Banca panameña ha resistido la pandemia y podría absorber la mayor parte de las pérdidas potenciales, según SBP

Banca panameña ha resistido la pandemia y podría absorber la mayor parte de las pérdidas potenciales, según SBP

El sistema financiero de Panamá se ha mantenido resistente ante los efectos de la pandemia de la Covid-19, revela el informe de la actividad bancaria a septiembre de 2021 emitido por la Superintendencia de Bancos de Panamá (SBP).

Detalla que el ratio de capital global más reciente muestra un 16.43%, el doble del mínimo regulatorio de 8%. “Esta resistencia se sustenta en los colchones de capital y provisiones, que se han fortalecido producto de la actual regulación y que se ha venido incrementando desde el inicio de la pandemia por la constitución de provisiones y la mayor capitalización de utilidades, los cuales permitirían absorber la mayor parte de las pérdidas potenciales”, asegura el Informe.

El reporte destaca, que en materia de liquidez, el Sistema Bancario alcanzó un 63.6%, también más del doble de lo establecido regulatoriamente.

Actualmente, todos los bancos en operación cumplen satisfactoriamente con los estándares regulatorios en materia de capital bancario y las disposiciones concernientes a liquidez”, indica el documento oficial.

Como se ha indicado en informes previos, en materia de liquidez legal, la mayor parte de los bancos mantiene niveles superiores a los registrados antes del inicio de la pandemia, lo cual responde a una estrategia integral de cuidar la calidad de los activos, generar reservas y ampliar la liquidez, guiados por principios prudenciales impulsados por esta superintendencia.

“Los colchones de capital y liquidez acumulados por las entidades del sistema financiero durante los últimos años, producto de los requerimientos prudenciales del marco regulatorio, han contribuido a la resistencia del sistema financiero durante la pandemia, y han constituido importantes herramientas de política macroprudencial para la SBP en el contexto de la crisis sanitaria”

La cantidad y calidad del capital junto con los requerimientos de liquidez constituyen tres de los elementos regulatorios más importantes desarrollados por el Comité de Supervisión Bancaria de Basilea con el objetivo de mantener la estabilidad financiera.

La SBP ha recogido en su marco regulatorio los principios planteados por el este organismo en estos tres componentes, pero ha realizado importantes adaptaciones considerando los riesgos y condiciones particulares de la economía local panameña y las operaciones de su Centro Bancario Internacional.

“Hacemos notar que la banca en Panamá mantiene amplios niveles de liquidez desde antes de la pandemia, lo que ha constituido un factor importante para hacer frente a los efectos de un entorno complejo como el que se ha presentado desde marzo 2020″, analiza el informe de la SBP. Lo anterior se explica, en parte, porque 5 las instituciones bancarias incrementaron sus reservas de liquidez, a raíz de la aplicación de lo dispuesto en el Acuerdo 2-2018 sobre la implementación del Índice de Cobertura de Liquidez (LCR).

La SBP sostiene que los requisitos de LCR y de activos líquidos de alta calidad son especialmente relevantes dada la ausencia de un banco central y un seguro de depósito, razón por la cual esta disposición ha continuado vigente en el contexto de la contingencia de la COVID-19.

En cuanto al nivel de riesgo que presenta la cartera crediticia local, la mayor porción de la cartera, cartera sin alivios, registra un 3% bajo las categorías de mayor riesgo (dudoso más irrecuperable), o $1,347 millones.

En este punto, aunque la clasificación se identifique con nombres similares, se rige bajo parámetros regulatorios distintos al Acuerdo 4-2013. Es así que, la cartera modificada mantiene un tratamiento diferente y su categorización se contempla bajo la Resolución General de Junta Directiva SBP-GJD-0003-2021. Bajo estos parámetros, la cartera categorizada en dudoso e irrecuperable asciende a $3,237 millones o un 25% de la cartera modificada.

En cuanto a las herramientas de mitigación del riesgo de crédito, acrecentadas por el efecto de la pandemia, conllevó al incremento de las provisiones para hacer frente a posibles deterioros y esto se evidencia cuando vemos las provisiones registradas el mes previo a la declaración de la pandemia cuando se reportó un total de $ 1,393 millones en el SBN (Licencia General), cifra que en la actualidad (septiembre 2021) asciende a $2,348 millones.

Ello representa un incremento de $955 millones adicionales o un 69% más que los montos registrados en febrero del año anterior.

Al mes de septiembre de 2021, los activos del Centro Bancario Internacional totalizaron $131,200 millones, lo que representa un aumento de $833 millones con respecto al mismo mes del año anterior, es decir un incremento interanual de 0.6%.

Solvencia

El índice de adecuación de capital sobre activos ponderados por riesgo fue de 16.43% al cierre del primer semestre de 2021, exhibiendo inclusive una mejora al corte de evaluación (que alcanzó un 15.95% durante el mismo período del año 2020), por un mayor crecimiento en el patrimonio efectivo en relación con los requerimientos regulatorios.

Esto representa el doble del mínimo regulatorio que es de 8%. Este incremento se puede explicar, tanto por la recapitalización de algunas entidades, como por la reducción en el pago de dividendos y el menor saldo de activos sujetos a riesgo.

Actualmente, todos los bancos en operación cumplen satisfactoriamente con los nuevos estándares regulatorios en materia de capital bancario.

Vale anotar que la medición de la solvencia se realiza bajo los estándares de Basilea III para la composición de capital y bajo una metodología estandarizada para los activos de riesgo de crédito, de mercado y operativo. Dichos resultados demuestran, que tanto los bancos de licencia general como internacional (a los que les aplique la regulación) han demostrado su compromiso en velar por el bienestar de los ahorristas, al mantener niveles de capital tan robustos.

No obstante, la SBP advierte que hacia adelante será importante la capacidad de las entidades bancarias para mantener o fortalecer sus 6 niveles de solvencia en la coyuntura actual a través de diferentes mecanismos (capitalización de utilidades, aportes de capital, emisión o toma de deuda subordinada, optimización de activos ponderados por riesgo, entre otros).

Darsy Santamaria Vega

redacció[email protected]

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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