Banistmo quiere ser actor clave

La entidad asegura que sus depósitos crecieron aproximadamente 8%  entre 2013 y 2014

Aimeé Sentmant de Grimaldo

Este año la revista Forbes incluyó a Aimeé Sentmat de Grimaldo en los primeros lugares de la lista de las mujeres más influyentes de Centroamérica y el Caribe. Por supuesto, en gran medida esta distinción responde al rol de presidenta de la Junta Directiva de Banistmo, cargo que desempeña desde hace más de un año.

Quizás por ello se podría pensar que al hablar con ella el centro de la conversación serían las cifras alcanzadas durante su gestión y la evaluación de la situación del banco en el contexto del sistema financiero panameño.

Pero sorprendentemente, esta mujer, que se desempeña en un mundo de hombres, parece más preocupada por los valores con que Banistmo quiere y debe llevar a sus negocios que en los detalles numéricos, no porque considere de poca importancia las razones financieras o el estado de resultados de la empresa, sino porque, a su juicio, el crecimiento y el buen desempeño del banco son el resultado de cómo éste se integra a la comunidad y responde a las realidades económicas del país.

-¿Cómo ha evolucionado el banco luego del proceso de compra de HSBC y su cambio de marca a Banistmo?

-En efecto, lo más importante para describir estos 19 meses, porque ya han transcurrido 19 meses desde el 28 de octubre de 2013 que fue cuando se anunció la compra, ha sido que hemos vivo un período de transición, un momento en el que realmente el reto que teníamos era invitar a todos los colaboradores a formar parte de una nueva organización que trabaja con una filosofía muy distinta, que quiere diferenciarse en el sector financiero, que quiere hacer las cosas de una manera distinta.  Esta filosofía que se define como Una banca más humana, que nace en el Grupo Bancolombia en 2011 cuando la Junta Directiva de Bancolombia que lidera su presidente, Carlos Raúl Yepes, se plantea el compromiso de construir un banco que no solo ofrezca un producto, sino que se convierta en un aliado de sus clientes y somos una institución que se debe a las personas, porque su papel es atender las necesidades de las personas, lo que implica que nosotros queremos diferenciarnos en Panamá por la forma como atendemos a nuestros clientes, pero  tanto a nuestros clientes internos como a nuestros clientes externos. 

-¿Y en qué etapa se encuentra ese proceso de cambio?

– ¿Cómo nos sentimos en este momento? Nosotros sabemos que transformar cultura es un compromiso de mediano plazo. Diferenciarnos por servicio, que es el compromiso que el Grupo Bancolombia ha asumido con Panamá no es algo que se logra a corto plazo. El compromiso que hemos asumido es de mediano y largo plazo, porque es algo que tiene un principio, pero no un fin, porque diariamente tenemos que estar conscientes que nos debemos a los clientes y que son los colaboradores lo que hacen este cambio. Entonces yo te diría que estos primeros 19 meses han sido muy buenos.

-¿Cómo se refleja esto en las cifras del banco?

-Al ser una institución financiera, y parte de un Grupo que acaba de cumplir 20 años de estar listado en la Bolsa de Nueva York, tenemos compromiso con los accionistas. Por supuesto, existen indicadores estándares que reflejan la situación financiera del banco, como un retorno sobre patrimonio, un retorno sobre activos, un indicador de eficiencia, un indicador de liquidez o un indicador de solvencia, y en todos ellos hemos tenido avances significativos si comparamos  la situación de la organización en 2013 con los registros al cierre de 2014. Sin embargo, cuando yo hablo de los resultados del banco prefiero referirme a dos puntos en particular, primero del crecimiento de los depósitos, que entre 2013 y 2014 fue de aproximadamente 8%, lo que ratifica la confianza de los depositantes de Panamá y que era el principal reto financiero del banco porque implicaba un voto de confianza y credibilidad en la marca Banistmo.

El banco tiene una estrategia de negocios que apunta a ser un espejo de las oportunidades que presenta Panamá como economía, lo que implica trabajar de la mano en la banca de personas con clientes de clase media y media baja. Siempre se habla del nivel de bancarización 90% de Panamá, sin embargo, esa bancarización está concentrada en activos y nosotros creemos que todavía existen oportunidades en la base de la pirámide social, por eso estamos lanzando toda una gama de productos en el segmento de pasivos. Por ejemplo, tenemos una campaña para ser más incluyentes, ofreciendo productos que generen un hábito de ahorro entre los habitantes del país, de manera que podamos acompañarlos en sus otras necesidades.

Otro logro que a mí me gusta destacar es el crecimiento de nuestros activos. Panamá es una economía que, si bien en el 2014 tuvo un crecimiento menor al de años anteriores, registró un crecimiento pujante, lo que se reflejó en un crecimiento de aproximadamente 12% en nuestros activos, algo que estuvo fuertemente apalancado por nuestra banca de empresas, que tuvo un crecimiento extraordinario. Nosotros, de hecho somos el banco con la mayor cartera de crédito en la Zona Libre de Colón (ZLC), allí hemos estado por más de 30 años y en ese período hemos vivido situaciones difíciles y menos difíciles, pero nuestra filosofía de negocios es acompañar a nuestros clientes a largo plazo y convertirnos en un socio estratégico.

A nivel comercial también estamos evaluando la posibilidad de incursionar en el crédito a pequeñas empresas, que es un sector donde estimamos que hay muchas oportunidades para acompañar al país en sus necesidades de financiamiento y desarrollo.

Además, recientemente el Grupo Bancolombia anunció una fuerte inversión en Colombia, Panamá, El Salvador y otros países, porque ve los servicios financieros como un negocio de largo plazo.

-¿Este cambio se refleja en la incursión de Banistmo en la banca agropecuaria?

-Nosotros, en efecto, comenzamos nuevamente a participar en el financiamiento de ese sector el año pasado. Yo te decía que por ser el segundo banco más grande de Panamá, nuestro compromiso es ser actor clave en el crecimiento económico panameño, es decir, tenemos que identificar las oportunidades que el país nos presenta. Resultaría complicado decir que vamos a ser el segundo banco más grande del país,  pero solo enfocándonos en servir a las grandes empresas, cuando en Panamá se dice que el 80% de los contribuyentes son pequeñas y medianas empresas a nivel comercial. Igualmente, no podemos querer ser un banco que responda a las necesidades del país si no atendemos los requerimientos de financiamiento del sector agropecuario.

Ahora bien, el hecho de tener ahora un nuevo accionista que conoce muy bien este nicho de mercado nos permite aprovechar cierto conocimiento ya adquirido por el grupo, pero, además, esto nos permite acompañar a un gran número de clientes del banco que residen en el interior del país, donde el sector agropecuario tiene una gran importancia económica.

-¿Qué importancia ha tenido el ser mujer, para su labor al frente de un banco tan grande e importante para el país?

-Por supuesto que ya hay estudios que demuestran que las empresas que tienen a mujeres al frente de sus juntas directivas son mucho más rentables que aquellas en las que no existe esa diversidad de género en sus equipos de toma de decisión.

Pero yo más que eso soy fiel creyente en la diversidad de opiniones. Yo creo que los equipos de alto desempeño deben fundamentarse en la existencia de diversidad de opiniones y en esa diversidad las mujeres tenemos un papel que jugar, porque se dice que nosotras somos el 50% de la población mundial y controlamos el 70% de las decisiones de consumo a nivel mundial,  porque muchas veces somos las que tomamos ese tipo de decisiones en nuestros hogares, entonces sería absurdo no pensar que tenemos mucho que decir en un negocio orientado realmente al servicio.

Yo creo firmemente que hay que tener equidad. Yo creo firmemente que los equipos distintos se complementan, los equipos distintos se retan entre sí y con ello se logran resultados mayores. Para mí esto ha sido una experiencia muy placentera.

Mi equipo de directores al principio, cuando yo ingresé, estaba compuesto en su totalidad por hombres, hoy en día son tres mujeres que están conmigo en la Junta Directiva y eso no es feminismo, sino un tema de manejo de talento. 

Al final yo creo que de lo que estamos hablando aquí es del manejo del talento, no de género. El problema es que tristemente muchas veces se ha manejado el talento con un estereotipo asociado, lo que lleva a que las posiciones de dirección sean ocupadas por hombres, pero creo que al manejar talento uno debe tener una fuerte disciplina para que cuando se abra un puesto directivo existan  iguales oportunidades para mujeres y hombres. Y yo soy muy consciente que  la participación de las mujeres en las empresas no debe darse solo a nivel de base, como ocurre en muchas empresas, porque las cifras nos indican que quienes lideran el número de egresados de las universidades y de los estudios de postgrado son mujeres, por lo que sería contradictorio pensar que no se pueden encontrar mujeres con el talento para ocupar cargos directivos en un momento determinado. Además, la mujer también ha tomado la decisión de ejercer un rol más activo en las empresas, aunque en este terreno hay mucho por hacer, porque también hay que admitir que muchas veces nos hemos quedado calladas cuando se han abierto este tipo de oportunidades.

Por eso yo en lo particular estoy participando en algunas sociedades en las que tratamos de promover las presencia de mujeres en posiciones de mando, para tener una mayor presencia en este tipo de actividades. 

Hitler Cigarruista
hcigarruista@capital.com.pa
Capital Financiero

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