Bullying cibernético, una amenaza silenciosa

Aunque  pase pocas horas en casa, puede ayudar y proteger a sus hijos

Tired Boy Studying In Bedroom

En cuanto sus hijos tienen acceso a la Internet entran en un mundo de posibilidades positivas y negativas. Entre estas últimas está el ciberbullying y usted debe estar atento, para que pueda identificarlo aún si su trabajo solo le permite estar en casa unas cuantas horas al día.

El ciberbullying consiste en la amenaza o humillación mediante alguna tecnología digital.

Estas prácticas abarcan, entre muchas posibilidades: Fotomontajes, el sexting (enviar mensajes denigrantes o amenazas a la víctima, o de la víctima hacia otras personas, con contenido sexual), la publicación de datos personales, fotografías o videos, hacer suscripciones a sitios de pornografía, alteración de datos, contactos o información de las redes, envío de virus, saturación del correo y la más moderna de sus expresiones, el happy slapping , en donde un conocido o desconocido, golpea a la víctima mientras otro lo graba y posteriormente lo publica en la red.

A diferencia de otros tipos de acoso, que cesan cuando la interacción personal acaba, el ciberbullying se filtra hasta la intimidad de su hogar y no conoce límite temporal ni espacial.

El anonimato complica el panorama, porque amplía audiencias, prolonga en el tiempo los efectos de las acciones de acoso y, por lo tanto, genera mayor temor, ansiedad e incertidumbre a las víctimas, a la vez que aumenta el poder de los victimarios.

¡Esté atento!

Uno de los grandes problemas de este tipo de acoso, es que puede iniciar en forma silenciosa y vivirse en solitario en la relación víctima-victimario, haciéndose público o del conocimiento de los padres cuando ya es tarde.

Para tratar de evitarlo, comparta con sus hijos todo lo posible y recuerde que la calidad del tiempo es más importante que la cantidad. Hable con ellos, y conozca el tipo de relación que tiene con sus amigos y compañeros.

Cuando conversen, escuche con atención busque respuestas a estas preguntas para ayudarse a detectar el acoso:

¿Alguien utiliza apodos en forma habitual para referirse a su hijo? ¿Los ha publicado en alguna red social?

¿Alguien se burla de alguna característica física, conductual o intelectual de su hijo? ¿Le critican frecuentemente? ¿Lo discriminan por estas características y hacen mofa de ello vía digital?

¿Algún compañero, amigo o conocido, tiene prejuicios o estereotipos hacia alguna característica de su hijo o su familia, y los utiliza para extorsionar, humillar, amenazar o intimidar? ¿Han excluido a su hijo de algún grupo en línea por estas razones?

Además, observe si su hijo manifiesta tristeza, aislamiento, ansiedad, enojo, cambios bruscos de humor u otra conducta no común. Investigue la causa si repentinamente no quiere ir a la escuela o colegio, o bien, ya no desea frecuentar alguna amistad.

Manténgase atento si sufre de trastornos somáticos repentinos, que no se deben a razones físicas u otras situaciones. Estos trastornos abarcan dolores de cabeza, dolores gastrointestinales, alergias, problemas respiratorios, fatiga, problemas de sueño o alimentación, entre otros.

Los problemas propios de las relaciones interpersonales no son bullying, pero sí pueden acabar en ello si no se atienden en forma oportuna, por eso, preste atención a lo que ocurre en las relaciones interpersonales que tienen sus hijos.

Prevención

El bullying y más aún el cibernético, es difícil de detectar, su mejor aliado es la comunicación y confianza con su hijo, así como la posibilidad de monitorear en algún grado el acceso que tenga a la tecnología.

Eduque a sus hijos sobre las reglas básicas para protegerse; hábleles de los temas siguientes:

La vulnerabilidad de la información que está en línea, una vez que publica algo, pierde control sobre esa información.

Las contraseñas, nunca debe compartirlas y debe procurar que proporcionen la mínima información personal.

Normas de seguridad personal y respeto a otros en la comunicación digital.

Fotos o videos que puedan comprometer su integridad física y emocional: No debe tomarlos y mucho menos compartirlos con amigos.

Y si descubre que su hijo ya está en esta situación, felicítelo por hablar. Si le recrimina estará alimentando su desprotección y creerá que nadie puede ayudarle. En lugar de generar temor hacia usted también, muestre comprensión y busque ayuda.

Características

El bullying es una conducta repetitiva y se extiende en el tiempo.

Es intencional, el victimario conoce que sus actos dañan a la víctima y los ejecuta con esa intención.

En el caso del ciberbullying, pueden existir otras motivaciones, como el aburrimiento, los celos, la envidia.

Ocurre en una relación de poder desigual, que no necesariamente está marcada por la edad.

Algunos atributos sutiles pueden hacer la diferencia como el tamaño corporal, el tono de voz, la popularidad, etc. También se puede valer de algunas características de personalidad, por ejemplo, si la víctima usualmente reacciona en forma pasiva ante los conflictos y es vista como indefensa por el victimario. 

Maricruz Coto Chotto
Corresponsal
Costa Rica

Más informaciones

Comente la noticia

Ver todas las noticias

Patrocinado por BANCO GENERAL