Cierren el Seguro Social

Cierren el Seguro Social

 


 

 

 

 

Orlando Mendieta C.

omendieta@capital.com.pa

Director

 

Como si fuera una película de terror, al mejor estilo de las seguidillas de Martes 13, nuevamente el Seguro Social se ve envuelto en un escándalo de proporciones alarmantes y que le ha costado la vida a varios panameños, que incluso ingresaron a sus instalaciones para recibir atención médica por diferentes causas y terminaron falleciendo por la bacteria nosocomial.

Las últimas dos administraciones de la Caja de Seguro Social (CSS) que fueron encabezadas por Juan Jované y René Luciani poco o nada hicieron por modernizar una institución que necesita, desde hace tiempo, cambios drásticos en su forma de gestión, muchos de los cuales los gobiernos de ese entonces no estaban en disposición de asumir por el costo político que representan. Por otro lado, ni hablar de la actual administración, que ha pasado totalmente desapercibida y al igual que sus antecesores más que logros lo que tiene son grandes deudas con la sociedad y los asegurados.

Ante este escenario que se ha repetido en los últimos 10 años, vale la pena preguntarse: ¿Debemos seguir con el actual modelo de la CSS? Esto ya lo he dicho con anterioridad y lo reitero nuevamente, esta institución se ha convertido en un elefante enfermo que por más recursos que se le inyecten no es posible sanarlo ni moverlo. Es decir, dinero que se le dé, es dinero que se desperdicia.

Entonces a mi criterio tenemos que tomar medidas drásticas, en especial en el tema de la atención a los asegurados y en los servicios médicos hospitalarios. Yo propongo cerrar la CSS como hospital y transferir esas funciones al sector privado.

Así como las aseguradoras privadas negocian lo justo y razonable con los hospitales privados, la CSS, que tiene más músculo, puede negociar los servicios médicos y hospitalarios para todos sus asegurados y de paso se ahorraría millones de dólares en planilla, alimentos, mobiliario y equipos.

Además, una medida de este tipo impulsaría el desarrollo de hospitales, por parte del sector privado, hasta en las provincias más lejanas de la urbe metropolitana porque representaría un negocio. ¿Entonces por qué no asumimos ese reto? Si hoy ya al modelo no nos resuelve nuestras necesidades, estamos dispuesto a seguir así o preferimos buscar una alternativa.

Lo que tenemos no nos da mejor atención y salud, por el contrario se está convirtiendo en la antesala de la muerte. Con lo que ocurre hoy, creo que nadie se opondría a una medida como esta. Es el momento de tomar decisiones.

Más informaciones

Comente la noticia

Ver todas las noticias

Patrocinado por BANCO GENERAL