Científicos debaten sobre cómo reducir el daño del tabaco para los fumadores

Científicos debaten sobre cómo reducir el daño del tabaco para los fumadores

La evidencia científica de la reducción del daño alrededor de las alternativas a los cigarrillos tradicionales, fue objeto de un profundo debate entre especialistas de diversos países que califican como una necesidad el generar un diálogo abierto en el que los consumidores tengan acceso a suficiente evidencia científica para tomar decisiones informadas.

Durante el evento, desarrollado mediante plataformas digitales y en el participó Capital Financiero, todos los panelistas concordaron que la meta es prevenir que las nuevas poblaciones consuman productos nocivos, especialmente los jóvenes, sin embargo, también coincidieron en la necesidad de ofrecer una alternativa a los 1,000 millones de fumadores que todavía existen a nivel mundial.

En este sentido, Gizelle Baker, directora de Participación Científica de Philip Morris International (PMI), advirtió que a nivel mundial se ha hecho un descubrimiento muy claro: Cuanto más tiempo y más fume una persona, mayor es el riesgo de contraer enfermedades relacionadas con el tabaco, por lo tanto, dejar de fumar reduce en gran medida el riesgo de desarrollar enfermedades relacionadas con el cigarrillo.

No obstante, aclaró que, si bien el mejor escenario es el abandono, el cambio a los productos de riesgo reducido podrían ayudar a los fumadores a alejarse del uso de cigarrillos y estar cada vez más cerca del abandono, lo que se traduce en una reducción del riesgo de contraer enfermedades relacionadas.

“Nosotros no queremos tentar a los no fumadores, sino darles una alternativa que, aunque tiene riesgos, es menos nociva”, enfatizó Baker.

Por su parte, el profesor Reuven Zimlichman, director del Instituto Brunner para Investigación Cardiovascular de la Facultad de Medicina Sackler de la Universidad de Tel Aviv y consultor de Reducción del Daño para PMI, señaló que más de 1,000 millones de personas siguen fumando y la Organización Mundial de la Salud (OMS) predice que este número se mantendrá hasta el 2025, así que existe la necesidad de encontrar nuevas formas para mejorar estos inevitables hábitos de vida poco saludables y precisamente los productos de reducción del daño buscan reducir las consecuencias de ese comportamiento.

Zimlichman agrega que la evidencia científica disponible hasta la fecha muestra que los cigarrillos electrónicos y los productos de tabaco calentado son menos nocivos que el cigarrillo, lo que es reconocido y respaldado por varias autoridades sanitarias, lo que ha llevado a algunas sociedades médicas comienzan a considerar el potencial de los cigarrillos electrónicos como una herramienta para dejar de fumar.

Por su parte, el doctor Peter Harper, expresidente de Oncología de Guy’s, King’s y St Thomas’ Hospital y Consultor de Reducción de Riesgo para PMI, destacó que a nivel mundial existen 1,000 millones de personas que continúan fumando cigarrillos que contienen cientos de químicos y carcinógenos tóxico y la mayoría de esas personas no dejarán este hábito. De hecho, agrega, la mayoría de los fumadores no lo dejan y el 64% de los fumadores diagnosticados con cáncer de pulmón continúan fumando.

Dadas estas cifras, la perspectiva de la salud pública es una de las principales razones por las que los productos libres de humo están ganando fuerza, pero todavía son relativamente bajos, toda vez que actualmente solo existen unos 70 millones de usuarios de productos libres de humo, de los cuales 55 millones usan cigarrillos electrónicos y 15 millones son usuarios de tabaco calentado.

Al cuestionados sobre ¿por qué la OMS apoya la prohibición de los productos de tabaco calentado si la ciencia demuestra claros efectos positivos? Zimlichman señaló: “Se niegan a aceptar los hechos y no hacen caso a los datos porque no están convencidos de las fuentes. En mi opinión, la única manera de avanzar es haciendo caso y observando los datos, para luego tomar una decisión, y no al revés”.

En tanto, Harper advirtió: “La diferencia entre la ciencia y la política es que esta se compromete en nombre del público y por el público. Como médicos, hemos visto que es mucho más probable que la reducción de las toxinas disminuya el riesgo. En mi lectura de la literatura, existe de hecho menos riesgo y es por eso que estamos comprometidos. Public Health England entendió que el riesgo era menor, como en Canadá. En Bélgica, llegaron a la conclusión opuesta. No podemos enfocarnos solamente en el daño y las propiedades adictivas de la nicotina, y no debemos dejar que el miedo supere las pruebas”.

Finalmente, Baker aclaró que a su juicio los consumidores necesitan acceso a información precisa, que les permita tomar decisiones informadas sobre su salud: “Hay mucha confusión entre los consumidores. Un día algo es bueno para ti y al día siguiente es malo para ti. Los médicos deben intervenir y asegurarse de que la información a la que tienen acceso les ayudará a elegir mejores opciones basadas en el conocimiento y los hechos, en lugar de basarse en opiniones y rumores. El impacto será en que las personas tomen el control de su salud”.

Hitler Cigarruista
hcigarruista@capital.com.pa
Capital Financiero

Más informaciones

Comente la noticia

Ver todas las noticias
PHP Code Snippets Powered By : XYZScripts.com