¿Calificación de riesgo de Odebrecht podría impactar a Panamá?

¿Calificación de riesgo de Odebrecht podría impactar a Panamá?
La calificadora de riesgo estadounidense Moody´s, decidió el 26 de octubre pasado rebajar la nota de Odebrecht.Foto | Capital Financiero

Todo parece indicar que la crisis que atraviesa la empresa Norberto Odebrecht debido a la participación de un importante número de sus ejecutivos en el caso “Lava Jato”, podría quedar atrás gracias a un acuerdo firmado con la Fiscalía Superior de Brasil para poner fin al proceso penal mediante el pago de multas en Brasil, Estados Unidos (EU) y Suiza por un valor de 6 mil 700 millones de reales, equivalentes a unos $2.000 millones.

Sin embargo, la empresa que opera en Panamá desde hace 10 años y que actualmente ejecuta obras por un valor superior a los $4.000 millones, ahora debe enfrentar un reto mayor: Recuperar la confianza del mercado financiero internacional, la cual se ha visto mermada a tal punto que la calificadora de riesgo estadounidense Moody´s, decidió el 26 de octubre pasado rebajar la nota de Odebrecht Engenharia e Construcao S.A. de B3 en la escala global a Caa1 y colocar su perspectiva como “Negativa.”

La decisión de la calificadora de riesgo se basa en que la larga investigación a que fue sometida la empresa en Brasil por actos de corrupción ha comenzado a afectar no solo su portafolio de negocios, sino además sus ingresos.

De hecho, la empresa estadounidense estima que para junio de 2016 Odebrecht reportó tener en ejecución proyectos por un valor de $22 mil 900 millones, lo que representó una reducción de 19% respecto al mismo período de 2015 y de 33% con relación a 2014.

De acuerdo con Moody’s, esto ha afectado la liquidez de la compañía, al punto que su balance de efectivo cayó a $1.700 millones al cierre del primer semestre del presente año, cuando al 31 de diciembre de 2014 este indicador se ubicó en $4.400 millones, lo que refleja una caída de 55%.

No obstante, hay que tener presente que esta evaluación de riesgo se refiere a instrumentos de deuda valorados en aproximadamente $3.100 millones emitidos por Odebrecht Finance Ltd., con sede en islas Caimán, garantizados por Odebrecht Engenharia e Construcao S.A., cuyo vencimiento inicia en el año 2018.

Además, hay que tener presente, que si bien Moody’s considera en su evaluación que la calificación Caa1 como poco atractiva, en ese mismo informe advirtió que aun cuando en este momento es difícil pensar en una mejora, la calificación de Odebrecht podría estabilizarse si logra poner fin al largo proceso de investigación al que ha sido sometida por parte de las autoridades judiciales brasileñas y si publica balances auditados.

El impacto en Panamá

Lógicamente ante este panorama la pregunta que salta a la vista es cómo impactará esto en las obras que Odebrecht ejecuta en este momento en Panamá, en las que se incluyen proyectos importantes para el país como la Línea 2 del Metro de Panamá, la Renovación Urbana de Colón y la expansión del Aeropuerto Internacional de Tocumen.

El portafolio de proyectos de la empresa en el país contempla obras por valor de $4.196 millones y en la actualidad la empresa cuenta con 7 mil 954 empleados directos e indirectos, y espera contratar otros 2.239 en los próximos meses. Hasta la fecha, ninguna de las obras en ejecución en Panamá se ha visto afectada negativamente por la situación financiera que enfrenta en este momento la casa matriz en Brasil.

Estas obras son financiadas por su dueño, que es el Estado panameño, que a través del Presupuesto General del Estado asigna los fondos necesarios para realizar los pagos correspondientes en la medida en que cada proyecto avanza.

Además, cada obra cuenta con una fianza de cumplimiento que garantiza que las obras serán terminadas, aún en caso que la constructora se vea imposibilitada de hacerlo debido a una situación de fuerza mayor.

A este respecto tanto el ministro de Economía y Finanzas, Dulcidio De La Guardia, como el de Vivienda y Ordenamiento Territorial, Mario Etchelecu, explicaron a Capital Financiero que los contratos de construcción adjudicados a Odebrecht son muy diferentes a los proyectos “llave en mano” que se ejecutaron durante la administración de Ricardo Martinelli, que al colocar en manos de las empresas el financiamiento de las obras terminaban por hacerlas más onerosas para el Estado.

Indicaron que por ello ahora los proyectos son financiados mediante partidas incluidas en el Presupuesto General del Estado, las que son desembolsadas conforme las obras alcanzan diversos niveles de avance, lo que además constituye un incentivo para que los proyectos se ejecuten antes de la fecha de entrega contratada originalmente.

No obstante, el ministro De La Guardia insistió en que el Ejecutivo mantiene una estricta supervisión de las obras que ejecuta Odebrecht para garantizar su avance y culminación, declinando hacer comentarios sobre el proceso judicial seguido en Brasil.

De hecho, solo hay un proyecto que ejecutará Odebrecht en Panamá en el que la empresa brasileña tendrá que obtener el financiamiento para su ejecución, se trata del proyecto hidroeléctrico Chan II, que tendrá un costo superior a los $1.000 millones y aportará al sistema de distribución energética panameña unos 213,6 megavatios (MW, por sus siglas en inglés) a un costo de $0,14 el kilovatio hora (KWh, por sus siglas en inglés) a partir del 2020, por 20 años.

No obstante, una fuente de entero crédito de la Secretaría Nacional de Energía indicó a Capital Financiero que este proyecto se encuentra a penas en sus primeras etapas de planificación, en las que se desarrollan los estudios de suelo y el Estudio de Impacto Ambiental (EIA), mientras paralelamente se adelantan conversaciones con las comunidades indígenas que podrían verse afectadas.

En proceso de cambio

Ciertamente la imagen de Odebrecht ha sufrido un duro impacto debido a la participación de algunos de sus ejecutivos en Brasil en el esquema de corrupción que desvió dineros de Petrobras a manos de la clase política brasileña, sin embargo, desde Brasil la empresa ha anunciado su intención de pasar la página y adoptar medidas para que esa situación no se vuelva a repetir.

Y es que según Olga Pontes, CCO (Chef Compliance Officer) de Odebrecht, S.A., responsable de velar por el cumplimiento de las normas de ética y conducta, ese grupo no solo ha firmado y puesto en ejecución el Pacto por la Integridad y Anticorrupción del Instituto Ethos, sino que también se ha adherido al Pacto Global de la Organización de Naciones Unidas (ONU), para promover la aplicación de buenas prácticas de gobernanza en sus empresas.

Pontes, procedente de Braskem, una empresa integrante del grupo Odebrecht, destacó que en su labor para prevenir la corrupción tiene que responder ante un comité del consejo de administración, una situación que se repite en cada subsidiara del grupo, en donde se han contratado CCO, quienes reportan el resultado de su labor investigativa directamente al consejo, reforzando la independencia de cada área.

(Fuente: Periódico Folha de Sao Paulo)

 

Hitler Cigarruista
hcigarruista@capital.com.pa
Capital Financiero

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