Carbón y GNL serán la base de la matriz energética

El sector recibirá $2.000 millones en inversiones en el presente quinquenio

torre de alta tensin.Concepto de energia electrica

pesar  que el crecimiento económico de Panamá ha registrado una desaceleración, la demanda de electricidad sigue creciendo fuertemente, entre 6% y 7% anual, según las estimaciones de la Secretaría Nacional de Energía, lo que no solo exigirá grandes inversiones para asegurar el suministro de energía a mediano y largo plazo, sino también un cambio estructural en la matriz energética del país.

Estas fueron algunas de las conclusiones a las que arribó el VIII Simposio Internacional de Energía organizado por el Sindicato de Industriales de Panamá (SIP).

Según Isaac Castillo, subsecretario Nacional de Energía, las estimaciones oficiales, contenidas en el Plan Energético Nacional 2015-2050 (PEN 2015-2050), para responder al crecimiento de la demanda en los próximos años, el país requerirá una inversión de $6.000 millones, de los cuales $2.000 deberán invertirse  en lo que resta del quinquenio 2014-2019.

No obstante, existe un problema adicional y es que todo indica que la generación de energía mediante el desarrollo de plantas hidráulicas está llegando a su tope, lo que implica que la matriz energética del país tendrá que dar un giro importante en los próximos años a fin de tener como base la generación térmica mediante carbón y gas natural licuado (GNL), combustibles que son más económicos y menos contaminantes que los derivados del petróleos utilizados hoy en día.     

Castillo explicó que este mes de noviembre, en la Cumbre Mundial del Ambiente que se realizará en París, Francia, se estarán adoptando nuevas medidas para que todos los países del orbe reduzcan sus emisiones de efecto invernadero, lo que favorecerá el uso de fuentes renovables para la generación eléctrica. Esto implicaría para Panamá un reto muy particular, ya que de acuerdo con las estimaciones de la Secretaría Nacional de Energía, la generación hídrica en el país, que hoy representa el 57,13% de la oferta de energética, está llegando a su tope, porque no se podrán desarrollar nuevas hidroeléctricas.

El subsecretario Nacional de Energía destacó que, de hecho, el proyecto Chan II (que estará a cargo de la empresa Odebretcht Latin Finance, una subsidiaria de la multinacional brasileña Odebretcht, empresa que estima que el proyecto tendrá un costo superior a los $1.000 millones), podría ser la última gran hidroeléctrica del país, ya que aun cuando existe la posibilidad de seguir construyendo proyectos de generación hidráulica, éstas serían, relativamente pequeños por lo que el grueso de la demanda futura tendrá que suplirse mediante generación térmica a base de otras fuentes renovables como el carbón y el GNL.

Aclaró que este es un proceso que requerirá de un consenso entre la comunidad, la empresa privada que participa en el sector eléctrico y las autoridades que regulan esta actividad económica, por lo que actualmente se adelanta la conformación del PEN 2015-2050, el que una vez terminado será sometido a un amplio proceso de consultas públicas (Ver recuadro: Etapas del PEN 2015-2050).

Las previsiones sobre la necesidad  que la matriz energética del futuro tenga un fuerte componente térmico fue avalada por Eduardo De La Guardia, gerente general de Pedregal Power y presidente de la Comisión de Energía de la Cámara de Comercio, Industria y Agricultura de Panamá (Cciap), quien explicó que una participación importante de plantas termoeléctricas en la matriz energética del país es vital para garantizar un suministro sin interrupciones al consumidor final.

De La Guardia señaló que en la actualidad los sistemas termoeléctricos aportan el 39,82% de la energía que requiere el país y que para garantizar la estabilidad del sistema y evitar futuras crisis energéticas, generadas por el impacto de los cambios climáticos, la red energética debe establecer una política de contratación de generadores que garantice, por lo menos, un suministro que esté 40% por encima de las necesidades reales del país.

En tanto, Miguel Bolinaga, presidente de AES Panamá, explicó en su intervención en el Simposio que la incorporación del GNL a la matriz energética de Panamá tendrá un gran impacto positivo no solo en el costo de la electricidad al consumidor, sino que, además podría extenderse a otros sectores de la economía, generando importantes ahorros para las empresas y haciendo más eficiente y competitiva la economía panameña.

A juicio del presidente de AES Panamá, la llegada del GLN ayudará, además a madurar la matriz energética del país, ya que las plantas térmicas que hoy utilizan otros combustibles como diésel, bunker o carbón, podrán reconvertirse para utilizar este nuevo insumo, lo que abarataría aún más el costo de la energía haciendo más competitiva la economía panameña y elevando su competitividad al momento de atraer inversión extranjera.

Finalmente, Ricardo Sotelo, presidente del SIP, destacó que no hay dudas que en el país está trabajando en el mejoramiento de su sistema de generación y distribución de energía eléctrica, para convertirlo en uno de los mejores de la región, pero advirtió la necesidad de darle un nuevo impulso a la interconexión eléctrica con Colombia.

A juicio de Sotelo, esta interconexión permitirá el desarrollo de un mercado energético regional que ayudaría a asegurar el suministro que demandan los  países cuando estén en diferentes situaciones de riesgo, garantizando la disponibilidad de energía. 

Hitler Cigarruista
hcigarruista@capital.com.pa
Capital Financiero

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