Buen Gobierno Corporativo en la Era de la Ética

Buen Gobierno Corporativo en la Era de la Ética

Tradicionalmente, conocemos como Gobierno Corporativo al conjunto de estructuras y normas que establecen el estilo de dirección de una empresa y que norman las interacciones de los más altos niveles, para asegurar que se apliquen los principios de equidad, transparencia y responsabilidad a fin de respetar los derechos de todas las partes interesadas.

Gobierno Corporativo no es un departamento en una empresa, ni una política; es un sistema en donde participan todas las áreas de la empresa. Siendo éste un sistema, si un componente falla, se impacta todo el sistema o la empresa.

Dicho en pocas palabras, un buen gobierno corporativo lo que busca entonces es asegurar que se tomen las mejores decisiones en beneficio de todas las partes interesadas:  Clientes, proveedores, accionistas, empleados, y comunidad en general.

¿Quiénes son esas partes interesadas?
Son partes interesadas todos aquellos a los que nos interesa que a la empresa le vaya bien:

-Como Clientes buscamos recibir efectivamente el producto o servicio por el cual estamos pagando; y más aún si se trata de una institución financiera en la cual pienso depositar el producto de mi esfuerzo y mi trabajo.

-Como Proveedores, buscamos recibir un pago en el tiempo y forma acordados por el servicio o producto que se ofreció.

-Como Empleados, esperamos seguir teniendo un empleo y recibir el pago del salario acordado de forma regular y sin retrasos.

-Como Accionistas o Inversionistas, esperamos recibir los dividendos o rendimiento sobre la inversión realizada o que mi patrimonio crezca en el tiempo.

-Como Comunidad en general, esperamos que las empresas se desarrollen y sean exitosas para fomentar empleos y mantener activa la economía del país.

Si somos una empresa regulada, nuestro regulador, también tendrá un gran interés en el crecimiento exitoso de la empresa.

Gobierno Corporativo un activo intangible
En la era de la ética y la inmediatez de la información, todas las empresas queremos ser percibidas como empresas responsables y correctas; porque es precisamente esa percepción del público en general, la que marcará el futuro y sostenibilidad de mi empresa en un largo plazo.  Si los clientes no confían en mi empresa, no vendrán a ella; si los inversionistas no confían en mi empresa, no aportarán su capital en ella y a la larga…mi empresa perderá valor o desaparecerá.

Entonces, asegurar una mejor toma decisiones se vuelve un arte indispensable y a ese arte…se le conoce como “el buen gobierno corporativo”.

Muchas empresas han visto entonces, que tener un buen gobierno corporativo, puede ayudar a reducir el riesgo de tomar acciones o decisiones indebidas dentro de una empresa; ayudando así a generar confianza, y esa buena confianza se traduce en buena reputación.  Podemos decir entonces, que tener un buen Gobierno Corporativo genera valor.

Cómo pasar del dicho al hecho
Para empezar con paso firme la implementación de un buen gobierno corporativo, la empresa debe contar con al menos:

Estructuras formales que establezcan una clara separación de funciones: mitigando la concentración de poderes y procurando mejorar la toma de decisiones.

 No se trata de crear un gran número de comités o departamentos.  Se trata de elaborar el “traje a la medida”; se crean las estructuras, comités necesarios para asegurar decisiones objetivas y adecuadas en tu empresa. La cantidad y tipo de comités dependerá del tipo de empresa y el ambiente regulatorio al cual están expuestos.

Políticas y procedimientos: estableciendo roles, responsabilidades, límites y controles de manera tal de delimitar el marco de acción de cada participante de la empresa y evitar lo que llamamos “zonas grises”.  Normando temas sensibles tales como:  el manejo de conflicto de intereses o transacciones con accionista y directores.

Objetivos y Valores: Debe existir una visión, misión y objetivos claros; trazando la ruta hacia la cual todos los participantes de la empresa deben trabajar; evitando que haya dobles y triples agendas.

Cultura: Esta visión, debe estar acompañada de valores corporativos que sean un claro reflejo de la cultura de la empresa.  Los valores corporativos no se colocan en afiches o cuadros, se viven y se transmiten con el ejemplo desde los más altos niveles de la empresa, permeando así una cultura ética.

Rendición de cuentas: A esta estructura, procedimientos y cultura, debe acompañarla un proceso de rendición de cuentas; en donde se sancione o penalice a quien incumpla y se premie a quienes de manera positiva impulsen el cumplimiento de los estándares de la empresa. No podemos exigir el cumplimiento de normas, cuando no se penaliza a quien las incumple.

Seguimiento y monitoreo: Todo proceso o sistema debe ser monitoreado; estableciendo revisiones y evaluaciones que permitan identificar oportunidades de mejora.  Auditoría Interna, regularmente hace parte de esta función en la empresa.

Retos para el buen gobierno corporativo
Aplicar estas normas pareciera ser sencillo, y lo fuera, si todas y cada una de ellas no dependiera de “las personas”; somos seres perfectamente imperfectos y por ello es necesario emprender esta causa por convicción y no por obligación.

Partamos entonces por creer legítimamente en la importancia de contar con un Buen Gobierno Corporativo, y no porque parezca un tema de tendencia o moda o por el miedo a ser expuesto; sino porque estamos convencidos del valor a largo plazo que aporta a nuestra empresa implementarlo al regalarnos tranquilidad y las posibilidades de un futuro exitoso.

La pluma invitada de ElCapitalFinanciero.com es:

Anya Arjona
Vicepresidente Asistente de Gobierno Corporativo
Multibank.

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