Buenas noticias para el país

Buenas noticias para el país
En una economía abierta y globalizada como la panameña, lo normal es que cada vez más y más empresas locales, sean adquiridas por capitales foráneos.| Fotolia

En los últimos meses el país ha recibido con mucho escepticismo, e incluso algo de preocupación, las noticias sobre la compra de importantes empresas locales por parte de grupos multinacionales o por algunas de las llamadas multilatinas, en medio de una situación económica marcada por la desaceleración y por una creciente falta de confianza de los consumidores.

Se trata de un proceso que se inició con la compra de Grupo Rudelman, empresa dedicada a la distribución de los autos de la marca japonesa Suzuki en Panamá y Costa Rica, por un valor estimado de $284 millones, por parte de la inglesa Inchcape PLC.

Luego se dio la compra de Ricardo Pérez, S.A., distribuidor de la marca Toyota en Panamá, por parte del gigante japonés Itochu por un monto aún no revelado.

Más recientemente la multinacional, Millicom International Cellular, S.A. (Millicom), registrada en la Bolsa de Valores de Finlandia, compró el 80% de las acciones de la empresa Cable Onda, S.A. por un monto estimado en $1,168 millones y ahora la ecuatoriana Corporación Favorita, empresa líder en el sector de ventas al detalle en su país, anunció un acuerdo para hacerse con el control de Grupo Rey, mediante la compra de no menos del 60% de las acciones emitidas por esa empresa a un valor de $8.58 cada una , lo que ubica esta transacción entorno a los $272.96 millones.

Lo primero que hay que señalar es que tomando en cuenta los montos estimados de estas transacciones la economía panameña estaría recibiendo más de $2,000 millones en Inversión Extranjera Directa (IED), pero no de reinversión de utilidades, que es el renglón que regularmente domina el ingreso de capitales foráneos al país, sino en compra directa de operaciones comerciales.

En segundo lugar, hay que destacar la diversidad de origen de estos capitales y la variedad de los negocios adquiridos. Estas inversiones no provienen de un solo país, ni se orientan a una sola actividad, lo que refleja la profunda diversificación que caracteriza actualmente a la economía panameña.

En tercer lugar, es importante tener presente que aún cuando estas compras se producen en una coyuntura de desaceleración económica, es evidente que los jugadores internacionales están apostando al potencial de crecimiento de nuestro país y consideran que, al margen de la coyuntura actual, Panamá cuenta con las condiciones necesarias para crecer a ritmos mayores al resto de los países de la región, tal como lo ha hecho en los tres últimos lustros.

Nada ilustra mejor esta visión que los señalamientos de Mauricio Ramos, CEO de Millicom, quien, en una entrevista con Capital Financiero, al explicar por qué esa empresa decidió invertir más de $1,000 millones en Panamá manifestó: “…Vemos un país con un altísimo crecimiento económico a largo plazo, con una clase media creciente, altamente profesional, que necesita servicios de mayor conectividad, y un país con estabilidad política a largo plazo, más allá de las coyunturas de corto plazo, e interesantemente es un país donde hay muchísimo por hacer en términos de conectividad”.

Como se puede observar no se trata de capitales golondrina, que llegan cuando todo marcha bien y alzan el vuelo cuando la situación se torna difícil, sino de empresas que están invirtiendo en la economía real, lo que debe llamar la atención de todos los panameños porque es evidente que los capitales extranjeros están viendo en Panamá algo que nosotros mismos no hemos podido reconocer hasta el momento.

No se trata de negar que el país experimenta una desaceleración económica y que en los últimos años hemos registrado un aumento en la tasa de desempleo, la cual se ubica en torno al 5.8% (a marzo de este año), ni que esto ha llevado a los consumidores a aplicar medidas de contención del gasto que ha tenido un impacto negativo en la circulación de mercancías afectando negativamente a algunas empresas vinculadas al consumo interno.

Pero debemos tener presente que siempre habrá quienes miren el vaso medio vacío y a los que este tipo de inversiones foráneas los llena de temor, no obstante, la realidad nos indica que, en una economía abierta y globalizada como la panameña, lo normal es que cada vez más y más empresas locales, sean adquiridas por capitales foráneos, lo que traerá más competencia, mejores precios en los productos y servicios y más puestos de empleo y oportunidades para los panameños en todos los niveles, por lo que en realidad, estamos ante buenas noticias para el país.

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