Cómo aprovechar las oportunidades que ofrece Panamá

Cómo aprovechar las oportunidades que ofrece Panamá

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La economía de Panamá continúa prosperando y apunta, una vez más, hacia un fuerte crecimiento para este año 2016. Si bien las tasas de crecimiento han tenido cierta desa-celeración desde las cifras de dos dígitos del 10,9% y el 10,8% en 2011 y 2012, respectivamente, el crecimiento de Panamá en 2014 alcanzó un muy respetable 6,5%, por lo que se prevé un crecimiento del 6,1% para 2015. Esos niveles de crecimiento indican que Panamá está superando al resto de la región de Latinoamérica y el Caribe (LAC).

Se prevé que su rival más cercano, la República Dominicana, obtenga una tasa de crecimiento de tan solo un 4,9% este año; un tanto por detrás.

Además, el país va primero en lo que respecta a las tasas de crecimiento de todo el hemisferio occi-dental. Sin lugar a dudas, la economía de Panamá está en auge y puede denominarse como una de las economías de crecimiento más rápido del mundo.

Uno de los principales impulsores que ayudaron a avivar esta oleada de crecimiento es, por supuesto, la ambiciosa ampliación del Canal de Panamá por $5.250 millones. Con fecha de finalización prevista para 2016, el proyecto ensanchará y profundizará el Canal, con lo cual duplicará su capacidad actual y permitirá el paso de muchos de los barcos más grandes y anchos de la actualidad (su gran tamaño les ha impedido atravesar esta importante vía de comercio internacional).

Esta gran inversión debería ayudar a asegurar la posición de Panamá en el comercio mundial, por lo que se estima que el país continuará obteniendo tasas de crecimiento de entre 6% y 7% durante, al menos, los próximos cinco años como resultado de la ampliación que aumentará el tráfico comercial a través de la ruta. El Canal es uno de los activos comerciales más importantes del mundo y dicho desarrollo continuará siendo una fuente de gran prosperidad para Panamá.

Cómo impulsar la diversificación

A pesar de que Panamá debe gran parte de su éxito al canal, y ha aprovechado su posición geográfica como una entrada comercial este-oeste y norte-sur, ha tenido cuidado de evitar depender por completo de la vía fluvial. Por el contrario, el país ha buscado oportunidades en otras partes adoptando una estrategia económica que apunte a diversificar sus fuentes de ingresos.

De hecho, con casi 100 bancos locales e internacionales actualmente registrados en el país, Panamá puede considerarse un centro financiero regional. Atraídos por la economía regida por el dólar y más aun alentados por la sociedad recientemente anunciada con Euroclear (una compañía de servicios financieros con sede en Bélgica, que ayudará a facilitar el acceso a los mercados de capital de Panamá mediante inversionistas globales), una afluencia de negocios internacionales está dando como resultado un crecimiento de activos de alrededor del 10% anual en el sector financiero de Panamá. Ese interés internacional en establecer una presencia en el país está aumentando aún más gracias a los incentivos tributarios que Panamá ofrece a las compañías que constituyen establecimientos dentro de su territorio.

Los sectores de exportación y reexportación del país también están proliferando. Su Zona Libre de Colón es el segundo centro de reexportación más grande del mundo después de Hong Kong, con una gran variedad de productos (como artículos de lujo y productos electrónicos) que llegan desde todas partes del mundo antes de ser nuevamente embalados y distribuidos. En efecto, se han realizado importantes fases comerciales con Ecuador, Guatemala y Costa Rica, mientras que Estados Unidos (EE.UU.), como cabe esperar, es el principal destino de exportación interregional de Panamá. La continua recuperación de EE.UU. de la crisis financiera, además del Tratado de Promoción Comercial (TPC) entre Panamá y los EE.UU., que entró en vigencia en 2012, ayudará a estimular el comercio entre los países y servirá para fomentar la economía sólida de Panamá.

El TPC con EE. UU. es simplemente uno de los varios tratados de libre comercio que ha firmado Panamá, o que está en proceso de negociación, para ayudar a promover el comercio y buscar una mayor integración económica con distintos países del mundo. También ha expresado su interés en ser miembro de la Alianza del Pacífico (junto con Chile, Colombia, México y Perú); un bloque económico que busca impulsar lazos económicos más sólidos con la región Asia-Pacífico, que representa un posible gran mercado comercial.

Además de buscar la diversidad en términos de corredores comerciales, Panamá también ha fomentado una serie de desarrollos de minería que ayudarán a diversificar (y aumentar) sus exportaciones. El proyecto minero Cobre Panamá, por ejemplo (propiedad de la compañía canadiense First Quantum Minerals Ltd con un costo previsto de $6.400 millones estadounidenses), posicionará a Panamá como uno de los principales productores de cobre del mundo, con una producción de 320.000 toneladas por año. Con fecha de inicio de producción en 2017, se predice que la mina generará hasta $100 millones por año en regalías, con exportaciones anuales que superarán los $2.000 millones.

Los proyectos de desarrollo ambiciosos de Panamá no terminan acá. De hecho, su crecimiento sin precedentes (que vio a su economía duplicarse en tamaño entre 2007 y 2013), combinado con fuertes niveles de inversión directa extranjera, ha permitido que varios proyectos grandes de infraestructura den sus frutos. Esto incluye la construcción del primer sistema de Metro en América Central, que comenzó a funcionar en 2014, y una ampliación del Puerto de Colón.

Herramientas del comercio

Sin duda, Panamá es un centro de actividad económica y un país en transformación. Con iniciativas para continuar diversificando sus exportaciones y los socios comerciales como prioridad clave, una gran cantidad de mejoras de infraestructura en marcha y la revitalización del principal activo del país (el Canal) para reforzar la posición de Panamá como promotor del comercio internacional, Panamá rebosa de promesas.

Para las corporaciones, esto genera cada vez más oportunidades comerciales tanto intrarregionales como interregionales en todo el país. Esto, a su vez, significa que ahora, más que nunca, están buscando soluciones eficaces de procesamiento de negocios que ofrezcan todos los elementos necesarios para captar las oportunidades que se presenten en el panorama de negocios actual cada vez más grande y globalizado. Sin duda, la tecnología moderna y las crecientes expectativas en torno a la velocidad y conveniencia están generando más preferencia, a nivel mundial, por soluciones sofisticadas que ofrezcan eficacia, transparencia y facilidad.

Panamá no es la excepción. De hecho, ha habido un gran incremento en la cantidad de negocios llevados a cabo en cuenta abierta, una tendencia más fomentada por el resurgimiento de la confianza en la economía global tras la crisis financiera. Indudablemente, una creciente cantidad de flujos de negocios entre Panamá y EE.UU. ha pasado de usar cartas de crédito (CC) a realizar transacciones de cuenta abierta. En efecto, el uso de CC en Panamá cayó un 12% en 2014.

Dicho esto, la CC continúa siendo un método de procesamiento de negocios clave (aunque no más en crecimiento) en Panamá. Esto se debe a sus grandes propiedades de mitigación de riesgos, en comparación con los negocios llevados a cabo mediante cuenta abierta. Si bien los exportadores pueden estar preparados para usar cuenta abierta con aquellas contrapartes con quienes han establecido una sólida relación de confianza, las sociedades comerciales nuevas con contrapartes desconocidas en lugares muy distantes se encaminan con precaución debido al mayor nivel de incertidumbre y riesgo que pueden presentar. Y como los mercados emergentes se vuelven cada vez más prominentes, esto sucede progresivamente con más frecuencia. Y mientras los efectos de la crisis económica comienzan a desvanecerse, su legado será la importancia de la seguridad.

Las CC siempre han sido apreciadas por su nivel de mitigación de riesgos; sin embargo, se está comenzando a aceptar que, como forma de procesamiento en el mundo moderno, las CC de papel de forma aislada tampoco representan la mejor solución.

Esto impone a los bancos la tarea de brindar a las corporaciones métodos eficaces de procesamiento de negocios que respondan a las diversas exigencias de hoy: Soluciones polifacéticas que no solo satisfagan los requisitos modernos de eficacia y facilidad, sino que también ofrezcan seguridad indispensable en este cambiante panorama de negocios. Y dada la economía floreciente y muy cambiante de Panamá, solo puede esperarse que persistirá la necesidad de un equilibrio entre la eficacia y la seguridad en el procesamiento de negocios.

Cómo atender las necesidades cambiantes

Como los bancos locales buscan atender las necesidades que surgen de sus clientes, proporcionar dichas posibilidades (que a menudo puede significar una importante inversión de productos) puede representar un desafío, en especial, mientras también tienen que satisfacer los requisitos de cumplimiento de regulaciones actuales y la presión de los costos relacionados.

La colaboración entre los bancos locales y los proveedores de servicios de comercio internacional especialistas podría ser, por lo tanto, una solución eficaz. Desde luego, las sociedades que no compiten pueden combinar lo mejor de ambos mundos: Capacidades tecnológicas sofisticadas capaces de atender las necesidades cambiantes de procesamiento, junto con la experiencia invaluable de los especialistas de bancos locales. Adoptar este enfoque permite a las corporaciones locales beneficiarse con soluciones innovadoras y eficientes sin la carga del desarrollo de marca registrada.

Los beneficios de la colaboración también pueden incluir la subcontratación de funciones de procesamiento a socios especialistas. La revisión de la documentación de CC, por ejemplo, es una tarea exigente: Requiere una gran cantidad de recursos para llevar a cabo controles detallados y extensos, y proceder a una carga confiable y competente de la información. Terciarizar esta función a un proveedor internacional adepto y experimentado, que pueda prestar un servicio de revisión de la documentación de un día para el otro (las 24 horas del día, los siete días de la semana), puede permitir a los bancos locales de Panamá centrarse aún más en la creación de relaciones con los clientes y agregar un verdadero valor a su servicio, sin perder su capacidad de brindar soluciones de procesamiento rentables de primer nivel.

A través de esta fusión de conocimiento y asesoramiento, proporcionada por las asociaciones locales e internacionales, las empresas pueden sentirse seguras de estar bien posicionadas con las herramientas seguras y eficaces que necesitan para aprovechar la gran cantidad de posibilidades que el continuo avance de la economía en auge de Panamá tiene para ofrecer.

*Guevara es responsable de Ventas y Gestión de Relaciones de los Servicios de Tesorería de BNY Mellon para México y América Central, y Almeida Souza, es vicepresidente y Gestora de Cuentas para América Central de los Servicios de Tesorería de BNY Mellon.

Margaret Guevara y Gabriela Almeida Souza
BNY Mellon

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