Banca española, más vulnerable que la italiana

Banca española, más vulnerable que la italiana

Simon Nixon 

Dow Jones

 

Si quedaba alguna duda sobre hasta qué punto están interconectadas la crisis de deuda soberana europea y la crisis bancaria, el último contagio nos ha sacado de dudas.

Las acciones de los bancos italianos y españoles se han desplomado al dispararse los costes de asegurar sus deudas contra un impago; y muchas cotizan ahora por debajo de los mínimos alcanzados tras la quiebra de Lehman. Pero aunque los bancos italianos son una apuesta binaria para encontrar una solución europea a su crisis de deuda, los problemas de los bancos españoles tienen un carácter más fundamental.

Los problemas de la banca italiana están directamente relacionados con la crisis de deuda soberana. Hasta que Italia no se encontró en el ojo de la tormenta del mercado, los bancos italianos parecían relativamente sólidos. En conjunto, han recaudado más de EUR8.000 millones en capital este año. Los bancos italianos además dependen relativamente poco de la financiación al por mayor. Hasta hace poco, la principal preocupación del mercado era la baja rentabilidad del sector, lo que refleja altos costes, bajo crecimiento crediticio y bajos tipos de interés. 

Pero la pérdida de confianza de los mercados en la deuda soberana ha despertado nuevas preocupaciones. Los bancos italianos poseen bonos estatales equivalentes al 13% del total de activos bancarios, lo que supone una de las mayores exposiciones entre los sistemas bancarios de las principales economías, según el Fondo Monetario Internacional (FMI). En comparación, la exposición de los bancos españoles a su propio gobierno es de tan sólo el 6,8% de los activos bancarios; en el caso de los bancos estadounidenses, es del 5% y en el caso del Reino Unido de sólo el 1,5%. El único sistema bancario más expuesto a su propio gobierno es el de Japón, que supone el 24% de los activos bancarios.

La buena noticia para los bancos italianos es que si la eurozona en efecto logra con éxito resolver su crisis de deuda soberana, los precios de las acciones podrían recuperarse rápidamente. Aunque las tensiones en Italia reflejan parcialmente los temores fiscales y políticos, el principal problema ha sido la insistencia de Alemania por que el sector privado participe en cualquier acuerdo de ayuda de Grecia. Esto ha asustado a los inversores, que temen verse obligados a asumir pérdidas como primer y no como último recurso. Encontrar una solución que evite eso tranquilizaría a los bonistas.

Pero los bancos españoles no escaparán tan fácilmente. El mercado cree que el sector bancario está infracapitalizado y la reciente volatilidad seguirá entorpeciendo las salidas a bolsa de Bankia y Banca Cívica, tan cruciales para restaurar la confianza. Bankia parece especialmente vulnerable dado que su salida a bolsa está constreñida por la necesidad de recaudar EUR4.000 millones sin diluir a su matriz por debajo del 50%.

Peor aun, la fuerte emisión de bonos cubiertos ha dejado a los bancos españoles con una escasez de colateral para futuras financiaciones, según UBS.

Para relajar las tensiones en España, es necesario un paquete de rescate de gran alcance que prepare el camino para un mejor reconocimiento de las pérdidas y una extensa recapitalización bancaria. Eso podría tardar meses. Hasta entonces, los bancos españoles seguirán sufriendo.

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