Bcie, Cepal: Financiamiento y alivio de la deuda, medidas para reactivar la región

Bcie, Cepal: Financiamiento y alivio de la deuda, medidas para reactivar la región
El alivio de la deuda ayudará a las economías a recuperarse en el escenario adverso de la pandemia| Archivo

Los pronósticos no dejan margen al optimismo. “El segundo semestre será muy duro para las economías de Centroamérica”, advierte Dante Mossi, presidente ejecutivo del Banco Centroamericano de Integración Económica (Bcie).

Ante este escenario, entre otras medidas se propone el alivio de la deuda y su servicio (incluso dos años de gracia en los pagos), a países altamente endeudados “con altos déficits y de renta media con alta carga de servicio de la deuda”, como es el caso de Centroamérica y el Caribe, en el contexto de la iniciativa convocada por los primeros ministros de Canadá y Jamaica, y el secretario general de la Organización de Naciones Unidas (ONU), António Guterres.  

Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), dijo al respecto que el 28 de agosto, este grupo presentará propuestas concretas que luego irán a la reunión del 9 de septiembre de los ministros de Finanzas.

Hay seis grupos de discusión co-liderados por los Estados miembros de la ONU y que buscan respuestas originales a la pandemia del covid-19, al abordar temas como el financiamiento externo, remesas, empleo y crecimiento inclusivo, la vulnerabilidad de la deuda y la liquidez global.

Estos aspectos fueron debatidos durante el Foro Impacto Económico y Social del covid-19, desafíos futuros para Centroamérica y República Dominicana que se celebró este jueves 20 de agosto.

Participaron el presidente ejecutivo del Bcie,  Dante Mossi; Domingo González, secretario ejecutivo del Consejo Monetario Centroamericano (Secmca); Melvin Redondo, secretario general de la Secretaría de Integración Económica Centroamericana (Sieca); Alicia Bárcenas, secretaria ejecutiva de la Cepal, Eduardo Espinoza, director del Centro de Estudios para la Integración Económica de Sieca y Florencia Castro-Leal, economista en jefe del Bcie.

Mossi, quien abrió el foro, señaló que en el primer semestre de 2020, la economía de Estados Unidos se contrajo “una tercera parte y esto dice mucho más del impacto económico”.

En el ámbito del comercio internacional, Centroamérica sufrió una contracción del 20% en el primer semestre; en el caso del turismo, del 60%, con impactos determinantes en los países de la región, además de la reducción de las exportaciones y la caída en las remesas que son vitales para la región, si bien ha existido una ligera recuperación.

Este escenario lleva al presidente ejecutivo del Bcie a vaticinar una contracción muy severa, “muchas personas no tendrán trabajo; la seguridad del empleo ha sido sacudida”.

Estima, como vocero del Bcie, que la pérdida del Producto Interno Bruto regional será de $26,000 millones, que equivale al PIB de El Salvador, Honduras y dos veces el de Nicaragua juntos.

Reconoce que esta circunstancia llevará a un endeudamiento significativo que se estima crecerá en 7.5%.

Sin embargo, destaca que se debe cuidar que los países no caigan en problemas de incapacidad del pago del servicio de la deuda.

Dijo que en el mes de marzo, el Bcie puso en marcha un plan de contingencia por $2,000 millones, además de donaciones de kits de pruebas a los países socios, aprovechando las alianzas con los nuevos socios asiáticos.

Subrayó que el organismo había concebido una herramienta de políticas de desarrollo para actuar de manera rápida ante crisis derivadas del cambio climático como huracanes, pero le funcionó para inyectar recursos de emergencia a las economías, tanto para destinarlas a sanidad como a transferencias directas a sus ciudadanos.

Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la Cepal, reiteró que la recuperación será lenta e incierta, y la región atravesará la peor contracción de los últimos 100 años.

En este sentido, destaca el proceso de financiamiento para el desarrollo impulsado por la ONU que “busca apoyar a los países en desarrollo para ampliar la liquidez y el financiamiento y generar mecanismos de alivio, restructuración y sostenibilidad de la deuda”.

Datos compartidos por la secretaria ejecutiva de la Cepal, indican que Panamá destina el mismo porcentaje de recursos al pago de los intereses de la deuda que a salud; mientras en Costa Rica la proporción se aleja con más recursos para pago de intereses que salud (ver gráfico adjunto).

Sin embargo, esta necesidad de mayor endeudamiento se acentúa por la circunstancia de la pandemia.

Cepal estima que las necesidades de financiamiento de los países en desarrollo será de $2.5 billones, mientras la asistencia efectiva total de préstamos de organismos como el Fondo Monetario Internacional (FMI) se sitúa entre los $700,000 y $800,000 millones.

Al respecto, Bárcena señala que se requieren “políticas fiscales expansivas que sostenga el gasto estructural, políticas monetarias expansivas con instrumentos convencionales y no convencionales, mayor coordinación entre políticas monetarias con las fiscales y acceso a financiamiento en condiciones favorables para países de renta media”.

Desde Cepal también se inclinan por “estructuras tributarias progresivas y eficientes” que permitan el desarrollo sostenible de la región.

Bárcena observa que políticas fiscales de renuncias tributarias se deben evaluar para reducir el espacio “a prácticas fiscales abusivas que merman las recaudaciones nacionales”.

De igual modo, indica que se debe revisar el Impuesto sobre la Renta, “principal brecha entre Latam, el Caribe y la  Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos​ (Ocde)”, por cuanto la tasa tributaria sigue siendo baja.

Otras medidas para reforzar la tributación y por tanto los ingresos, apuntan a extender el alcance de los impuestos sobre el patrimonio y la propiedad, gravar la economía digital y fijar “una tasa impositiva a las empresas multinacionales donde generen valor”.

En el ámbito de la cooperación financiera internacional, líneas especiales de crédito a bajos costos y mayores plazos, alivio de la deuda “y compromiso de la comunidad internacional, en especial del G20, de capitalizar las instituciones multilaterales de crédito”.

Domingo González, secretario ejecutivo del Consejo Monetario Centroamericano (Secmca), dijo, por su parte, que si los efectos negativos de la crisis se mantienen sobre algunos sectores “los sistemas financieros en los países de la región podrían presentar deterioros en sus balances”, con el riesgo de acentuar la situación.

De igual modo, se inclina por asegurar recursos “para que la inversión pública sea consistente con las necesidades de crecimiento de la región, permitiendo la incorporación del sector privado a las cadenas globales de valor”.

Considera importante el apoyo financiero internacional para asegurar la transición hacia la llamada “nueva normalidad” pero sin sacrificar el bienestar de los centroamericanos.

Melvin Redondo, secretario general de la Secretaría de Integración Económica Centroamericana (Sieca) afirmó que será necesario establecer un nuevo pacto mundial “para volver a la senda de crecimiento”.

Reconoce que del lado de Centroamérica no se esperaba que el “apagón económico” se extendiera más allá de dos o tres meses, “pero ya estamos llegando al sexto mes del apagón”, con una presión importante en las economías.

En números, para el 2020 la caída máxima del PIB de Centroamérica se pronostica entre -2.9% y -6.9%. Al incluir a República Dominicana la perspectiva se ubica entre -1.8% y -6.8%.

En 2021 debería revertirse el efecto negativo de la pandemia, con un PIB para Centroamérica que crece entre -0.1% y -1.4% y, si se suma a República Dominicana, de 1.2% y 2%.

El especialista también hizo referencia al Plan de Contingencia Regional del Sistema de la Integración Centroamericana (Sica) frente al Coronavirus.

Señaló que Centroamérica es una región altamente integrada por lo cual es importante priorizar la atención de aduanas y fortalecer la coordinación fronteriza.

Dijo que el comercio refleja una tendencia a la recuperación, así como las operaciones de tránsito y las exportaciones, de allí el llamado a priorizar acciones que faciliten el comercio y eleven la competitividad de la región muy en el corto plazo, sin desconocer otras acciones de tipo estructural con capacidad de elevar las fortalezas de la región.

Violeta Villar Liste
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Capital Financiero

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