Buscan establecer lento vapor para reducir gases de efecto invernadero

Buscan establecer lento vapor para reducir gases de efecto invernadero
Lo que se requiere es una inversión continua en tecnologías ecológicas| Archivo

Francia y Grecia buscan reducir la velocidad de los barcos como alternativa para disminuir  las emisiones de carbono, lo que tendría un impacto negativo en la industria marítima, y los detractores de esta medida consideran que causaría una migración hacia otros medios de transporte.

Las autoridades discutirán estas propuestas en una reunión de la Organización Marítima Internacional (OMI) y pedirán a los reguladores que hagan cumplir un límite de velocidad en el envío internacional. Sin embargo, las nuevas propuestas podrían tener el efecto contrario y no hay evidencia que tales límites resulten en menores emisiones de carbono, dijo la Cámara de Embarque del Reino Unido.

La Directora de Políticas de la Cámara de Embarques del Reino Unido, Anna Ziou, dijo que lo que se requiere es una inversión continua en tecnologías ecológicas que permitan a los barcos realizar sus negocios a través de una gama de combustibles bajos en carbono como baterías, células de combustible de hidrógeno o incluso energía eólica.

“Los armadores ya han limitado su velocidad en una cantidad considerable en la última década y, si bien estas propuestas tienen buenas intenciones, la promoción de un lento vapor como una alternativa baja en carbono para el envío internacional no es suficiente. Darán una falsa impresión que la industria está tomando medidas, cuando en realidad no ofrecerán una reducción significativa de las emisiones”.

La reducción de la velocidad podría dar lugar a que las cadenas de suministro utilicen modos de transporte alternativos, como el transporte por carretera, lo que aumentaría las emisiones globales, explicó Ziou.

Además, los barcos pueden recalar en ciertos puertos que están restringidos a nivel de la marea, donde un retraso de solo una hora podría resultar en un retraso de 12 horas en el barco mientras espera la próxima marea. Aparte del daño económico, esto generaría innecesariamente más emisiones durante el tiempo de espera adicional.

Maersk Line, la más grande de las navieras portacontenedores, ya ha expresado su oposición, diciendo que tal movimiento desalentaría el tipo de avances tecnológicos necesarios para alcanzar a los más grandes. La firma consultora Drewry comparte los puntos de vistas de Maersk, en relación con que se requiere de una evaluación adicional de las consecuencias no deseadas de la medida de lento vapor.

La investigación de Drewry plantea el escenario que no haya cambios en el itinerario del servicio o en los tiempos de manejo en el puerto, pero el hecho innegable es la adición de buques, de 10 a 13.

Sin embargo, debido al menor consumo de bunker a la velocidad reducida, en el servicio bruto de ida y vuelta, el consumo de combustible se reduciría en aproximadamente un 10%, una pequeña reducción en la factura de combustible, pero las navieras tendrían que asumir otros costos operativos, como la gestión de buques adicionales.

Michell De La Ossa Prieto
midelaos@yahoo.com
Especial para Capital Financiero

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