista@capital.com.pa
Capital Financiero

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