BBVA ve que los bancos privados acelerarán transición energética movilizando los “ingentes” fondos necesarios

BBVA ve que los bancos privados acelerarán transición energética movilizando los “ingentes” fondos necesarios

BBVA considera que el sector financiero privado está en condiciones de acelerar la transición energética en el mundo aportando la “ingente” cantidad de fondos que se necesitan para financiarla, además de acompañando y asesorando a las empresas en este proceso.

Así lo han afirmado el director global de Negocio Responsable de BBVA, Antoni Ballabriga, y el director de Transición a la Sostenibilidad, Ricardo Laiseca, durante su participación en un seminario sobre políticas para el cambio climático en Europa y Latinoamérica, organizado este jueves por la entidad bancaria y el Real Instituto Elcano.

Dado que, según la consultora McKinsey & Company, se necesitarán unos $275 billones entre 2021 y 2050 para alcanzar el objetivo de cero emisiones netas, Ballabriga ha subrayado que esto no se podrá conseguir únicamente con financiación pública y que “una parte muy fundamental” la deberá asumir el sector financiero privado.

“El sector financiero privado va a estar en condiciones de acelerar esta agenda de transición. A pesar de la crisis y de la guerra, estamos convencidos de que el sector financiero está listo para hacer esa movilización ingente” de fondos, ha añadido.

SERÁ NECESARIO “REPENSAR TODO”

Según ha señalado, se trata no solo de financiar actividades netamente sostenibles, sino de “ayudar a toda la economía a hacer la transición“, incluidos aquellos sectores y empresas que tienen más dificultades, “sin dejar a nadie atrás”.

Por tanto, “es un reto titánico” que supone “repensar todo”, ha concluido, mencionando la necesidad de crear nuevos sectores de negocio, invertir en otras actividades, diversificar y hacer más eficiente lo que ya existe.

En la misma línea, Laiseca ha afirmado que este podría ser “el ejercicio de planificación económica más importante que se ha llevado a cabo en la historia”.

“Necesitamos invertir en bienes de equipo, en nuevas formas de producción, en nuevas formas de vivir, de movernos, en nuevos tipos de viviendas y de ciudades”, y eso exige “una cantidad de recursos financieros enormemente importante”, ha apuntado.

En esta tarea es necesario involucrar “a todo el mundo”, según Laiseca, que cree que “cada actor económico y social debe cumplir con su papel“, y en el caso de los bancos ya están “participando muy activamente” para “financiar un progreso más armónico e integrado”.

ACOMPAÑAR A LAS EMPRESAS EN LA TRANSICIÓN

Ballabriga ha indicado que el sector financiero lleva tiempo trabajando en este ámbito y ha desarrollado estándares de mercado que “han funcionado bien”, como los bonos verdes, los préstamos verdes o los fondos sostenibles, así como iniciativas colectivas.

El objetivo es “ayudar y acompañar a las empresas” en el camino hacia las cero emisiones netas, “asesorándolas y financiándolas“, ha agregado, por su parte, Laiseca durante el seminario, en el que han participado varios expertos internacionales del mundo académico y de la Comisión Europea, la OCDE, la ONU, el Banco Interamericano de Desarrollo y WWF.

Por otro lado, ambos han celebrado el papel “pionero” y “líder” que ha asumido Europa desde que en 2018 anunció el primer plan para promover las finanzas sostenibles, seguido por el nuevo plan presentado hace un año.

Ballabriga ha resaltado las cuatro piezas que configuran la nueva arquitectura: las taxonomías –para definir lo que es una financiación sostenible o no–, los ‘benchmarks’ o estándares, la transparencia en los mercados y la supervisión bancaria.

En cuanto a los retos a los que se enfrentan las compañías financieras, cree que tienen que ver con los datos, las metodologías, la formación del personal y la credibilidad.

MERCADOS VOLUNTARIOS DE CARBONO Y AJUSTE EN FRONTERA

En opinión de Laiseca, la Unión Europea puede convertirse en un referente para otras regiones del mundo, como América Latina, porque “en muchos temas va un paso por delante”. Sin embargo, cree que en otras regiones también hace falta “más multilateralismo” y revisar y adaptar los instrumentos financieros ya existentes para que su impacto sea mayor.

En el caso específico de América Latina, el director de Transición a la Sostenibilidad de BBVA considera que debería haber nuevos mercados voluntarios de carbono y que se necesitan recursos financieros para los grandes procesos migratorios que se están produciendo. También ve clave el mecanismo de ajuste en frontera de las emisiones de carbono, que la UE ya está aplicando a las importaciones de determinados bienes.

“Muchas de estas economías son exportadoras y es importante que ayudemos a que se preparen para competir en un mercado internacional en el que los elementos relacionados con el clima y la sostenibilidad van a ser fundamentales”, ha explicado, añadiendo que los bancos pueden ayudar a aquellos sectores que tengan que modificar sus procesos productivos.

Por último, ha destacado la importancia de promover la inclusión financiera en lugares donde “existe mucha economía informal”. “Tenemos que integrar en el desarrollo económico de los países a grupos de población que están fuera”, ha defendido. A su juicio, los bancos pueden ofrecer nuevos modelos de servicios financieros adaptados a las necesidades y características de estas personas, y para ello son fundamentales las soluciones digitales.

Por su lado, el director global de Negocio Responsable de BBVA ha manifestado que para que Europa colabore con Latinoamérica se requiere una gran coordinación entre los países europeos respecto a las iniciativas regulatorias del sistema financiero, además de promover la convergencia internacional y entender que hay que avanzar “paso a paso”.

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