China puede usar bonos del Tesoro de EE.UU. como arma en guerra comercial

China puede usar bonos del Tesoro de EE.UU. como arma en guerra comercial
China es el mayor acreedor extranjero del gobierno estadounidensel Archivo

Ésta fue una inquietante información para los inversionistas, enterrada en medio de una esotérica hoja de cálculo publicada por el gobierno estadounidense que monitorea cuántos bonos del Tesoro de Estados Unidos (EE.UU.) compran y venden los inversionistas extranjeros.

China —el mayor acreedor extranjero del gobierno estadounidense, con una tenencia total de bonos del Tesoro que supera los $1.2 billones (millones de millones)— vendió $20,000 millones en valores con un vencimiento superior a un año en marzo, según datos del gobierno de EE.UU.

Las ventas representaron la mayor retirada de China del mercado en más de dos años.

La acción se produjo poco antes que las tensiones sobre el comercio entre Beijing y Washington volvieran a intensificarse, con EE.UU. aplicando aranceles adicionales a las importaciones provenientes de China y con los funcionarios chinos tomando represalias con medidas propias.

Además, las ventas no podían atribuirse a las típicas fluctuaciones de las tenencias de bonos del Tesoro por parte de China que resultan de la administración de sus grandes reservas para mantener su moneda estable.

La información reavivó los temores que Beijing pudiera utilizar sus tenencias como un arma como parte de la guerra comercial, causando estragos en el mercado de bonos más grande del mundo, elevando las tasas de interés e incrementando el costo de los préstamos para el gobierno de EE.UU.

“Si China comienza a deshacerse de sus bonos del Tesoro, causará una enorme inestabilidad financiera”, comentó Mark Sobel, un exfuncionario del Departamento del Tesoro que pasó casi cuatro décadas en la agencia, agregando que él consideraba que éste era un escenario poco probable.

Las tenencias de bonos del Tesoro por parte de China están indisolublemente ligadas al comercio del país con EE.UU.

China recibe dólares en pago por sus exportaciones a EE.UU. y entonces necesita invertir ese dinero en algún lugar.

El mercado del Tesoro ha sido, durante mucho tiempo, el destino preferido de China porque no sólo es lo suficientemente grande como para albergar sus enormes reservas, sino que también ofrece un mejor rendimiento que otras inversiones muy seguras. Además, así China evita las fluctuaciones monetarias que pudieran resultar de vender esos dólares para comprar otros activos.

Como resultado, las tenencias de bonos del Tesoro por parte de China generalmente se reducen si sus reservas disminuyen.

China también ha vendido bonos del Tesoro durante el último año para respaldar su debilitada moneda, conforme se intensificaron las conversaciones arancelarias.

En esta ocasión, sin embargo, ninguna de esas fuerzas parece haber sido uno de los factores. Según algunos analistas, parece que China simplemente decidió vender.

“Debemos prestarle atención a un mes de ventas durante un período en el que las reservas parecen estar estables según la mayoría de los indicadores”, señaló Brad Setser, un investigador principal del Consejo de Relaciones Exteriores (CFR, por sus siglas en inglés) y exfuncionario del Departamento del Tesoro.

“Ciertamente es algo que merece atención”, agregó el señor Setser.

Aunque las preocupaciones están aumentando, los inversionistas y los analistas ejercen cautela en sacar conclusiones precipitadas.

El señor Setser advirtió que los datos suministrados en marzo representan una “instantánea” y todavía no una tendencia.

Además, pocos consideran que China tenga otra alternativa aparte de permanecer invertido en los bonos del Tesoro.

El rendimiento referencial de los bonos del Tesoro a 10 años es actualmente del 2.42%, muy por encima de los rendimientos negativos de los bonos soberanos alemanes y japoneses equivalentes, y todavía es notablemente superior al 1.03% ofrecido por los bonos a 10 años del Reino Unido.

Además, otros mercados son mucho más pequeños que el mercado del Tesoro estadounidense, lo cual significa que tendrían dificultades manejando cualquier entrada de las significativas tenencias de China.

“Incluso si esto se convirtiera en una amenaza, sería muy poco creíble”, opinó Sonal Desai, la directora de inversiones para ingresos fijos de Franklin Templeton en California. “¿Qué más va a comprar China?”, comentó.

Mientras tanto, no existe mucha evidencia que los recientes episodios de ventas por parte de China hayan elevado las tasas de interés estadounidenses.

En la segunda mitad de 2011, China incrementó sus ventas de bonos del Tesoro, pero las tasas de interés también cayeron.

El rendimiento de los bonos del Tesoro a 10 años se desplomó de un máximo del 3.74% a principios de año, al 1.88% para fines del año, en medio de un ataque general de aversión al riesgo causado por la crisis de deuda soberana en Europa.

En 2016, China buscó apuntalar su moneda y vendió $160,000 millones netos de bonos del Tesoro a largo plazo, con sus tenencias alcanzando el nivel más bajo desde 2010 en noviembre de ese año.

En EE.UU., las tasas de interés a 10 años aumentaron del 2.30% al 2.44% en el transcurso del año, pero eso parece haber sido estimulado principalmente por la elección del presidente Donald Trump, quien renovó las esperanzas de crecimiento de la economía.

En marzo de este año, durante la última ronda de ventas, el rendimiento de los bonos del Tesoro a 10 años cayó 30 puntos básicos durante el mes para llegar al 2.41%.

Sin embargo, pocos están en desacuerdo con el hecho de que, si China quisiera causar una alteración en las tasas de interés estadounidenses mediante masivas ventas de bonos del Tesoro, probablemente podría hacerlo.

El problema es que conduciría a una revaluación de los propios bonos estadounidenses del país a medida que se vendieran.

China vendiendo sus tenencias de bonos del Tesoro representa una opción nuclear, porque perjudicará su propia cartera”, comentó Shawn Matthews, un ex jefe de operaciones de Cantor Fitzgerald que lanzó su propio fondo de cobertura, Hondius Capital Management, el año pasado.

“Depende de cuál sea el objetivo”, dijo Torsten Slok, el economista jefe de Deutsche Bank Securities en Nueva York. “Si el objetivo es perturbar el mercado del Tesoro estadounidense, entonces es posible que no les importe autolesionarse”.

Joe Rennison y Colby Smith
Financial Times

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