Cerveza artesanal un sector en crecimiento, pero con un largo camino por recorrer

Cerveza artesanal un sector en crecimiento, pero con un largo camino por recorrer
Al primer Micro Brew Fest en 2013 sólo asistieron 1,000 personas y había cinco puestos de cervezas, para el 2020 se esperan más de 12,000 personas y contarán con 35 locales| Archivo

Continúan surgiendo nuevas cervecerías artesanales en Panamá, pero todavía no superan el 1% del consumo actual de cervezas en el país, mercado dominado por Cervecería Nacional, de la belga Anheuser-Busch InBev (AB InBev), y Cervecería Barú Panamá, que pertenece a la holandesa Heineken Internacional.

En el 2005, Istmos Brew Pub empezó su producción de cervezas artesanales con la apertura de su primer local ubicado en el Cangrejo expandiéndose luego a otros locales, marcando así el camino a otras cervecerías artesanales como Rana Dorada que inició en 2013 con su bar en Vía Argentina. Hoy son unos siete en diferentes sitios de la ciudad capital. Le siguieron otras como Casa Bruja (2013) y Clandestina (2017) que puede encontrar en ciertos supermercados, tiendas de conveniencia y restaurantes.

Las cervezas artesanales panameñas también ha sido degustadas en el mercado internacional e incluso ganado premios en otras latitudes como Chile y Costa Rica.

En la actualidad, existen más de 30 cervecerías artesanales que se disputan encarnizadamente el gusto panameño y de los extranjeros residentes en Panamá. (Ver recuadro: Cervecerías artesanales en Panamá).

Panamá registra la proporción más alta en consumo  de cerveza en Centroamérica, con 77%, seguido de Costa Rica con 64% y Guatemala con 56%, de acuerdo con el Reporte Global del Estado del Alcohol 2018, publicado por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Se estima que el consumo per cápita en cerveza en Panamá ronda los 75 litros al año.

Sin embargo, la desaceleración económica que vive el país ha afectado el consumo. De hecho, la producción de cerveza para el período comprendido entre enero a noviembre de 2019, registra una reducción de 6.5%, tras marcar 247,548,994 litros frente a 264,629,915 litros registrados para igual período del 2018, según  cifras de la Contraloría General de Panamá.

Iván San Martín, fundador de Cervecería Clandestina, confirmó que las ventas de cervezas están aguantadas porque la economía está lenta todavía, pero tiene fe en que aumenten porque empezó el verano y se aproxima el carnaval.

Clandestina, que lanzó en el 2017 sus tres primeras cervezas embotelladas, Nómada, Intriga y Ley Seca, ahora ha ampliado su oferta con marcas como: Doppelbock, Xa madre, Guerra fría, Rapiña, Vela Negra, Malambo, Madhamemer y recientemente lanzó Malek, una cerveza lager, a un precio de venta más económico.

San Martín confirmó que ha aumentado la cantidad de cervezas artesanales, aunque son pequeñas, caseras e informales, pero igual  siguen creciendo.

En el caso de Clandestina, ya exportan sus productos a España y Estados Unidos (EE.UU.), pero admitió que ingresar a esos mercados requiere una gran inversión en mercadeo, por lo cual la tarea es muy ardua.

Con diez años en Panamá, La Rana Dorada cuenta con estilos de cervezas como: Porter, Pils, Pale, Ipa, Gran Cru, Blanche, que distribuyen sus pubs de Vía Argentina, Casco Viejo, Costa del Este, San Francisco, Condado del Rey, Clayton y Brisas del Golf.

Hernán Justiniani Chan, gerente general de La Rana Dorada, dijo que próximamente abrirá un nuevo pub en la provincia de Panamá Oeste.

Casa Bruja, que se dedica al embotellamiento y embarrilado para la distribución, cuenta con sabores como: Fula, Chivoperro, Sir Francis, Talingo, Tulivieja, Brujería, además tiene cervezas de temporada como: Bruja Insurgente, Cayuco y Coconut Brown Ale.  Además de ofrecer sus cervezas en su fábrica en Costa del Este y su pub en el Casco Antiguo, puede buscarla en supermercados.

Todo ese movimiento artesanal se ve impulsado por eventos como el Festival de Cerveza Artesanal en Panamá, la plataforma Micro Brew Fest, Copa Barrilito de Oro, entre otros, donde productores, vendedores, aficionados, distribuidores y consumidores de cerveza artesanal intercambian ideas, hablan de negocios y cimentan  relaciones.

Teodoro Fábrega, uno de los organizadores del Panamá Micro Brew Fest (MBF), recordó que en el primer evento en 2013 sólo asistieron  1,000 personas y había cinco puestos  de cervezas. Para el próximo MBF 2020 (14 y 15 de febrero) esperan más de 12,000 personas y contarán con 35 puestos de cervezas y  más de 30 productores nacionales, cuando antes eran solo dos.

Historia de la cerveza artesanal
La cerveza artesanal tiene su origen a finales de la década de los 70 en el Reino Unido y fue utilizada para describir una generación de pequeñas cervecerías que  se enfocaban en la producción tradicional (Cerveza de fermentación alta).

Este concepto llegó a los EE.UU. en la década de los 80, en donde fue utilizada eventualmente para designar a aquellas cervecerías que producen menos de 15,000 litros de cervezas por año.

La industria cervecera artesanal a nivel global basa su producción en la Ley de la pureza alemana, que dicta que para que una cerveza sea considerada como artesanal debe estar compuesta únicamente por agua, malta de cebada, lúpulo y levadura.

La variedad de cervezas artesanales producidas en Panamá no solo se basa en la malta de cebada. Las hay de sabores muy originales como el saril, y también provenientes de frutas tropicales como naranja y piña.

Orlando Rivera
orivera@capital.com.pa
Capital Financiero

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