Bonos de EE.UU. sometidos a presión

Los intereses de la deuda pública pueden seguir aumentando, pero a un ritmo más gradual

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Los mercados de renta fija protagonizaron en julio otro mes más de rentabilidad negativa, sobre todo los de deuda de países europeos periféricos. Aunque las valoraciones se aproximan actualmente a sus niveles neutrales en muchos mercados, la reciente recuperación de las sorpresas económicas en Estados Unidos (EE.UU.) y la disminución de las presiones desinflacionarias a escala mundial sugieren que los bonos seguirán sometidos a presión, por lo que los intereses de la deuda pública fundamental tenderán a subir.

En EE.UU., la Reserva Federal (FED, por sus siglas en inglés) ha manifestado que lo más probable es que las tasas de interés comiencen a subir en la segunda mitad de este año.

No obstante, la FED ha reducido el ritmo al que prevé subir las tasas en 2016. En consecuencia, el mensaje de la FED para los mercados de renta fija no es uniformemente duro.

Al mismo tiempo, asumiendo que la primera subida tenga lugar en septiembre, nuestra previsión es que los inversores pasen a centrarse en lo que vendrá después.

Concretamente, el modo en que la FED podría reducir su balance probablemente vaya acaparando cada vez más atención en el mercado.

En Europa, la incertidumbre suscitada por Grecia posiblemente siga lastrando el rendimiento de la deuda periférica. Sin embargo, puesto que esperamos que la crisis griega finalmente se resuelva o que el Banco Central Europeo (BCE) ofrezca un mayor apoyo a la periferia, aprovecharemos los posibles periodos de aumento de la aversión al riesgo para aumentar exposición a bonos italianos y españoles, ya que las valoraciones de los Bunds alemanes seguirán siendo poco atractivas.

Aumenta el riesgo

Tras la fuerte venta masiva de deuda pública, cabe esperar que la solidez de los diferenciales crediticios se reduzca. Observamos un riesgo especialmente destacado para la deuda privada estadounidense investment grade (grado de inversión) de fuera del sector financiero, pues los diferenciales para sus vencimientos más largos ya empiezan a incrementarse.

Las empresas industriales de elevada calidad han inundado el mercado primario con deuda a largo plazo desde que empezó el año, alimentando el boom de emisiones de los últimos años.

En consecuencia, las corporaciones de EE.UU. con investment grade presentan actualmente una ratio de apalancamiento muy elevada, sin haber aumentado sus inversiones en bienes de equipo lo suficiente para garantizar un aumento de sus beneficios futuros.

Con la FED a punto de subir las tasas de interés, evitaremos el riesgo de duración en este segmento del mercado, decantándonos por deuda pública asociada a la inflación.

También apostamos por el riesgo de crédito en las categorías de deuda privada high yield y bonos de Mercados Emergentes (ME) denominados en monedas seguras, cuyos diferenciales ofrecen actualmente un mejor perfil riesgo/rentabilidad.

Por último, las valoraciones de las tasas en los ME también resultan relativamente más atractivas, donde Asia sigue siendo nuestra zona preferida. 

Sylvie Golay Markovich
Head Fixed Income Analysis
Credit Suisse Bank

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